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Zaragoza

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Un vídeo puede evitar la cárcel a los antifascistas juzgados por lanzar trozos de acera a la Policía en Zaragoza

El juicio por los graves disturbios que se produjeron en el campus universitario en protesta por un mitin de Vox queda visto para sentencia. Las defensas se aferran a una grabación de nunca se aportó al juez instructor.

Las cámaras de seguridad de la Universidad de Zaragoza recogieron el momento en que los manifestantes movían un contenedor para usarlo de barricada.
Las cámaras de seguridad de la Universidad de Zaragoza recogieron el momento en que los manifestantes movían un contenedor para usarlo de barricada.
Universidad de Zaragoza

El juicio contra los cuatro jóvenes antifascistas acusados de liderar los graves disturbios que se produjeron el 17 de enero de 2019 durante una manifestación contra un mitin de Vox en Zaragoza quedó ayer visto para sentencia. Y lo hizo después de que el tribunal pudiera visionar las grabaciones de los altercados que recogieron las cámaras de seguridad del campus de la plaza de San Francisco, imágenes de las que nadie había sabido nada hasta hace solo unos días. De hecho, no se aportaron durante la fase de instrucción del caso y las defensas se vieron obligadas a pedir su reproducción in extremis cuando el responsable de seguridad de la Universidad de Zaragoza reveló su existencia el pasado 21 de diciembre al declarar como testigo.

Los acusados –Francisco Javier A.V., Antonio Daniel L. D., Adrián L. R. e Imad M. B.– se enfrentaban inicialmente a penas de prisión de hasta seis años, que ayer revisó al alza la Fiscalía. Y como la principal prueba de cargo contra ellos eran las declaraciones de los propios agentes que resultaron heridos, sus abogados consideraban vital la aportación de los vídeos para intentar aclarar la autoría de las lesiones. Las defensas siempre han mantenido que hubo errores en la identificación de sus clientes, que si bien han reconocido que participaron en la protesta niegan que lanzaran piedras o trozos de pavimento contra los antidisturbios, o que prendieran fuego a los contenedores que se utilizaron a modo de barricadas (Fotografía 1). Ahora, tras visionar los siete vídeos que ha facilitado la Universidad de Zaragoza, todavía están más convencidas de ello.

«Nadie niega los disturbios y las lesiones, pero los vídeos no permiten identificar a los autores», alegan las defensas

«Nadie niega los disturbios y las lesiones, pero los vídeos no permiten identificar a los autores», alegó ayer el abogado Rafael Ariza a la hora de solicitar la absolución de su cliente, Francisco Javier A. El abogado del Estado, que ejerce la acusación particular, le recordó que fue precisamente a su defendido al único acusado al que captaron las cámaras accediendo al campus. En aquella fechas, el joven lucía una larga melena que ahora se ha rapado. Pero llevaba puesta una sudadera oscura con una banda a cuadros en el medio que permite reconocerle sin dificultad (fotografía 2).

La única «prueba objetiva»

«Claro que estuvo en la manifestación, él mismo lo admitió durante su declaración el primer día.Pero también dijo que en cuanto vio que se montaba jaleo en el campus él decidió marcharse. Y en ninguna de las grabaciones aparece atacando a la Policía o quemando nada», replicó Ariza.

En la misma línea, las abogadas Miriam Pascual y Silvia Benedicto, recordaron al tribunal que la única «prueba objetiva» que existe son precisamente las imágenes aportadas a última hora. Llegaron a decir que la Policía conocía de su existencia y si no las hizo llegar antes al juez fue porque no le permitían apuntalar la acusación contra los cuatro detenidos. «Pero lo que no pueden hacer es, en una manifestación en la que participaron más de 200 personas, coger a los primeros cuatro jóvenes que encontraron en un bar próximo y atribuirles la autoría de unos disturbios por los que les piden semejantes penas», señalaron.

Por su parte, la Fiscalía considera que hay prueba suficiente para condenar a los encausados, para los que solicitó una pena mayor por considerar que las lesiones que sufrieron los agentes fueron provocadas con un medio peligroso, como serían las piedras o trozos de acera arrancados del suelo.

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