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Huesca

La nieve vuelve al Pirineo en pleno verano

La Aemet ya avisó de que el frente de aire polar podía traer nevadas testimoniales en cotas altas. Ha caído a partir de 2.400 metros.

Una imagen del refugio de Cap de Llauset, situado de 2.425 metros, el más alto y el más oriental del Pirineo aragonés.
Una imagen del refugio de Cap de Llauset, situado de 2.425 metros, el más alto y el más oriental del Pirineo aragonés.
Refugio de Cap de Llauset

La nieve ha regresado al Pirineo aragonés cuando todavía no ha finalizado el mes de agosto. No ha sido una sorpresa, pese a las fechas tempranas, pues la Agencia Estatal de Meteorología ya advirtió de nevadas "testimoniales" acompañadas de un brusco descenso de las temperaturas. El pronóstico se ha cumplido y en la tarde de este sábado, los copos han empezado a caer para asombro de aquellos montañeros que estaban en las cotas más altas del Pirineo. 

La nieve ha aparecido a partir de las seis de la tarde en el refugio de Cap de Llauset, situado a 2.425 metros (es el situado a mayor altitud de Aragón y el más oriental), en el municipio de Montanuy. "Primero caída agua nieve, pero luego ya nevaba", explica Raúl Martínez, guarda del refugio, que es la primera vez, desde que se abrió en 2016, que ve nevar tan pronto. "Normalmente aquí la primera nevada llega a mediados de septiembre". 

La bajada de las temperaturas ha llegado al Pirineo oscense en forma de nieve, así ha caído en el refugio de Cap de Llauset, cerca de Montanuy en la comarca de la Ribagorza.

Durante una hora ha estado cayendo, hasta sumar entre 2 y 3 centímetros. No por previsto ha causado menos sorpresa entre los montañeros que se encontraban por encima de los 2.400 metros. Este fin de semana, dados los pronósticos meteorológicos, ha habido menos afluencia de visitantes a la montaña. "Hemos tenido bastantes anulaciones por el tiempo", asegura Raúl Martínez, que ha medido en la estación meteorológica del refugio una temperatura mínima de 3 grados. Claro, que a esta altitud los termómetros difícilmente superan los 20 de máxima. 

Ver nieve en el verano no es algo tan excepcional. El 20 de agosto del año pasado un frente frío trajo también la primera nevada al Pirineo, aunque en esta ocasión a cotas más altas, por encima de los 3.200 metros.

A mediados de semana, la Aemet ya informó que la nieve podía llegar tras unos días de intenso calor por la entrada de una masa de aire polar por el norte de la península a finales de semana. No pasaría de ser una nevada testimonial, aclaraba. El frente ha traído heladas en las cimas más altas y lluvias abundantes a esta zona, así como una bajada importante de las temperaturas, de entre 5 y 10 grados por debajo de lo habitual. 

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