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Mimos Estética, el negocio de una joven de Santa Eulalia del Campo que abrió en plena pandemia y ha triunfado

Vanesa Gómez está a punto de cumplir 30 años y, tras once trabajando en hostelería, estudió estética. El 27 de mayo de 2020 abrió su propio centro en el pueblo.

Vanesa celebró el primer aniversario de su negocio, el centro de estética Mimos.
Vanesa celebró el primer aniversario de su negocio, el centro de estética Mimos.
Heraldo

“Lo que quiero con Mimos es que en este pueblo haya un servicio como el que puede haber en cualquier capital, no tener que envidiar nada de otros centros de estética”. Así de claras tiene las cosas Vanesa Gómez, una joven emprendedora de Santa Eulalia del Campo que hace poco más de un año abrió su propio negocio. Sí, lo hizo en plena pandemia y no solo ha sobrevivido sino que este 2021 está siendo mejor todavía.

A punto de cumplir 30 años, durante más de una década ha trabajado en hostelería. Mientras tanto, fue estudiando Estética, que es lo que realmente le gusta, y cuando terminó se despidió de su anterior empleo y capitalizó el paro para invertirlo en montar su nuevo negocio: Mimos Estética.

Entre obras, papeleos, subvenciones y trámites, la pandemia se le echó encima. Al principio, Vanesa se asustó porque había invertido todo su dinero en este proyecto, su pareja estaba en ERTE y tienen una niña pequeña a la que mantener. Pero ella, que se considera una persona optimista, siguió adelante con su sueño.

Una decisión de la que hoy no podría estar más satisfecha. “Tengo clientela fija no solo del pueblo, sino también de localidades de alrededor e incluso de Teruel capital”, asegura. Para Vanesa nada es más importante que ver cómo su buen hacer se nota y se ve reconocido por el público. “Ahora en verano, para pedir cita hay que hacerlo con 20 días de antelación. Tengo la agenda llena”, asegura. Lo que más se demanda son las manicuras, pedicuras y todo lo relacionado con uñas, aunque en estos meses estivales, tratamientos corporales como la presoterapia están muy demandados.

Por el momento, está ella sola al frente de todo, de lunes a viernes todo el día y los sábados solo por la mañana. Aunque lo suyo es la estética, también le toca hacer gestiones y papeleos, una tarea a la que no termina de acostumbrarse. “A veces la faceta de empresaria me viene un poco grande pero con la ayuda del gestor poco a poco voy aprendiendo”, explica. “Lo mío son las uñas, no los papeles”, añade, entre risas. Los martes, cuando el centro está cerrado por descanso semanal, aprovecha para destinar algo de tiempo a esta labor menos gratificante para ella.

El local en el que está Mimos es una antigua cochera en casa de sus padres. Para ponerla a punto, tuvo que rehabilitarla por completo para su nuevo uso, además de comprar máquinas, mobiliario y productos. Una inversión importante que durante estos 15 meses de funcionamiento del negocio se va recuperando paulatinamente.

Cuentas aparte, Vanesa reconoce estar muy ilusionada al ver su proyecto hacerse realidad. “Siempre tengo ganas de hacer más cosas, de seguir aprendiendo y formándome para poder ofrecer los servicios que tiene cualquier otro centro”, asegura. Una ilusión en la que tiene mucho que ver la aceptación que nota por parte de su clientela. “Que venga gente de la capital es un orgullo para mí y es señal de que estoy haciendo las cosas bien”, dice.

Su centro de estética es el único que hay en Santa Eulalia del Campo, un municipio turolense a poco más de 30 kilómetros de Teruel con unos mil habitantes censados. “Lo fácil hubiera sido abrir y hacer lo básico pero aspiro a dar un servicio cada vez más completo, incorporando nuevos tratamientos siempre que pueda”, asegura. Además de las uñas y la presoterapia, en Mimos también se hacen depilaciones a cera (y pronto se incorporará el láser), diseño y tinte de cejas, masajes relajantes tipo spa… Una lista a la que cada cierto tiempo se van sumando nuevas facetas para poder dar un servicio lo más completo posible.

"Las redes sociales son una herramienta que tenemos en los pueblos para llamar la atención como sea"

Poco más de un año desde que inició esta aventura, Vanesa sabe que va por el buen camino ya que prácticamente toda su clientela es de la zona y acude a ella durante todo el año. “No dependo de vacaciones, de fines de semana o de la gente que vive fuera”, explica. Por eso, que este verano haya más gente en Santa Eulalia que el pasado tampoco es algo que le afecte, ni para bien ni para mal. La mejoría de su negocio se ha debido, en cambio, a que el año pasado apenas se le conocía, ya que acababa de abrir. Pero en este tiempo se ha consolidado. Las redes sociales son sus grandes aliadas para promocionarse y Vanesa está muy activa en ellas, compartiendo novedades, tratamientos, diseños… “Son una herramienta muy buena que tenemos en los pueblos para llamar la atención como sea”, asegura.

Entre familia y trabajo, el día a día de Vanesa es frenético. A las nueve y media de la mañana llegan las primeras clientas pero su jornada ha empezado mucho antes, lo habitual cuando se tiene una niña pequeña en casa. Dependiendo del tratamiento, cada 30 minutos o una hora, una cita nueva aparece por la puerta para poner su cuerpo en las mejores manos. Y así hasta las 19.30, con un breve descanso para comer.

Los martes cierra, así como el sábado por la tarde y el domingo, pero Vanesa siempre tiene una formación nueva que realizar, un viaje que hacer por motivos laborales o tareas de oficina. Pero, como ella misma dice, “trabajar en lo que te gusta no es trabajo”.

Con esta actitud, esta joven emprendedora en el medio rural se pone al frente de su negocio cada día para poder ofrecer un servicio cada día más completo a su pueblo. Esto hace que, además de estar sacando adelante su proyecto, pueda contribuir a la calidad de vida en Santa Eulalia, tanto para los vecinos como para ella misma, que puede desarrollarse profesionalmente viviendo donde siempre ha querido, en su pueblo.

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