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Casademont Zaragoza: una cantera codiciada por los grandes

Real Madrid, Valencia Basket y Barcelona han firmado en los últimos años a cuatro jóvenes promesas del Casademont Zaragoza. 

El zaragozano Carlos Alocén jugará en el Real Madrid la próxima temporada.
El zaragozano Carlos Alocén jugará en el Real Madrid la próxima temporada.
ACB PHOTO

La cantera es uno de los principales activos del Casademont. El club aragonés invierte decididamente en la base, y lo hace con seguridad, confianza y convicción; con un sólido plan deportivo que allane el recorrido de sus jóvenes promesas al baloncesto profesional. Y su acertado trabajo en las categorías de formación, admirado y alabado en el panorama continental, ya le ha reportado importantes réditos en las últimas temporadas: hasta 15 canteranos del Casademont Zaragoza se han estrenado ya, en el último lustro, en la máxima categoría española. Asimismo, el equipo aragonés se presentó en la fase final de la Liga Endesa, el pasado mes de junio, con la plantilla más joven de la competición, entre ellos hasta seis jugadores formados en las categorías inferiores de la entidad.

Sin embargo, lo que representa, en principio, un motivo de orgullo para la cantera del Casademont, también supone, al mismo tiempo, una amenaza considerable para el club: se expone a perder a sus mejores activos, a las primeras de cambio, después de haber invertido tiempo, dinero y esfuerzo en la adecuada formación de sus jóvenes promesas. Y en ocasiones, como sucedió con Carlos Alocén, tras haber apostado por su inclusión en la élite cuando todavía era menor de edad.

En este sentido, los temores del Casademont Zaragoza se han hecho nuevamente realidad: Jaime Pradilla, uno de los valores más prometedores de su cantera, abonó el pasado lunes los 225.00 euros de cláusula de rescisión para marcharse al Valencia Basket. El ala-pívot, de 19 años, ha firmado con los levantinos por las cuatro próximas campañas, después de haber emitido señales muy positivas, el pasado mes de junio, en la Fase Final de la Liga Endesa.

Un año antes, el Casademont ya había sufrido un revés considerable con la pérdida de Carlos Alocén, el máximo exponente de su cantera; un jugador incontenible, de ensueño, de raptos geniales, que había respondido muy por encima de las expectativas generadas en su primera temporada como jugador profesional.

El club blanco formalizó el fichaje del base en julio de 2019, tras haber abonado la cláusula de rescisión del jugador. Y aunque Alocén continuó un año más en Zaragoza –actuó con los aragoneses durante el curso 2019-2020, en calidad de cedido por el Real Madrid–, aquella maniobra volvió a retratar la debilidad de los equipos modestos para impedir la fuga de sus jóvenes talentos. Alocén se marchó por sólo 150.000 euros. Su cláusula de rescisión era muy baja en el primer año –se iba incrementando notablemente en los años posteriores– por el contexto en el que se firmó. Fue una imposición del representante del jugador, Quique Villalobos, en mayo de 2018, cuando se acordó la renovación del base por cuatro temporadas más –hasta junio de 2020-.

Por entonces, el canterano ya era una de las piezas más cotizadas del baloncesto europeo, por lo que disponía de numerosas propuestas para abandonar la entidad. Y para retener a Alocén, el Casademont tuvo que aceptar algunas de las exigencias de su agente, entre ellas esa insignificante cláusula de rescisión de 150.000 euros en la primera campaña. De ahí que, tras una fulgurante irrupción del zaragozano, el Real Madrid optase por fichar ese mismo año al base, aunque fuera para cederlo posteriormente al club aragonés.

El club blanco se aprovechó entonces del formidable trabajo de cantera de los zaragozanos, quienes ya habían sufrido otras dos pérdidas de envergadura meses atrás. Una de ellas fue la de Jaime Fernández, jugador de 18 años que, como Alocén y Pradilla, se había incorporado al club aragonés en edad infantil. El ala-pívot abandonó la entidad aragonesa en agosto de 2018, rumbo al Barcelona, por 180.000 euros. Y anteriormente, en una operación similar –aunque concretada a mitad de la temporada–, el Valencia Basket se había llevado al canterano Sergi García, en diciembre de 2017, por 300.000 euros.

En todos estos casos, el Casademont Zaragoza se resistió a quedarse sin sus jóvenes valores, pero nada pudo hacer ante la capacidad financiera de sus oponentes. Al menos, Jaime Fernández ha regresado ahora a la disciplina aragonesa, tras dos años de altibajos en el filial del Barcelona. Su vuelta no ha conllevado desembolso alguno para el conjunto aragonés, que ha firmado al ala-pívot para las próximas cinco temporadas y, de esta forma, cuenta de nuevo con una de las mayores promesas del panorama nacional.

En el caso de Sergi García, su progresión se frenó drásticamente tras abandonar la entidad zaragozana. El base, contratado por el Valencia en diciembre de 2017, se hallaba en un momento emergente cuando los levantinos abonaron su cláusula de rescisión: con 20 años contabilizaba 54 encuentros en la Liga Endesa, todos ellos con el conjunto aragonés, y venía registrando 9,6 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias y 13 de valoración por partido en 20 minutos de juego; incluso acababa de ser internacional absoluto a las órdenes de Sergio Scariolo.

Sin embargo, desde su marcha al Valencia Basket, Sergi García siempre ha desempeñando un papel residual. Finalizó aquel curso cedido en el Manresa; jugó después en el Rasta Vechta alemán; fue contratado posteriormente por el Baskonia; y, tras quedar libre, ahora jugará el próximo ejercicio en el Morabanc Andorra.

Los cuatro casos

Carlos Alocén. El base, de 20 años, jugará en el Real Madrid la próxima temporada. El club blanco contrató al base en julio de 2019, tras pagar los 150.000 euros de su cláusula de rescisión. Por entonces, Alocén había completado su primer año como profesional. El pasado curso actuó en el Casademont cedido por los blancos.

Jaime Pradilla. El ala-pívot, de 19 años, se desvinculó el pasado lunes del Casademont Zaragoza tras abonar los 225.000 euros de su cláusula de rescisión. Ha firmado por el Valencia Basket para las cuatro próximas temporadas. Internacional con todas las divisiones inferiores de la selección española, el jugador interiores ha sido campeón de Europa en dos ocasiones: en 2016, en Radom (Polonia), con el combinado nacional sub-16; y también en Volos (Grecia), el pasado verano, con el equipo español sub-18.

Jaime Fernández. El ala-pívot, de 19 años, abandonó el Casademont Zaragoza en agosto de 2018 para marcharse al filial del Barcelona. La operación se concretó por 180.000 euros. Tras dos temporadas en el conjunto azulgrana –primero en la Liga LEB#Oro y luego en la Liga LEB Plata–, ahora regresa libre al conjunto aragonés, donde se había formado desde categoría infantil. Fue campeón de Europa con la selección española sub-16 en Radom (Polonia), junto a Jaime Pradilla y Carlos Alocén.

Sergi García. El base, de 23 años, fue contratado por el Valencia Basket en diciembre de 2017. Los levantinos abonaron entonces los 300.000 euros de su cláusula de rescision. Sergi, que acababa de ser internacional absoluto con España, vio frenada su progresión en el equipo valenciano, donde desempeñó un papel residual. Tras pasar sin brillantez por el Manresa, el Rasta Vechta alemán y el Baskonia, ahora ha fichado por el Andorra.

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