Zaragoza

Hallado un enigmático pavimento de piedra en Los Bañales

Los trabajos durante la campaña arqueológica de este año en el yacimiento de Uncastillo han sacado a la luz un enlosado de piedra con unas marcas singulares cuyo significado se desconoce.

Hallado un enigmático suelo de piedra en Los Bañales
Hallado un enigmático pavimento de piedra en Los Bañales
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Los trabajos de la actual campaña arqueológica en el yacimiento romano de Los Bañales sacaron a la luz hace unos días un nuevo hallazgo durante la excavación en la parte norte: un suelo de piedra con unas estrías cuyo significado se desconoce. En esta zona se encuentran las dos columnas del barrio septentrional de la ciudad de Los Bañales, donde probablemente terminaba la ciudad teniendo en cuenta que a ella se accedía por el sur. “El lugar en el que estamos excavando es un barrio que mira al territorio,a toda la zona que correspondería a los actuales términos de Uncastillo y Layana y que alberga un complejo monumental. Además de ese enlosado de piedra, al comienzo de esta campaña aparecieron dos pasos de peatones, uno sobre el decumano, la calle este-oeste que pasa por delante de las dos columnas; y otro sobre un cardo, una calle norte-sur que va a morir a ese decumano”, explica Javier Andreu, profesor de Historia Antigua en la Universidad de Navarra y director del proyecto arqueológico de Los Bañales.

Acerca del pavimento recién encontrado, Andreu señala que al norte de las dos columnas que presiden esta zona, casi en línea con ellas “se halla una habitación delimitada por dos grandes muros de sillares de arenisca que tienen una capa de estuco blanco. El suelo de esa estancia es la roca natural perfectamente retallada cumpliendo en cierta medida la función de un enlosado con unas marcas que forman una especie de estrella y que continúan hacia el lado occidental de la habitación que todavía no hemos llegado a excavar”.

Pero, ¿qué significan esas marcas? “Cualquier afirmación es algo preliminar”, añade el director del proyecto arqueológico. Andreu destaca que unas estrías similares pueden verse en otras ciudades romanas de nuestro entorno, por ejemplo en Andelo, en la actual localidad navarra de Medigorría. “Aparecieron unas rozas semejantes a estas pero sobre sillares, no sobre un pavimento, y servían para calzar una estructura arquitectónica que encajaba en ellas”, aclara.

Asimismo, también señala la posibilidad de que se trate de una marca funcional de un espacio a cielo abierto, “quizá para un reloj un calendario”, pero tampoco habría grandes similitudes a excepción de alguno en el norte de África, en la ciudad romana de Timgad (Argelia), pero todavía no está claro que sea el mismo símbolo que tenemos en Los Bañales”, subraya.

La tercera opción, y la que probablemente más se aproxime a la realidad, en opinión de Andreu es que esas marcas formen parte de algún sistema de drenaje relacionado con el uso que se dio a esa habitación, en la que se trabajó con líquidos como sangre evacuada durante el el sacrificio de animales. “Enseguida podríamos pensar en lo ritual pero en relación a esa parte de la ciudad esa estancia se integraba en lo que sería un gran mercado con distintas tiendas que comercializaban una serie de productos, apunta.

Sin embargo, en lo que resta de campaña queda por contrastar esa posible ubicación comercial en una ciudad “esencialmente viaria como es Los Bañales. Lo lógico es que se buscara el paso de la vía para su ubicación y este está al sur, justo al otro lado de las dos columnas. Al final de la campaña tendremos claro el significado de las marcas del suelo, cuánto más siguen hacia el lado occidental así como una lectura más precisa de los usos para ofrecer una respuesta más clara sobre este hallazgo”, precisa.

Cada año, las campañas arqueológicas del yacimiento de Los Bañales, en el término de Uncastillo, sorprenden con nuevos descubrimientos. Ya van once ediciones y en cada una de ellas, decenas de estudiantes de universidades nacionales e internacionales participan en la recuperación de elementos de la antigua ciudad romana gracias al programa de arqueología que coordina la Universidad de Navarra, y que cuenta con la colaboración de la Comarca de las Cinco Villas y el apoyo de los ayuntamientos de Uncastillo, Biota, Layana y Sádaba, la Fundación Uncastillo, la Fundación ACS y General Eólica Aragonesa.

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