Despliega el menú
Blog

Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

la voz de mi amo

Álvaro Suite, la guitarra de Bunbury

Miembro de Los Santos Inocentes, el guitarrista debuta en solitario con el álbum ‘La Xana’, impregnado de ‘bunburismo’ y culto a Bowie y Lennon.

Álvaro Suite, catorce años como guitarrista de Bunbury, acaba de publicar su primer disco en solitario.
Álvaro Suite, catorce años como guitarrista de Bunbury, acaba de publicar su primer disco en solitario.
Matías Uribe

En 2003, Álvaro Suite, guitarrista de Los Santos Inocentes, o sea, de Bunbury, grabó un disco, titulado ‘Solo’, que se quedó en la nevera, según confiesa él, por pereza de tener que salir a promocionarlo y harto de la industria discográfica. La Xana, recién publicado, es por tanto su álbum de debut en solitario en el que ha volcado sus querencias por Bowie, Lennon y tantos otros músicos que impregnaron su adolescencia y juventud, amén, y, sobre todo, del latente influjo bunburiano, del que vive y se retroalimenta tanto musicalmente como hasta vitalmente. Por correo electrónico ofrece algunos apuntes sobre este disco y esquiva preguntas sobre Bunbury. Hoy viernes, 7 de febrero de 2020, lo presenta en la sala López de Zaragoza (21.00 horas. 10-14 €).

La nota promocional presenta La Xana como tu primer disco en solitario, pero antes, en 2003, ya hubo otro, Solo, tocado casi al completo por ti, pero parece que no llegó a publicarse. Acláramelo.

Ese disco de Solo no llegó a publicarse por falta de interés por parte de todos los implicados, yo el primero. Fue un capricho mío después de la ruptura con mi primera banda, Pinball; un disco que había estado escribiendo durante los dos primeros años de mi estancia en Barcelona, en las que contaba mi vida y experiencias allí, lejos de Sevilla. Al verme allí sin banda las tuve que maquetar solo. Y me fui al Puerto a grabarlo solo también. A Paco y a mí nos gustó mucho el disco (me sigue pareciendo muy especial), pero es que ni yo tenía ganas de moverlo; pura pereza, desidia y hartazgo respecto a la industria. Aquí lo tengo en casa...

En cualquier caso, La Xana es tu primer trabajo fuera del ámbito bunburiano, ¿es una escapada, una oxigenación, una necesidad de salir de ese ámbito?

La Xana son mis ganas de producir mi propia música a mi manera. Es lo que tengo en mi cabeza cuando solo pienso en mí. No responde a ninguna huida ni a nada que suene a escapada o necesidad. Y no lo considero fuera del ámbito bunburiano. Yo soy el mismo creador para ambos, mi talento y mi trabajo están ahí para los dos. Sencillamente, cuando Enrique levanta la mano se lo ofrezco entero a él, y cuando la baja me la ofrezco a mí mismo. Sencillo y sin recovecos en los que indagar. 

Digo ámbito bunburiano, y digo mal, porque en el fondo y en la superficie en La Xana asoma el eco de Bunbury, hasta el punto de que hay canciones que parecen dispuestas para que él las cante, arrancadas a su mundo. De hecho, sin créditos delante, parece que él colabora, si no oigo mal el disco en Spotify, en La dama que amé. Difícil apartarse del ‘padre’, de un mundo con el que llevas ligado desde 2006 cuando tomaste parte de la banda que acompañó a Enrique en la gira de El tiempo de las cerezas… Hasta tu deje y acentuación vocal suena irremediablemente a Bunbury… ¿Algo impostado o buscado?

Afinas bien, aunque oyes mal… Enrique no colabora en ninguna de las canciones, aunque para mí está en todo el álbum. En mi voz hay algo de la suya ya que en mi alma y en mi vida está muy presente desde hace ya más años de los que llevaba dedicado a esta profesión cuando nos conocimos. Es inevitable que, catorce años después de cantar, grabar y girar con él, tengo algo de su voz; tengo también algo de su música, de su forma de vestir, de hablar incluso de ver la vida. Igual no lo entiendes, pero compartir lo que compartimos nosotros en esta banda nos une más de lo que pueda parecer. Pregúntale a los que tienen bandas… Impostado nada. Buscado tampoco. Natural.

Sorpresa. Álvaro Suite, guitarrista de Bunbury, autor de esos latigazos eléctricos con las seis cuerdas… Sin embargo, este no es un disco guitarrero, sin solos aplastantes y con un fondo más electrónico que guitarrero. ¿Era la gatera para pretendidamente escapar sonoramente de las ‘garras bunburianas’?

Tienes razón en que no predominan las guitarras potentes, los riffs o los sonidos más característicos de lo que viene siendo mi línea como guitarrista. Pero en cada canción hay un mínimo de dos líneas de guitarra, lo que ocurre es que están muy bien definidas en su misión y lugar. Hay un par de solos por ahí y un par de cortes con guitarras más descaradas, pero en general he querido retrasarlas a un segundo plano, o más bien a un plano en el que sirvan de ayuda a otros elementos. En la grabación me he hecho cargo del bajo, de algunos teclados y de algunas guitarras. En las demos quise descansar de tanta guitarra, pero no por lo que venimos haciendo con Enrique, sino más bien por lo que venía haciendo con Los Labios y antes con Suite; en parte quería demostrar que mi imagen de guitar heroe o de keith richards patrio no terminaba de cuadrar para mí, que me considero un productor con mucho más que ofrecer. Soy de los que detesta un poco eso de los cuernos con los dedos.

