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PP-Cs dejará sin partida los presupuestos participativos en 2020 para redefinir el modelo

Busca un proceso "realista" y con más poder para las juntas vecinales que se ejecutará los tres últimos años de mandato.

Dos operarios trabajan en la retirada del adoquinado de la calle de San Agustín.
Dos operarios trabajan en la retirada del adoquinado de la calle de San Agustín, en una imagen de archivo.
Guillermo Mestre

Los zaragozanos no podrán elegir en 2020 el destino de parte del dinero municipal. El gobierno PP-Cs dejará sin partida los presupuestos participativos el próximo año, que lo dedicará a elaborar un nuevo proyecto «consensuado» que se ejecutará los tres últimos ejercicios de mandato (2021-2023). El concejal responsable del área, Javier Rodrigo, apuesta por desarrollar «una herramienta real que dé respuesta a las necesidades de los vecinos».

Frente a la opción de diseñar un modelo de presupuestos participativos propio a lo largo de este 2019 para lanzarlo el próximo año, PP-Cs ha preferido tomarlo con calma y dedicar sus primeros meses en el cargo a cerrar el proyecto abierto por el anterior gobierno. «Está en proceso de finalización», dice Rodrigo que, no obstante, critica que «ZEC ha sido incapaz de ejecutar las obras que prometieron por la falta de previsión».

"ZEC ha sido incapaz de ejecutar las obras que prometieron por la falta de previsión"

«Para evitar las falsas expectativas creadas por ZEC –insiste el edil de Cs–, en el momento en que finalicen los de este año diseñaremos un proceso factible y realista que recoja las actuaciones singulares propias de unos verdaderos presupuestos participativos».

Al margen de esta declaración de principios inicial, pocos detalles se conocen de la idea que quiere aplicar el nuevo gobierno. Lo único seguro es que las juntas vecinales tendrán más peso en la decisión de los proyectos que finalmente se ejecutarán. Era una de las críticas más recurrentes a los presupuestos participativos de ZEC, junto con la supuesta arbitrariedad de los informes técnicos y el colapso de los servicios municipales para tramitar tal cantidad de proyectos, algo que también se pulirá en el próximo proceso del periodo 2021-2023.

Un proyecto lleno de obstáculos

El anterior equipo de gobierno hizo de la participación ciudadana una de sus banderas. Los presupuestos participativos de ZEC supusieron un antes y un después en la dotación de herramientas de decisión para los zaragozanos, que pudieron proponer y votar aquellos proyectos más interesantes para la ciudad a unos niveles sin precedentes. Sin embargo, el modelo se chocó desde el principio con notables obstáculos, y el primero de ellos, paradójicamente, fue la baja participación. En 2018 solo votaron 5.500 vecinos. Apenas el 1% del censo decidió, por tanto, el destino de 6,3 millones de euros, que servirían para ejecutar 117 obras.

Además, las juntas vecinales criticaron las sucesivas cribas que iban dejando fuera algunos de los proyectos más demandados. Tanto que alguna de ellas se plantó y se negó a validar los informes técnicos que justificaban esa decisión. El bloqueo fue tal que la oposición de la anterior corporación hizo lo propio con los denominados proyectos de ciudad –los más relevantes–, por lo que se quedaron en el limbo. ZEC se comprometió a ejecutarlos por su cuenta al año siguiente pero la prórroga presupuestaria y el cambio de gobierno lo impidió.

Ahora, PP-Cs defiende que quiere evitar estos conflictos. «Buscaremos el consenso de grupos y entidades poniendo el foco de participación en las juntas municipales para recoger reivindicaciones reales», concluye Rodrigo.

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