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Un nuevo desprendimiento corta un carril del principal acceso al Valle de Benasque

Operarios de Carreteras del Estado acabarán de instalar este jueves semáforos en el Congosto del Ventamillo para regular la circulación con paso alternativo hasta que se reparen los graves daños en la calzada. 

Los vehículos han tenido que esquivar las rocas caídas en la calzada del Congosto del Ventamillo antes de que llegaran los operarios de mantenimiento.
Los vehículos han tenido que esquivar las rocas caídas en la calzada del Congosto del Ventamillo antes de que llegaran los operarios de mantenimiento.
Heraldo

Los conductores que circulaban este miércoles por el Congosto del Ventamillo, el principal acceso al Valle de Benasque por la N-260, se han llevado un tremendo susto al toparse con un nuevo desprendimiento de rocas que ha obligado a cortar un carril. Aunque la carretera no ha llegado a estar cerrada totalmente, sí que ha condicionado la circulación durante toda la tarde.

Los operarios del servicio de mantenimiento de Carreteras del Estado han estado trabajando en la colocación de elementos de señalización en este punto, que quedará regulado por semáforos con paso alternativo a partir de este jueves hasta que se puedan reparar los graves daños de la calzada. 

La caída de rocas se ha producido en  el kilómetro 389,9, en el término municipal de Seira. Según ha explicado el alcalde de esta localidad ribagorzana, Daniel Larramona, el desprendimiento ha ocurrido sobre las 13.30 y por suerte no ha habido que lamentar daños personales ya que en ese momento no pasaban vehículos por debajo. Eso sí, las piedras de grandes dimensiones han causado desperfectos en la plataforma de la vía, paralela al río Ésera. 

Al desprenderse parte de la calzada, solo ha quedado espacio para el paso de un vehículo por lo que se ha cortado un carril y alrededor de las 15.30 se ha establecido un paso alternativo. Y es que ya de por sí, el Congosto del Ventamillo es especialmente complicado para el tráfico ya que la estrechez de la calzada impide que se puedan cruzar en muchos puntos dos vehículos pesados o autobuses. 

Los operarios de mantenimiento han colocado barreras de protección y también señales. Además, este jueves terminarán de instalar los semáforos. Mientras tantos, los técnicos analizarán las mejores soluciones para proceder a la reparación del tramo dañado, según han informado desde la Subdelegación del Gobierno.

Señalización del desprendimiento del Congosto del Ventamillo.
Señalización del desprendimiento del Congosto del Ventamillo.
Subdelegación del Gobierno en Huesca

Daniel Larramona ha recordado que en este mismo punto se han producido más desprendimientos en los últimos años. Esta vez han podido influir las intensas lluvias que se registraron durante toda la jornada del pasado lunes

En noviembre de 2019, otra caída de rocas cortó la N-260 durante dos horas. En ese mismo punto hubo otro desprendimiento en 2014 que también interrumpió varias horas la circulación de la N-260. Hubo incidentes similares en 2011 y 2012 pero sin duda el más grave se produjo en 2006 ya que entonces las obras se prolongaron durante tres semanas. 

Las razones ambientales han obligado a excluir este tramo de la reivindicada mejora integral de la N-260, valorada en 35 millones de euros ya que solo abarca los 12 km que van desde Campo hasta el Congosto del Ventamillo, que conservará el mismo trazado actual. La intervención en este tramo, entre los puntos kilométricos 388,100 y 391,600, se limitará solo trabajos de conservación y rehabilitación del firme.

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