Despliega el menú
Comunicación

Albert Espinosa: "El día que erradiquemos el 'bullying' nos desharemos de muchos problemas mentales"

El guionista de 'Pulseras rojas' vuelve a la carga con su nueva serie, 'Los espabilados', que se estrena este viernes en Movistar+.

Albert Espinosa
Albert Espinosa
Irene Fermández

Emocionó al público con 'Pulseras rojas' y, a buen seguro, lo volverá a hacer con 'Los espabilados', la ficción que estrena este viernes en Movistar+. Albert Espinosa (Barcelona, 1973) sigue en esta nueva aventura, basada en su novela 'Lo que te diré cuando te vuelva a ver', a varios chavales que deciden huir de un centro psiquiátrico. En su escapada, emprenderán un viaje hacia la libertad y se redescubrirán a sí mismos.

¿De dónde surge una idea como la de 'Los espabilados'?

Nace cuando yo tenía catorce años. Tenía cáncer y en la planta de arriba del hospital había unos chavales que tenían enfermedades mentales y estaban ingresados. Se escapaban bastante a menudo y se hacían llamar los espabilados, hasta había un detective que los iba a buscar. Siempre me pareció una historia increíble y ellos eran brutales, tenían unas ganas de vivir muy grandes. Durante todo este tiempo he estado investigando, yendo a centros de menores, pero siempre ha prevalecido la mirada que tenía con catorce años. Lo que me fascinó entonces es lo que he intentado contar ahora.

¿Cuáles eran los objetivos de la serie? ¿Quería denunciar algo?

Había dos. Primero, hacer una historia de aventuras, una mezcla entre '24' y 'Alguien voló sobre el nido del cuco'. Segundo, hay una parte que sí que tiene que ver con que actualmente todos los centros psiquiátricos infantiles de España están llenos y hay lista de espera. Hay un problema porque la mayoría no quiere estar allí, pero al ser menores no pueden decidir no ir o no tomar la medicación. Yo creo que ningún niño acaba allí si no es por culpa de un adulto estropeado. Ojalá la serie sirva para dar visibilidad a esos chavales a los que les ponen las etiquetas de esquizofrenia y bipolaridad y para vaciar esos centros, que se busquen métodos alternativos y que se tenga en cuenta la opinión de los niños porque estos tratamientos les afectarán el resto de la vida.

¿Es un fallo de la sociedad?

Totalmente. Hay un personaje en la serie que habla del canario que había en las minas, de que cuando el canario se moría era porque realmente había un problema de gases. Al final, los niños son nuestros canarios y si algo pasa con ellos es que algo no va bien en la sociedad o en quienes los educan. Muchas veces la gente que educa, los padres, no saben ni llevar sus propias vidas, los padres, las madres.

En la serie, en cambio, van topándose con distintas personas y sí parecen encajar...

En la serie, los chavales se encuentran con gente mayor que son otro de esos grupos olvidados, personas que tienen más de ochenta años, que saben dónde están las piedras y cómo rodearlas, pero a los que no se les escucha mucho. Al final, cuando se escapan, como en 'Los olvidados' de Buñuel, van encontrando un grupo de gente que en lugar de decirles tenéis que volver allí, los escuchan. Creo que cuando escuchas sus problemas y los pones en una serie, debes tratar de no decir la etiqueta médica que les ponen para que el público se pregunte qué tienen estos chavales para estar en un centro así, pues no difieren de otros.

¿Hacer una serie más dramática lo hubiera hecho menos digerible?

Yo lo he intentado hacer como lo viví cuando era niño. Eran chavales con mucha ternura, lo vivían todo como una aventura. Y cuando estuve visitando centros, siempre les veía con una felicidad... Siempre vi una historia con mucha luz, siempre que estuviera explicada por ellos.

¿De dónde cree que surge la violencia de estos jóvenes?

La violencia aparece cuando alguien decide que tu opinión no cuenta, como es el caso de estos chavales al ser ingresados. Cuanto más se rebelan, más les encierran. Pero también sucede que desde los 10 años hasta los 18 es una época en la que estamos llenos de energía y más prohibiciones tenemos. No te dejan ni votar. Los jóvenes que han sufrido la pandemia serán los más preparados emocionalmente porque yo creo que dejar el colegio y enfrentarte a un problema real, redescubrir a tu familia o el poder de la amistad o las pérdidas, emocionalmente es algo que otras generaciones no han tenido.

¿Qué espera de la serie?

Ojalá pase como con 'Pulseras rojas', que toque a mucha gente y logremos que se les vea diferentes, sobre todo cuando tienen que volver al colegio. Ojalá la gente diga: «Ah, bueno, es un espabilado». Para mí son gente espabilada porque en muchos aspectos van por delante de nosotros porque sus cabezas no tienen fronteras mentales. La sociedad ve un trastorno cuando yo lo que veo es inteligencia.

Resulta sorprendente que apenas se hable de ello.

Sí, sobre todo cuando están todos los centros llenos y la pregunta es el porqué. Una razón son las redes sociales. Twitter no deja de ser un patio donde el 'bullying' está permitido. Me parece muy bestia que haya un 20% o un 30% de personas en una red social dedicadas a insultar. El día que erradiquemos el 'bullying' erradicaremos muchos de estos problemas mentales.

Etiquetas
Comentarios