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La provincia de Huesca abraza con distancia social la Vuelta a España

La falta de público por la covid volvió a marcar el paso del pelotón en la segunda de las tres etapas aragonesas.

Barbastro, el Cinca, Aínsa, Ordesa, el cañón de Añisclo, el valle de Broto... Aragón y más en concreto la provincia de Huesca lució este sábado ante millones de espectadores gracias a la Vuelta, aunque eso sí, como ya había ocurrido el día anterior con la llegada a Ejea de los Caballeros, sin apenas público en las cunetas, las localidades y los tres puertos que los ciclistas atravesaron para enlazar Huesca con Sabiñánigo en la quinta etapa, la segunda de las tres que transcurren por la Comunidad en esta atípica 75º edición de la ronda española, marcada como tantos otros aspectos y acontecimientos por la covid-19. En la que era la octava ocasión en la que la competición finalizaba en la capital serrablesa, el belga Tim Wellens (Lotto Soudal) subió a lo más alto del podio culminando la escapada que protagonizó junto a Guillaume Martin (Cofidis) y Thymen Arensman (Sunweb).

Para los dos aragoneses presentes en el pelotón, el día resultará inolvidable aunque por motivos muy diferentes. Si para el serrablés Jorge Arcas (Movistar) llegar a Sabiñánigo, su casa, resultó "un sueño hecho realidad", para el oscense Fernando Barceló se tornó más bien en pesadilla. Después de formar parte al inicio de la jornada de una escapada y de sobreponerse a varios contratiempos, tuvo que anunciar su abandono para someterse a pruebas médicas a causa de una taquicardia.

La petición que tanto la organización como las diferentes autoridades vienen realizando al público para que se abstenga de presenciar el paso de la caravana en directo en buena medida se cumplió. Sencillo de hacerlo resultó en Huesca, donde la salida, a causa del confinamiento al que está sometido la ciudad, se trasladó desde la avenida de los Danzantes, donde estaba prevista junto al Palacio de Congresos, al parque tecnológico Walqa, punto alejado del casco urbano a cuyas inmediaciones se acercaron alrededor cien de personas.

El encargado de cortar la cinta de la salida allí fue el alcade Luis Felipe, acompañado de la subdelegada del Gobierno Sivia Salazar. El primer edil oscense agradeció la rapidez con la que la organización había logrado modificar el trazado y destacó que, pese a la ausencia de espectadores, la presencia de la competición en Huesca es un éxito por la promoción que implica que más de un centenar de cadenas de televisión cubran la competición. Similar valoración se realizó en Sabiñánigo, donde el concejal de Deportes, Carlos Allué resaltó "las impresionantes imágenes de la zona que todos hemos podido ver".

Entre los aficionados situados en las dos rotondas próximas al IES Pirámide, el punto más cercano a la salida al que pudieron llegar, el sentimiento era de resignación y comprensión dada la situación sanitaria. Entre otros, les hubiese gustado ver de cerca al jersey rojo Roglic, a Valverde, o a los dos aragoneses, pero se comprendía que la situación sanitaria manda. "Entiendo que hay que guardar las distancias, pero podríamos haber estado un poco más cerca", lamentó Fernando Alastuey, uno de los aficionados presentes, entre los que incluso se encontraban los jugadores de la SD Huesca Jorge Pulido y Pedro López aprovechando la cercanía con las instalaciones en las que acostumbran a entrenar. Para Toni Miguel, llegado con un grupo de amigos y familiares desde Cataluña para animar al corredor David de la Cruz, del UAE Team Emirates, el no poder interactuar con los ciclistas lo vio como "un roto".

Tras las subidas a los altos de Vió, Fanlo y Petralba, y para completar los 185 kilómetros de la etapa, la cabeza de carrera entró en Sabiñánigo, donde en la ciudad deportiva sus paisanos habían preparado para Jorge Arcas como homenaje una camiseta gigante con la cruz de San Jorge, a semejanza de la segunda equipación de la SD Huesca, junto a su apellido, amén de más de una pancarta y pintada en el asfalto. En este caso sí que se recorrió el casco urbano donde, con mucha gente en los balcones, solo hubo aglomeración en el entorno de la calle Sancho Ramírez, a 300 metros de la meta, justo donde se produjo la caída de José Joaquín Rojas (Movistar) que implicó de lleno Dan Martin (Israel), segundo de la general.

El domingo la Vuelta dirá adiós a Aragón con la etapa Biescas-Aramón Formigal. Estaba previsto que el final se situase en el Tourmalet, pero el estado de alarma vigente en Francia ha obligado a articular una alternativa.

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