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Los vecinos de Santa Isabel piden al nuevo alcalde mejoras en las líneas de autobús

Denuncian la insuficiente frecuencia de la 32 al tiempo que tachan de "inútil" la 60, que obliga a hacer transbordo para acudir tanto al hospital Royo Villanova como a la Universidad. 

Cientos de habitantes de Santa Isabel han votado este domingo en el colegio Guillermo Fatás.
Cientos de habitantes de Santa Isabel han votado este domingo en el colegio Guillermo Fatás.
Heraldo

Miles de zaragozanos del distrito de Santa Isabel han votado este domingo en colegios como el CEIP Guillermo Fatás, uno de los más concurridos de la zona. La afluencia a este último, que no ha registrado ninguna incidencia, ha sido constante desde primera hora del día. Y la preocupación más repetida entre los vecinos del barrio no ha cambiado respecto a los últimos meses: la "nula" utilidad de la línea 60 -implantada como sustituta de la 45 en diciembre de 2017- que, han denunciado, "no soluciona para nada el problema de las comunicaciones con el centro de la ciudad".

Al alcalde que designen los comicios municipales los vecinos de Santa Isabel le reclaman aumentar los servicios públicos: resolver el problema de la piscina municipal cubierta, invertir en el mantenimiento de las riberas de los ríos o contratar más policía para reducir el vandalismo en la zona. Pero la escasa frecuencia de la línea 32 o la necesidad de hacer transbordo en la 60 para acudir tanto al hospital Royo Villanova como a los campus universitarios han sido el centro de las críticas a la gestión actual del barrio. Lo que en su día se celebró como una buena alternativa de transporte ha acabado por convertirse en un elemento inútil en la vertebración de la ciudad, han comentado.

Parques, guarderías o colegios

Los votantes han lamentado asimismo la profusión de carriles bici en una Zaragoza a la que, han dicho, "más le valdría una segunda línea de tranvía o aumentar el número de rutas de los buses urbanos". También han denunciado las dificultades a la hora de aparcar en la ciudad o el elevado precio de los párquines en el centro. Pese a estas críticas al transporte, algunos han celebrado el buen funcionamiento del cuarto cinturón, uno de los modos más rápidos de llegar a otros barrios zaragozanos.

La mejora de los parques, de las guarderías o la ampliación del ratio de los colegios han protagonizado el discurso de las familias del barrio, llamadas a reducir la edad media en uno de los barrios envejecidos de la ciudad. "A la gente mayor nos lo ponen muy difícil con estos servicios públicos", ha lamentado una vecina, quien ha bromeado asimismo sobre la "enorme utilidad" del nuevo carril bici de Santa Isabel, tanto para los ancianos como para la gente con niños.

Al poner el foco en los problemas que deben centrar la política aragonesa en los próximos cuatro años, la despoblación se ha mantenido como la más relevante. Para mitigarla, el aumento del número de escuelas ha sido una de las propuestas más repetidas por los vecinos de Santa Isabel: "No tenemos medios en los pueblos, por eso tuvimos que venir a Zaragoza. Hace falta mucha inversión, más colegios, más guarderías públicas para fijar población", ha insistido un vecino. Pese a las dificultades, casi todos los votantes han coincidido en que la situación de la comunidad no es mala respecto a otras regiones españolas, aunque han advertido de que "queda mucho por hacer, tanto en Aragón como en Zaragoza".

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