Despliega el menú
Huesca

huesca

Denuncian a un hombre que amenazó a un guardia civil en Monzón tras multarle por saltarse el estado de alarma y llevar droga

La Asociación Española de Guardias Civiles se persona como acusación particular y asegura que pedirá las máximas penas por los delitos de coacciones, amenazas, desobediencia grave e intento de cohecho.

Imagen de archivo de un coche patrulla de la Guardia Civil.
Imagen de archivo de un coche patrulla de la Guardia Civil.
HA

El Juzgado de Instrucción nº 1 de Monzón ha abierto diligencias para investigar la denuncia presentada por la Asociación Española de Guardias Civiles contra un hombre que fue sancionado por saltarse las restricciones de movilidad del estado de alarma y por la posesión de sustancias estupefacientes y que después regresó al cuartel en dos ocasiones para reclamar la devolución de la droga llegando a amenazar a uno de los agentes.

Desde la asociación explican que los hechos tuvieron lugar en la noche del pasado 9 de mayo en Monzón. La patrulla de Seguridad Ciudadana de Berbegal detectó un vehículo que estaba circulando de madrugada, fuera del horario permitido, y tras verificar que la matrícula del mismo no correspondía a la zona y le dieron el alto. 

El conductor dio unas explicaciones "inconexas" alegando que circulaba para organizar una reparación en una casa que, según los agentes, "no eran verosímiles". Por ello, se procedió a su cacheo y le encontraron unas sustancias estupefacientes que reconoció había ido a comprar a un camello de la localidad. Los agentes procedieron entonces a levantar dos sanciones administrativas de seguridad ciudadana, una por infringir el estado de alarma y otra por la posesión de drogas, y continuaron con el servicio. 

A la mañana siguiente, el sancionado se presentó en las dependencias de la Guardia Civil, según la AEGC, para quejarse de los agentes y exigir que se le devolviera la droga y le quitaran las denuncias. Los guardias le ofrecieron cursar una queja pero "mantuvo su actitud personándose por la tarde en el acuartelamiento amenazando que sino les devolvía la droga y retiraban las sanciones, iba a denunciar a los agentes y pedir que fueran expedientados". Petición que no atendieron.

Al lunes siguiente, el denunciado se volvió a presentar en el acuartelamiento con la misma petición pero "en una mayor situación de agresividad y con una gran falta de respeto al agente, que en todo momento trató al sancionado con corrección y profesionalidad", aseguran. Por ello, le impusieron una tercera sanción administrativa de seguridad.

Como representante del agente, Jorge Piedrafita, abogado de la Asociación Española de Guardias Civiles, se muestra satisfecho por de la admisión de la denuncia y la incoación de diligencias previas por el juzgado, en las que está personada la AEGC como acusación particular. Asegura al respecto que trabajarán "intensamente" para defender los intereses del agente "buscando la máxima condena por delito de coacciones, amenazas, desobediencia grave e intento de cohecho a agentes de la guardia civil, conducta que es grave dentro del clima en el que durante el estado de alarma". Y es que deja claro que no van a permitir que "se ponga en duda gratuitamente la integridad y profesionalidad de los agentes que están garantizando la seguridad y salud de la ciudadanía".

Etiquetas
Comentarios