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El Casco se vende por bloques (de interés)

Al menos catorce edificios del Casco Histórico de Zaragoza se encuentran a la venta. Todos, menos uno, están catalogados y protegidos en algún grado por lo que tienen elementos que no se pueden alterar.

Panorámica de San Pablo, barrio donde se encuadra la calle de San Blas.
Panorámica de San Pablo, barrio de Zaragoza en el que hay más edificios completos a la venta.
Heraldo de Aragón

Parece que este tipo de edificios tendrían que ser casi un caramelito para las promotoras dedicadas al negocio inmobiliario. Son bloques de pisos enteros, ubicados en pleno Casco Histórico de la ciudad de Zaragoza y de los que sus propietarios están deseando desprenderse. Podrían rehabilitarse y vender los pisos por separado o incluso alquilarlos después como apartamentos turísticos. Sin embargo, a sus dueños les está costando encontrar un comprador y algunos, como los de un bloque en la calle Pignatelli o los de otro en la calle Urrea, se han visto obligados a tirar los precios hasta casi la mitad de lo que aspiraban a conseguir en un principio.

En estos momentos el portal inmobiliario más popular de internet muestra 23 edificios en venta en Zaragoza, 14 de los cuales se concentran en el Casco Histórico de la ciudad y nueve, además, se localizan en el barrio de San Pablo y el entorno de la plaza de toros. Una zona que deja de resultar tan atractiva para la inversión inmobiliaria cuando nos salimos de las avenidas más amplias abiertas al tráfico rodado. Y los factores son varios.

Ya solo la calle de Las Armas tiene más edificios catalogados y protegidos que la mismísima calle Alfonso. (40 frente a 30). Ocurre lo mismo con la calle San Pablo (39) o la de Ramón Pignatelli (35). En otras, como las de Predicadores o Basilio Boggiero, con 25 edificios protegidos cada una, o la de Casta Álvarez (14) la cifra también resulta considerable en comparación con otras vías de la ciudad mucho más populares.

Esto, que a priori es beneficioso para la ciudad porque vela por la conservación de elementos arquitectónicos de interés al prohibir, por ejemplo, la alteración de fachadas o huecos de escaleras características de una época y un tipo de construcción, se convierte a veces en un auténtico calvario para los propietarios.

Por un lado, a los dueños de esos edificios se les exige el mantenimiento y la conservación de esos elementos protegidos, lo que supone un desembolso. Por otro, las precauciones de hay que tomar para rehabilitar edificios casi centenarios (la mayoría datan de entre 1900 y 1940) manteniendo la caja de las escaleras por ejemplo, o adecuando el interior a los usos actuales sin tener que modificar huecos de ventanas, resulta más costoso en la mayor parte de los casos que tirar y empezar de nuevo.

Por otro, muchos de estos bloques a la venta en el Casco Histórico de la ciudad están ubicados en calles muy estrechas, de difícil acceso para la maquinaria necesaria para llevar a cabo la reforma integral que requerirían para su modernización. Se han dado algunos casos, además, en lo que no estaba permitida siquiera la rehabilitación, sino únicamente la restauración, como ocurrió en La Magdalena con la conocida como Casa de Los Sitios, cuyos propietarios iniciales se vieron desbordados por el desembolso y tras pasar por las manos de una promotora acabó gestionada por un administrador concursal y salió a subasta el año pasado.

En muchos de estos casos los propietarios actuales heredaron estos edificios que con el tiempo habían ido quedando obsoletos y además no tenían la capacidad económica necesaria para reformarlos. Es el caso, por ejemplo, de los dueños de un edificio catalogado ubicado en la calle de Ramón Pignatelli. "Nos catalogaron hasta las baldosas", cuenta ahora la mujer del dueño de este edificio de siete plantas y 14 viviendas que sigue vacío a día de hoy y está puesto a la venta por 800.000 euros. Otro anunciado en la calle Urrea se encuentra en la misma situación y ha tenido que ir bajando el precio de venta desde los 400.000 hasta los 230.000.

De vuelta al barrio de San Pablo y alrededores, ahora mismo están a la venta en Zaragoza tres bloques en Basilio Boggiero, dos en San Pablo, uno en Conde Aranda y otros dos en Las Armas, además del de Ramón Pignatelli. Muy cerca, sigue a la venta por 225.000 euros el bloque entero que ocupa el bar-hostal dreams de la avenida de César Augusto, una característica casa morada junto a la antigua tienda de Caramelos Alcaine. Este edificio se vende con la planta baja todavía funcionando como bar y sobre él se alzan cinco plantas, cada una de las cuales tiene una habitación y un baño parte del hostal.

En La Magdalena

En el barrio de La Magdalena, también en el Casco Histórico, los propietarios de dos edificios protegidos también tratan de venderlos. Uno está ubicado junto al restaurante El Fuelle y hace esquina entre la calle Mayor y la estrechísima calle Torrejón. En este caso se trata de un edificio de tres plantas de 65 metros cuadrados cada una más un local de 20 y un sótano de otros 20. 

Muy cerca, en la calle de José Luzán, se vende un conjunto de inmuebles de cuatro plantas compuesto por ocho viviendas y dos locales que ocupan los números 6, 8 y 10 de la calle. La superficie total es de 1.021 metros y está anunciado por 180.000 euros. Data de 1900 y tiene varias zonas apuntaladas.

Edificios del Centro de Zaragoza

Ya más cerca de la zona Centro, y próximos a la plaza de los Sitios, hay dos edificios muy próximos anunciados en dos estrechas calles de Zaragoza. Uno en el número 6 de la calle Rufas (110 metros cuadrados distribuidos en local más tres alturas por 250.000 euros) y otro en la calle Urrea que suma 320 metros cuadrados entre las cuatro alturas y la bajo cubierta. En este caso avisan en el mismo anuncio de que la fachada y las escaleras están protegidas por considerarse de interés ambiental y facilitan incluso un proyecto arquitectónico ya redactado. Está a la venta por 230.000 euros.

Obras paradas 

En el sector Alfonso llama la atención el anuncio de una propiedad a la venta a medio rehabilitar. Engloba del número 9 al 13 de la calle de Jussepe Martínez y el proyecto inicial contemplaba la construcción de 32 viviendas y 62 plazas de garaje repartidas en tres plantas sótanos además de dos locales comerciales y varios trasteros. La fachada del antiguo edificio está protegida como de interés ambiental, pero la estructura interior se quedó a medio ejecutar. Una vez terminado, el bloque constaría de 3.908 metros construidos pero se vende a medio hacer por cerca de tres millones de euros.

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