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Condenado un testaferro de Lacasta que aprovechó que estaba encarcelado para quitarle 82.500 euros

El acusado es un albañil que administraba una de las empresas del dueño de fincas Atlanta. La Audiencia le impone una pena de un año y medio de prisión y la devolución de 69.250 euros. Su hermano, condenado a título lucrativo, deberá reintegrar 13.250.

Los acusados, este miércoles, durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
Los acusados durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
Raquel Labodía

La Audiencia Provincial de Zaragoza ha condenado a Alfredo Lázaro Salinas a un año y medio de prisión por haberle quitado a Eduardo Lacasta Lanaspa, dueño de fincas Atlanta, 99.400 euros aprovechando que el empresario inmobiliario estaba en la cárcel de forma provisional. Además, le impone el pago de una multa de 1.080 euros y le obliga a resarcir al empresario inmobiliario con 69.250 euros. Otros 13.250 los tendrá que reintegrar su hermano Raúl, a quien el tribunal considera responsable del delito de apropiación indebida a título lucrativo. Del resto de la cantidad (16.900 euros), la sentencia explica que Alfredo Lázaro y otro socio de Lacasta ya fueron condenados a resarcirle con esa cuantía en otro procedimiento muy similar a este.

Alfredo Lázaro, de 36 años, es un albañil que trabajaba de forma habitual para Eduardo Lacasta pero que también figuraba como administrador de varias de sus sociedades. De hecho, él mismo declaró en el juicio que era uno de sus testaferros. En este caso, había sido nombrado administrador de Servicios y Sistemas Hosteleros Zaragoza 2011 S. L. desde su creación, en febrero de 2012 hasta su cese en octubre del mismo año. Sin embargo, como el cambio no fue inscrito en el Registro Mercantil, Lázaro siguió teniendo capacidad para disponer de las cuentas bancarias de la sociedad.

Así, cuando el Grupo de Blanqueo de Capitales de Policía detuvo a Eduardo Lacasta en mayo de 2013 -en el marco de una operación que está pendiente de juicio-, y la juez lo envió a prisión provisional, Alfredo Lázaro aprovechó esa circunstancia para levantarle la mencionada suma en varias extracciones de las dos cuentas a las que tenía acceso. La primera fue de 2.500 euros y la efectuó el 17 de mayo, y la última fue de 13.250 euros el 15 de octubre.

Lacasta había salido de la cárcel en agosto, pero como tenía las cuentas bloqueadas no se percató de que le faltaba dinero hasta meses más tarde las pudo mirar el contable. Fue entonces cuando el dueño de fincas Atlanta, representado por el letrado Gerardo Benítez, denunció los hechos por los que ahora el testaferro ha sido condenado.

En total, el acusado hizo diez extracciones de dinero. La sentencia destaca que el 12 y 13 de agosto de 2013 hizo dos reintegros de 7.000 y 13.000 euros, respectivamente, y el mismo día efectuó un préstamo de 20.000 euros a una mujer, con la que suscribió cuatro hipotecas de 5.000 euros cada una. Además, como administrador de la sociedad, pagó a su hermano Raúl Lázaro un supuesto finiquito por trabajos de mantenimiento por importe de 13.250 euros, dinero que no se le debía.

El acusado declaró en el juicio que nunca pudo darse de baja como administrador de Servicios y Sistemas Hosteleros S. L. porque no tenía la documentación de la empresa y que fue la hermana y el hijo de Eduardo Lacasta quienes le encargaron que, mientras estuviese en prisión, se siguiera encargando del Hotel París, uno de los negocios de la sociedad. Alegó en su defensa que en el establecimiento trabajaban unas 40 o 50 personas a las que había que pagarles, así como otros gastos de alquileres, el finiquito de su hermano y otros pago.

Sin embargo, tras escuchar a varios testigos y extrabajadores del hotel decir que no había sido Lázaro quién les pagó sino el contable, el tribunal concluye que el dinero se lo quedó el acusado y lo condena por un delito de apropiación indebida.

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