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carreras por montaña

La Gran Trail Aneto-Posets afina la puesta a punto

La cita de Benasque con las carreras por montaña recubirá el fin de semana del 19, 20 y 21 de julio a 3.500 inscritos y garantiza 25.000 pernoctaciones en la zona.

Un participante expresa su alegría tras cruzar la meta de Benasque.
Un participante expresa su alegría tras cruzar la meta de Benasque.
Heraldo.es

La principal cita del mes de julio en el Pirineo afina su puesta a punto para que, los días 19, 20 y 21, el engranaje de la Gran Trail Aneto-Posets se mueva con la mayor precisión. Este jueves se han presentado en la Diputación Provincial de Huesca (DPH) los últimos detalles alrededor de las cinco carreras que componen esta carrera por montaña que recibirá a 3.500 inscritos y que el año pasado generó 25.000 pernoctaciones en la zona. El tejido empresarial, económico y turístico se vuelca desde hace siete años con esta actividad en la que se involucran unos 400 voluntarios.

La unión de fuerzas permite que una competición de esta envergadura salga adelante con Benasque como epicentro. Además, y como novedad, las dos citas que se disputan el domingo, las vueltas al Pico Cerler y al Molino Cerler, atravesarán el núcleo urbano de la localidad de Cerler. El director de las carreras, Manolo Bara, ha desgranado las claves de la Aneto-Posets, que se afronta “con la ilusión del primer día” y es el fruto de un trabajo que comienza desde el mismo final de la edición anterior. Más de 12.000 personas pisarán aquel fin de semana el valle de Benasque.

Dos de los techos del Pirineo, los picos Aneto (3.404 metros) y Posets (3.369 mts.), se sitúan en el epicentro de las pruebas. Las rodean de forma circular y componiendo, en una visión panorámica, el símbolo del infinito en una metáfora perfecta de lo que se pretende con esta carrera de montaña. La reina sigue siendo la Gran Trail, con 105 kilómetros de recorrido, 40 de ellos por encima de los dos mil metros, y 6.760 metros de desnivel positivo acumulado. Por ello, solo se enfoca hacia deportistas expertos y el límite es de 300 participantes.

La Vuelta al Aneto, por su parte, cuenta con un trazado de 55 kilómetros, el Maratón de las Tucas de 42 kilómetros, la Vuelta al Pico Cerler de 25,5 y al Molino de Cerler de 12,5 kilómetros. Todas estas opciones presentan elementos comunes como el tránsito por todo tipo de terrenos, desde pistas y senderos hasta, en los casos más exigentes, neveros y caos de bloques que rodean las dos cumbres. Siempre, por senderos homologados y con la asistencia que ofrecen los refugios y la escuela de montaña de Benasque.

La colaboración de los clubes de la Federación Aragonesa y de los Greim de la Guardia Civil también resulta inexcusable para que esta cita salga adelante. De entre los voluntarios, 80 de ellos son médicos; muchos de ellos incluso pernoctan en los collados y se puede encontrar a médicos, enfermeros, podólogos y ambulancias que responden al plan de rescate y evacuación vigente. Los corredores estarán localizados en todo momento por medio de un dispositivo vía satélite y la Gran Trail vela por la denominada eco-responsabilidad. “Que los participantes dejen el monte como lo han encontrado”, es la máxima de Manolo Bara.

Además, se han previsto varias charlas durante el fin de semana que se abrirán el jueves 18 de julio el doctor Manolo Avellanas en el Centro de Ciencias Pedro Pascual. La salida de la prueba reina tendrá lugar en la medianoche del viernes al sábado desde la avenida de los Tilos, y se estima que los mejores llegarán a la meta en torno a las 15.35 del sábado. A lo largo de la jornada se pondrán en marcha las otras dos carreras en orden de longitud y para el domingo se dejan las del pico Cerler y el Molino. La organización ya ha empezado a pensar en 2020, con la perspectiva que ampliar los días de esta fiesta de las carreras por montaña.

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