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tribunales

Condenados dos cuñados de Zaragoza por defraudar casi 700.000€ a la Seguridad Social

La Audiencia absuelve a otros tres acusados que fueron utilizados como testaferros para despatrimonializar una de las principales panificadoras de Zaragoza y dejar de pagar así a sus acreedores.

Los acusados, en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
Los acusados, en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
ARANZAZU NAVARRO

Cuatro años y un día de prisión. Esa es la condena que la Audiencia de Zaragoza acaba de imponer al empresario Francisco Javier Mendoza García por un fraude a la Seguridad Social de 662.775 euros del que también fue cómplice su cuñado, P. M. B.. De hecho, el tribunal impone también a este una pena de año y medio de cárcel y le obliga a hacer frente de forma solidaria a la responsabilidad civil. Es decir, entre los dos tendrán que devolver el dinero defraudado.

Además de ser condenados a prisión, los dos encausados tendrán que abonar una multa millonaria: 1.325.554 euros. En cualquier caso, ambos han sido declarados insolventes. A ello se suma la imposibilidad de poder obtener subvenciones o gozar de beneficios e incentivos fiscales durante cinco años.

Durante el juicio, celebrado en febrero, se sentaron en el banquillo otras tres personas: José Javier R. O., María Yolanda C. A. y Jesús M. N. La Fiscalía pedía también penas de prisión para ellos, ya que llegaron a figurar en algún momento como administradores de algunas de las nueve empresas pantallas que el principal acusado utilizó para cometer el fraude. Sin embargo, tal y como pedían sus defensas, a cargo de los letrados Abraham Castro, Eva María Calleja y José Miguel Rodrigo Pérez, la Sección Primera de la Audiencia Provincial los ha absuelto.

A través de su sentencia, el tribunal concluye que el empresario Francisco Javier Mendoza tramó un plan para despatrimonializar la mercantil Panificadora Luisa S. L. y dejar de pagar a sus acreedores. Y ¿cómo lo hizo? Poniendo a disposición de estas las nueve empresas pantalla –en las que no figuraba como administrador, aunque era en realidad quien las dirigía– todos los recursos con los que contaba Panificadora Luisa S. L.: capital, nave y máquinas, cartera de clientes, registro de sanidad, vehículos e incluso sus propios trabajadores.

Para los magistrados, a diferencia de los testaferros, el cuñado del cerebro de la trama sí tuvo una participación directa en el fraude "al gestionar el día a día de alguna de las empresas de autos, ejercitando las labores propias de un director general". Contra el fallo todavía cabe recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón.

ACTUALIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN: El acusado P. M. B. fue absuelto de los cargos que se señalan en esta información por el Tribunal Superior de Justicia de Aragón.

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