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Zaragoza

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La juez pide grabaciones para aclarar la muerte de un preso en aislamiento

La autopsia dijo que el preso, de 21 años, se suicidó con el cable de una tele, pero la familia duda de la versión oficial.

Llegada de Igor el Ruso a la cárcel de Zuera el 20 de diciembre de 2017
A Pedro Antonio C. H., de 21 años, le encontraron sin vida en una de las celdas del módulo de aislamiento de Zuera el pasado 28 de mayo.
Guillermo Mestre

La titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Zaragoza, Nicolasa García, acaba de solicitar al centro penitenciario de Zuera que le remita una serie de grabaciones para tratar de aclarar las causas del fallecimiento de Pedro Antonio C. H., el preso de 21 años al que el pasado 28 de mayo encontraron sin vida en una de las celdas del módulo de aislamiento. Según la versión oficial, el recluso se colgó del techo utilizando el cable de un televisor. Sin embargo, aquella explicación no convenció a la familia, que decidió llevar el caso a los tribunales.

A través de su denuncia, los allegados del fallecido decían albergar "serias dudas" sobre lo realmente ocurrido. Entre otras cosas, porque parece que primero les dijeron que el joven se había ahorcado en las duchas y luego en una celda de aislamiento. La familia tampoco entiende cómo puede haber una televisión en un lugar como este cuando hasta los detenidos que pasan por un calabozo tienen que entregar los cordones de los zapatos para impedir que se autolesionen.

Fue el abogado de la familia, Marco Antonio Navarro, quien propuso a la juez que solicitara las grabaciones. Según la dirección del centro penitenciario, Antonio C. H. fue enviado a aislamiento por tratar de agredir a varios funcionarios con una pesa de gimnasio. De ahí que la instructora requiera ahora las imágenes que tomaron varias cámaras de seguridad. En concreto, aquellas ubicadas en los lugares donde se produjeron altercados entre el interno y los empleados de la prisión. La magistrada también ha pedido que se le remitan las grabaciones del módulo de aislamiento donde se encontraba el fallecido, que cumplía una condena de tres años y medio por un asalto con violencia del que fue víctima una anciana de Las Fuentes.

Según el informe preliminar de la autopsia, ni las manos ni la vestimenta del preso presentaban signos de lucha o defensa. Al margen de las marcas de ahorcamiento en el cuello, los forenses tampoco hallaron en su cuerpo otras lesiones que pudieran causarle la muerte.

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