Bowie, Dylan, T. Rex, Nick Cave… aletean por estas canciones. Dices que es “un disco que recoge todas las influencias que impregnaron mi adolescencia y mi juventud”. Hasta en eso estás próximo a Bunbury…, en su educación musical, en sus devociones...

Estamos más o menos todos próximos a todos; los Sidonie, Pereza, Coque, Tarque, Tom Petty, Joe Perry, Madonna, Jack White, Alex Turner, Beyoncé, Iván Ferrerio, Quique González, Annie B Sweet, Rufus T Firefly, Josh Homme, Jeff Tweedy, Andrés Calamaro, Beck, Rihanna… y por supuesto Bunbury y yo.

Comienza Tu silencio, y enseguida parece que va a asomar el Bowie de Absolute Beginners... ¿Estuvo en el origen ese eco? En cualquier caso, una de las mejores canciones del disco...

David Bowie y Lennon sobrevolaron todo el proceso desde el principio. Siempre me gusta preguntarles si les gusta el último paso que he dado y me parece escucharlos responder. Esta canción, como bien dices, pretende hacer mover el culto a David allá donde esté. Canto un poema de mi padre.

Coque Malla, invitado en una canción, Toda esa belleza, con un sonido de piano y desarrollo que trae a la mente al Nick Cave de The Good Son… ¿Cuál es el motivo de la invitación?

Esta canción la escribí cuando murió Antonio Vega y creo que la fabulosa voz de Coque Malla, aporta la textura y la melancolía que necesitaba para retroceder hasta aquellos años en los que Antonio era una estrella inalcanzable. Le estuve dando muchas vueltas a la instrumentación y a la interpretación para conseguir un sonido delicado pero pesado, como un gran piano de cristal. Me gusta eso que dices de Nick Cave, ¡¡gracias!!

Son una decena de canciones las del disco. ¿A qué recurrirás en el escenario para completar el concierto de este viernes?

El álbum tiene 10 canciones. Unos 50 minutos de disco que en directo suelen ser casi una hora. El resto hasta completar la hora y media de show lo llenaremos con cuatro canciones nuevas (si aún cabe algo más nuevo que un álbum que se presenta) y algunas sorpresas en la interpretación de algunas de ellas.

¿Quién te acompaña?

Mi banda; ya los conocerás.

Es tu disco y tu gira. ¿Te molesta que te pregunten por Bunbury? Si no es así, vamos con alguna cuestión al respecto.

A ver, no te lo tomes a mal, pero existe vida más allá de Bunbury, tío… Estoy presentando mi álbum, ¿recuerdas?

¿Pesa en exceso ser el guitarrista ‘de’?

No. A no ser que te guste tocar solo, siempre será el guitarrista ‘de’.

¿Cómo te sientes a su lado y dentro de Los Santos Inocentes?

Rodeado de mi gente. Me siento fuerte, querido, protegido y animado a crecer. Soy un afortunado de estar rodeado de tanto talento y tanta calidad humana. Y además resulta que hacemos discos formidables y estamos a primerísimo nivel. Todo un lujo.

En tiempos, en una entrevista, Bunbury vino a decirme que, en efecto, se sentía un tanto dictador al dirigir él su propia banda. ¿Hasta qué punto es así? ¿Qué cuota de participación, criterio y aporte hay en Los Santos Inocentes y en concreto tuya?

Es su carrera y nosotros estamos para cuidar de ella y crecer a su lado. Opinamos, trabajamos, nos cuidamos como si fuéramos cada uno el otro de enfrente, nos movemos como una sola masa que eleva o recoge a nuestro líder según sea necesario. Somos una secta y venimos a apoderarnos del planeta.

En nada va a haber disco nuevo de Enrique, ¿son muy rígidas las instrucciones para hablar de ese disco? Si no es así, ¿puedes dar una pincelada? Bunbury lo ha calificado como muy personal. ¿Qué piensas que ha querido decir con ello?

La Xana contiene 10 canciones escritas por algunos colaboradores y familiares míos y por mí mismo.

Un defecto y una virtud de Bunbury.

Su genio.

Volviendo a tu trabajo y tu vida personal, ¿cómo acaba un sevillano en Hospitalet, Barcelona, y con Bunbury?

Algo bueno he debido de hacer en alguna de mis vidas anteriores.

Finalmente, una apostilla osada por mi parte: Del Huracán a Los Santos, un paso demasiado abrupto. Personalmente pienso que Los Santos Inocentes no es la banda adecuada para Bunbury, especialmente después de ver los novedosos hallazgos sonoros que brotaron con El Huracán. En Los Santos todo es más previsible, fundamentalmente en las guitarras y teclados. Dime que estoy en un error, que soy un insolente, pero dímelo con razones….

Eres un insolente, porque eso no se le dice a un miembro fundador de Los Santos Inocentes. 

Etiquetas
Comentarios