Despliega el menú
Zaragoza
Suscríbete

tráfico

Dos mil multas a patinetes para intentar frenar el repunte de accidentes en Zaragoza

A lo largo de 2019 se registraron 116 choques o caídas, cuando el año anterior hubo solo 24. Según la última memoria de la Policía Local, se tramitaron un total de 144.452 denuncias de tráfico, la mayoría por mal aparcamiento.

Un patinete circula por el paseo de la Independencia de Zaragoza.
Un patinete circula por el paseo de la Independencia de Zaragoza.
Francisco Jiménez

El número de accidentes de tráfico registrados en 2019 en las calles de la capital aragonesa se incrementó un 3% respecto a 2018, aunque la gravedad de sus resultados fue menor, puesto que hubo que lamentar dos fallecidos, tres menos que el año anterior. Los 3.169 siniestros que se produjeron se saldaron con 1.211 lesionados, 1.076 de ellos de carácter leve y 135, grave.

Si bien la mayoría de cifras de siniestralidad se mantienen en parámetros similares a los de años anteriores, en la memoria de actividad de 2019, presentada este martes, destaca el notable repunte de los accidentes protagonizados por patinetes eléctricos o vehículos de movilidad personal, que pasaron de 24 a 116, así como el del número de sanciones impuestas a sus conductores: 1.855. Según las estadísticas del 092, la mayoría de los siniestros se produjeron por caídas sobre la calzada (33) o porque algún vehículo no respetó la preferencia del carril bici (28). Catorce los accidentes fueron colisiones por falta de atención y nueve por circular por la acera.

La concejal delegada de Policía Local, Patricia Cavero, reconoció que el aumento del número de percances en los que se ven implicados patinetes es «importante», pero recordó también que la presencia de este tipo de vehículos en las calles de Zaragoza es cada vez mayor. Por esa razón, dijo, no hay datos comparativos con años anteriores para analizar tendencias. «Pero lo importante es que se están tomando medidas», añadió. Entre ellas citó los 80.000 metros cuadrados que se están asfaltando en la ciudad y los 21 kilómetros de calzada habilitados como ciclocarriles.

Patricia Cavero hizo estas declaraciones al informar sobre la Memoria de la actividad de la Policía Local de Zaragoza en 2019, presentación que suele hacerse durante la celebración del día de la patrona del Cuerpo, la virgen del Portillo, en junio, frustrada este año por la pandemia de coronavirus. La edil del PP aprovechó para reconocer la «entrega, dedicación, vocación y buen hacer» de los 1.001 agentes que integran el colectivo, sobre todo en este año difícil marcado por la crisis sanitaria.

La memoria refleja que a lo largo de 2019 se impusieron 144.452 denuncias por infracciones de tráfico, lo que supone unas 400 diarias, una cifra parecida a la de 2018. La mayoría de ellas (88.083, lo que representa un 63% del total) fueron motivadas por paradas o estacionamientos indebidos, seguidas por los excesos de velocidad (30.042, el 21,5%). El resto se repartieron entre las desobediencias a señalizaciones tales como prohibiciones o semáforos en rojo (9.963); conducir usando el móvil (1.777) o hacerlo por la acera (1.500).

En este último apartado se encontrarían de nuevo los patinetes y también las bicicletas, aunque, tal y como señaló el intendente principal José Antonio Lahoz, otros motivos de sanción a vehículos de movilidad personal fueron ir montados más de una persona, hablar por el móvil y otras negligencias en la conducción.

En cuanto a los motoristas, se detectó un incremento de un 3 % en el número de accidentes que sufrieron (pasaron de 432 a 475), mientras que bajó el de ciclomotores (de 149 a 123), y el de bicicletas se mantuvo prácticamente igual (descendieron de 183 a 180).

Bajas tasas de alcoholemia

Aunque la Policía Local de Zaragoza sancionó el pasado año a 1.112 conductores por circular borrachos y a 147 por ir drogados, en lo referente al consumo de bebidas alcohólicas o estupefacientes al volante las cifras continúan marcando una tendencia a la baja y revelan que los zaragozanos son mayoritariamente responsables. De las 41.861 pruebas que se practicaron, el 96% dieron un resultado negativo. Igualmente, se efectuaron 2.380 pruebas de alcoholemia en accidentes, de las cuales fueron positivas 188. Además se practicaron 212 test a personas con síntomas evidentes de haber tomado drogas y en el 51 % de los casos dieron positivo.

Agresiones, robos y hurtos

La Policía Local de Zaragoza solo tiene competencia para investigar los delitos de tráfico que se cometen en el casco urbano de la capital, ya que del resto de diligencias penales se encargan la Policía Nacional y la Guardia Civil. Sin embargo, cada vez son más las intervenciones que tienen que hacer los municipales por agresiones, robos, hurtos, amenazas, agresiones sexuales... Como prueba, los 1.433 delitos que se investigaron a lo largo de 2019 en colaboración con los agentes del 092. La mayoría de las veces, porque fueron ellos los primeros en llegar al lugar del suceso y detener a los autores.

Según la última memoria de actividad del Cuerpo, la Unidad de Policía Judicial de la Policía Local llegó a investigar el pasado año 818 delitos contra la seguridad vial. Las alcoholemias positivas (303) se situaron a la cabeza, seguidas de los casos de conducción sin carné (184), las lesiones por imprudencia (68) o los excesos de velocidad más graves (20). En total, por estos delitos se abrieron diligencias a 595 conductores, pero solo once acabaron en el calabozo, ya que el resto fueron simplemente citados para comparecer ante el juez.

Sin embargo, a lo largo de 2019, la Policía Local puso los grilletes a 501 personas, lo que da buena cuenta del trabajo que desempeñan sus agentes en el ámbito de la seguridad ciudadana al margen de la delincuencia vial. Según las estadísticas del año pasado, los municipales participaron, entre otros, en 185 delitos de agresiones o lesiones, 158 de daños, 149 hurtos, 118 robos y 93 atentados.Capítulo aparte merecen la violencia doméstica o de género (167) y los abusos agresiones sexuales (13).

Más vigilancia en las riberas

El repunte del número de bañistas tanto en el río Ebro como en el Gállego ha obligado a la Policía Local de Zaragoza a intensificar las patrullas en las riberas. Sobre todo, tras la muerte por ahogamiento de tres jóvenes –de entre 18 y 29 años– en apenas mes y medio: dos en la Peña del Cuervo y otro junto al recinto de la Expo. «Se ha hecho un esfuerzo para mantener abiertas las piscinas municipales en plena crisis sanitaria, pero hay gente que sigue acudiendo a los

ríos a bañarse, muchas veces ignorando los peligros que estos ocultan», señalaba ayer la concejal Patricia Cavero. «No podemos prohibirles que se metan en el agua –añadía–, pero sí podemos controlar el consumo de alcohol, el uso de mascarillas. En definitiva, lo que intentamos es vigilar más estas zonas para intentar evitar accidentes».

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión