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Las claves del Casademont en la Champions League

El equipo aragonés debe afinar su tiro exterior, recuperar a piezas como Benzing y Thompson y ajustar su rotación para aspirar a conquistar el domingo el trofeo en Atenas.

El Casademont Zaragoza, ayer, durante su entrenamiento en Atenas preparando los cuartos de final de la Champions League.
El Casademont Zaragoza, ayer, durante su entrenamiento en Atenas preparando los cuartos de final de la Champions League.
Casademont Zaragoza

El Casademont Zaragoza de Diego Ocampo tiene en sus manos una oportunidad histórica. Única. Si encadena tres victorias consecutivas en el imponente pabellón OAKA de Atenas conquistará la Basketball Champions League, la tercera competición más prestigiosa del baloncesto continental, que se convertiría así en el primer título del actual Basket Zaragoza 2002. Sería un hito mayúsculo para el baloncesto nacional, aragonés y zaragozano, afianzando en la élite a un club que está consolidando su crecimiento deportivo e institucional en los últimos años. Es una ocasión de oro. Y, para alzarse con el título continental, el equipo que prepara Diego Ocampo deberá exhibir su mejor versión en Atenas, eliminando primero a un Iberostar Tenerife con el que perdió hace solo diez días en su debut en la ACB en un encuentro que se resolvió en la prórroga (91-86). Estas son las cuatro claves del Casademont Zaragoza para su éxito en la Basketball Champions League. 

1.Lanzamiento exterior

En un sistema como el de Diego Ocampo en el que las transiciones y los triples tienen tanta importancia, el Casademont Zaragoza necesita ofrecer en Atenas su versión más letal en el lanzamiento exterior. Algunos de sus tiradores más fiables han arrancado la temporada con porcentajes inferiores a lo habitual en el triple –Benzing (9,1%), Barreiro (25%) o Ennis (28,6%)– y su acierto será fundamental para superar en cuartos a un Tenerife que concede con relativa facilidad tiros exteriores –los aragoneses ejecutaron 31 triples en el partido de la primera jornada de la ACB frente a ellos–.

2. Thompson y Benzing

Si hay dos jugadores llamados a ser importantes esta temporada y que han arrancado muy lejos de su nivel esperado, esos son Jason Thompson y Robin Benzing. Especialmente preocupante es el nivel del interior americano, que en las tres primeras jornadas de la ACB está promediando unos pobres 3,7 puntos (35,7% en tiros de dos y 25% en tiros libres), con apenas 3 rebotes y 1,3 asistencias. Su valoración general, de hecho, es negativa (-2,3). Llamado a ser el líder del juego interior y dominar con autoridad la pintura del Casademont 20-21, Thompson está en un nivel muy lejos del deseado. Tampoco Benzing, un tirador consagrado, ha arrancado el curso en forma. Apenas promedia 3 puntos y 4 rebotes para una valoración de 4 créditos por partido. Ocampo necesita que ambos se conecten para que el Casademont sea un equipo mucho más poderoso en ataque y en defensa.

3. Ajustar la rotación

Con la lesión de Vit Krejci, la ya de por sí reducida rotación de Diego Ocampo se ha visto todavía más mermada. El preparador del conjunto aragonés, por el momento, no confía en jugadores como Sagaba Konate, Javi García o Jaime Fernández, que apenas han disputado minutos de competición en el arranque. La rotación del Casademont se ha reducido en las tres primeras jornadas a nueve jugadores. En una competición tan corta como la Champions, que se resuelve en cuatro días, el reparto de minutos será un factor clave.

4. Fitipaldo y Huertas

En el estreno de mañana ante el Iberostar Tenerife (20.30/Aragon TV), el Casademont deberá aumentar sus prestaciones en la defensa del perímetro. Con solo San Miguel como base puro, los aragoneses deberán repartir su vigilancia sobre Bruno Fitipaldo y Marcelinho Huertas, los dos generadores de juego del equipo de Txus Vidorreta. En el encuentro de la ACB, fueron por momentos indetectables para los zaragozanos.

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