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Medio siglo de lucha en el Picarral: "A veces tocó correr delante de la Policía y otras, detrás"

Durante sus 50 años de trayectoria, la Asociación de Vecinos Picarral-Salvador Allende ha conseguido hacer realidad muchas demandas, y siguen luchando por el desarrollo del suelo de Aceralia y por la construcción de un centro de infancia y juventud.

picarral
Los vecinos en algunas de sus múltiples reivindicaciones
Banco de Imágenes de la AVV Picarral

Desde que en 1946 comenzaran a construirse los primeros pabellones de viviendas en la calle Anzáñigo muchos han sido los cambios que ha experimentado el barrio del Picarral. Rodeado de industrias y sin una planificación urbanística clara, la zona ha ido consiguiendo muchos de sus equipamientos gracias al ahínco del movimiento vecinal, que este año celebra su 50 aniversario.

A lo largo de este medio siglo, la asociación de vecinos –que en 1969 recibió la primera autorización para reunirse como Asociación de Cabezas de Familia del barrio de Picarral- ha trabajado sin descanso para mejorar la calidad de vida de los residentes y fomentar entre ellos la cultura. Prueba de ello es el Certamen Literario del barrio, cuyas 35 ediciones lo avalan como uno de los concursos más consolidados de toda la ciudad. No obstante, la tradición que estos vecinos tienen por el mundo de las letras viene de mucho más atrás. “Cuando empezamos se impartían clases de graduado escolar y de alfabetización. Ahora todavía se siguen dando a los inmigrantes, a los que ayudamos con el aprendizaje del idioma”, explica Juan José Jordá, portavoz del colectivo.

El trabajo de los vecinos también hizo posible que los tanques que subían al campo de maniobras de San Gregorio no pasaran por medio del barrio “porque machacaban las calles” y que se le dotara de un parque y zonas verdes. Un ejemplo es la plaza de Juan Acha, un espacio de encuentro en memoria de un cura muy querido por los fieles del barrio y en el que es complicado encontrar un solo banco libre. “Aquí decimos que es la plaza más ocupada por metro cuadrado de toda Zaragoza”, bromea Jordá.

Movilizaciones de la Asociación de Vecinos El Picarral
Movilizaciones de la Asociación de Vecinos El Picarral
Banco de Imágenes de la AVV Picarral Salvador Allende

Asimismo, la asociación consiguió que el consistorio colocara un tanque de tormentas en la confluencia de San Juan de la Peña con Alcalde Caballero, ya que cuando llovía con fuerza bajos y garajes se inundaban. Precisamente en esta última vía, que une San Juan de la Peña con la avenida de Cataluña, también se construyeron aceras a petición de los vecinos. “No había, la gente tenía que ir por ahí con muchísimo cuidado. Nos costó por lo menos ocho años conseguirlo, pero hoy se puede pasear tranquilamente por ahí”, apunta.

El centro de convivencia para mayores completa la lista de grandes infraestructuras levantadas durante los últimos cincuenta años con el empuje de los residentes. “Todos los equipamientos fueron a solicitud de los vecinos”, afirman desde la asociación. No obstante, conseguir que se materializaran no fue siempre una tarea fácil. “A veces hubo que correr delante de la policía y otras detrás”, comenta Jordá.

La lucha continúa

Pese a todas las demandas a las que se han dado cumplimiento en el Picarral, sus vecinos todavía echan en falta algunos equipamientos. Es el caso del centro para la infancia y juventud, un proyecto que existe desde el año 2009 y que se paralizó con la llegada de la crisis sin que todavía se haya retomado.

La “cicatriz” que dejó la empresa Aceralia tras su desmantelamiento es otra de las cuestiones que desde la asociación se proponen resolver. Sus más de 70.000 metros cuadrados de terreno se han convertido, según los vecinos, en un “basurero”. Por ello continúan trabajando para que pasen a formar parte del barrio y en ellos se puedan construir viviendas y servicios.

La rehabilitación de las viviendas más envejecidas del barrio completa su lista de reivindicaciones actuales. Muchos de los bloques carecen de ascensor y eso dificulta a los más mayores sus salidas a la calle. “Nos preocupa que haya gente que no pueda ni bajar para hacer la compra”, lamenta Jordá.

Desde la asociación aseguran que continuarán peleando por mejorar la calidad de vida de sus convecinos, una labor que fue reconocida con el Premio Ebrópolis a la Trayectoria ‘José Antonio Labordeta’ coincidiendo con la celebración de su 40 aniversario.

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