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coronavirus

La desolación de la hostelería recogida en una fotografía

La instantánea, publicada en las redes del restaurante zaragozano Bodegón Azoque, se hacía viral en tan solo unas horas.

Bodegón Azoque.

Durante el primer día de la declaración del nuevo estado de alarma en nuestro país, el interior del restaurante Bodegón Azoque, ubicado en el número 6 de la calle Marqués de Casa Jiménez de la capital aragonesa, permanecía en penumbra, vacío y prácticamente silencio. Una imagen que se repetía en establecimientos hosteleros de toda España. Eso sí, el teléfono no daba tregua en una mañana tan complicada como emocionante. “Soy un policía nacional de Málaga. Solo os llamaba para daros ánimo y recordaros un lema: siempre luchar y nunca rendirse”, comenzaba una voz al otro lado del teléfono mientras las miradas de José Fontanellas, Iván Trasobares y Mario Blázquez, tres de sus cinco propietarios, se llenaban de lágrimas.

Tras las nuevas medidas decretadas por el gobierno autonómico son muchos los establecimientos que, como este, sin terraza exterior y sin muchas opciones de adaptación de sus cartas, se ven obligados a cerrar sus puertas durante, el menos, 15 días. “Y eso si no se alarga, porque llevamos viviendo en la incertidumbre muchos meses”, lamenta Fontanellas, jefe de sala del restaurante.

Se trata de una situación que sus propietarios tildan de dramática, y así lo plasmaban en una fotografía publicada en sus redes sociales este mismo domingo que lograba hacerse viral en tan solo unas horas. En ella, el chef, Iván, aparentemente derrotado, recibía ánimos de su socio, Fontanellas, en la puerta del establecimiento. “Acabábamos de recoger el producto y envasar el género para cerrar nuestras puertas de manera inminente. El bar se acababa de quedar vacío, estábamos solos… la situación es desoladora”, aseguran.

Esta fotografía se ha convertido en la imagen de la desolación de la hostelería en Aragón.
Esta fotografía se ha convertido en la imagen de la desolación de la hostelería en Aragón.
Guillermo Tixe

Fue uno de sus camareros, Guillermo, quien captó el momento a la salida del trabajo. “Nos vuelven a cerrar… desde pequeños nos inculcan que el esfuerzo siempre tiene su recompensa, pero momentos como este te hacen pensar que no es así”, comenzaba el texto de la publicación que ha dado la vuelta a España. Y es que, como ha quedado demostrado, quizás la afirmación de que una imagen vale más que mil palabras haya cobrado en este caso un mayor significado que nunca.

“No nos esperábamos nada de esto. La repercusión está siendo tremenda. Tan solo queríamos plasmar el momento que estábamos viviendo. Desde la publicación de esta imagen hemos recibido llamadas de gente de toda España, de compañeros de profesión, restaurantes de todo tipo y de particulares que nos han prometido que en cuanto se pueda van a venir a comer aquí incluso desde otras comunidades autónomas”; admite Fontanellas, notablemente emocionado.

El establecimiento abrió sus puertas en 2004 y cuenta con un público sobre todo de perfil empresarial, algo que limita mucho su adaptación a nuevos formatos. “Hacemos sobre todo comidas y cenas de trabajo, por eso es difícil mantener la demanda en tiempos de pandemia”, admite el propietario. Además, llevaban meses utilizando tan solo uno de sus salones limitado a un aforo de 35 personas, algo que también les ha pasado factura.

Por otro lado, además de cómo está afectando esta situación a su labor diaria, también han visto mermar su plantilla que contaba con 15 personas antes del mes de marzo y que actualmente ronda los nueve trabajadores, actualmente en ERTE. “Nuestra empresa es familiar, nos gusta mimar lo que hacemos y lo que tenemos al detalle. Este establecimiento es nuestra vida y el pilar fundamental de nuestros ingresos. Dependemos de esto como otros tantos compañeros. Está siendo muy duro lidiar con esto”, admite.

"Que nos dejen trabajar”

De hecho, los socios aseguran que los quebraderos de cabeza producidos por esta compleja situación desde el pasado mes de marzo están siendo una constante y acusan desde estrés o problemas para conciliar el sueño hasta el hecho de tener la cabeza todo el tiempo dándole vueltas a esta realidad. “Es algo que sabemos que estamos viviendo muchos empresarios”, aseveran. Así, mientras se aclara la situación en un escenario marcado por la incertidumbre, su único plan es “subsistir como podamos”: “Estamos trabajando en un menú para llevar para los fines de semana mientras esperamos a que se resuelvan las ayudas al sector. No podemos hacer nada más”.

Desde el restaurante zaragozano recuerdan que la hostelería es segura y que son necesarias medidas para garantizar que este hostigado sector logre superar esta crisis sanitaria sin precedentes. “Tan solo pedimos que nos dejen trabajar, como ocurre en otras comunidades autónomas donde no han cerrado los restaurantes, al menos no del todo. Si nos obligan a cerrar no podemos luchar por salir adelante, se nos va de las manos”, asegura Trasobares, que explica que, con la situación actual, el sector se encuentra atado de pies y manos.

Aunque la situación es muy compleja, reconocen que las llamadas y los mensajes de ánimo que están recibiendo estos días les están sirviendo para reunir energías para tratar de seguir adelante. “No hay palabras, son detalles que te animan a aguantar un poco más a pesar de todo. No nos queda otra que resistir”, concluye. 

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