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Huesca

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El Festival Castillo de Aínsa se plantea en  tres fines de semana consecutivos en julio

El Ayuntamiento de Aínsa estudia cómo organizar la 30 edición del certamen cultural, que quiere mantenerse como atractivo para los visitantes que a principios de verano llegarán a la zona de Sobrarbe.

Fotografía de archivo de un concierto en la explanada del castillo de Aínsa.
Fotografía de archivo de un concierto en la explanada del castillo de Aínsa.
Heraldo.es

El Festival Internacional Castillo de Aínsa está dispuesto a organizar el próximo mes de julio su 30ª edición a lo largo de tres fines de semana, si no hay real decreto que lo impida. Este certamen marca el inicio de la temporada de verano en el Pirineo aragonés y sería uno de los primeros en celebrarse en la Comunidad tras alcanzar la nueva normalidad después del confinamiento por el coronavirus y las fases de desescalada.

En estas casi tres décadas, el Festival Castillo de Aínsa se ha celebrado entre el primer y el segundo fin de semana de julio con un concierto nocturno a cargo de un músico internacional (el año pasado fue Elliot Murphy) y la participación de otros artistas y bandas locales en la explanada de la fortaleza. A esta propuesta, se sumaban otros actos dirigidos a un público familiar como marionetas, juegos, pasacalles.

El Ayuntamiento de Aínsa ha empezado a trabajar en la programación de este año, que estará marcada por las restricciones de público para mantener el distanciamiento social y evitar nuevo contagios de la covid-19. El alcalde, Enrique Pueyo, comenta que todavía no hay nada definido pero aseguró que, «si existe la posibilidad, el festival se hará».

El certamen cuenta con la ventaja de que los espectáculos del programa son en lugares abiertos. «Aquí hay varios rincones como la plaza Mayor o el jardín junto al museo, un recinto cerrado aunque sin cubierta», explica Pueyo. El alcalde señala que donde puede haber problemas es en las actuaciones infantiles porque «no se podrá estar de pie». 

Lo que ya está claro es que, si se organiza, será en pequeño formato porque no hay otra opción. Pueyo recuerda que en la última fase de la desescalada, prevista para las últimas semana de junio, se permitirán los actos y espectáculos culturales y de ocio al aire libre de menos de 800 personas, siempre sentadas y manteniendo distancias. «Y en el castillo hay mucho espacio», añadió Pueyo.

Aunque no se ha concretado, desde el Ayuntamiento de Aínsa entienden que el primer fin de semana de julio podrían tener lugar las actividades teatrales, que organiza Titiriteros de Binéfar. El segundo se organizaría el VI Pirineos Jazz Festival Morillo de Tou (localidad del municipio) y el tercero se destinaría al concierto, «con alguien de renombre y una propuesta musical para escuchar sentados».

Esta distribución será posible en el caso de que este año no se celebre el Festival Pirineos Sur o de que este no se desarrolle en las fechas previstas del 10 al 26 de julio, con las que se coincidiría. Como el de Aínsa, el certamen del valle de Tena tiene financiación de la Diputación Provincial de Huesca y una importancia vital para el territorio en el plano económico y cultural. 

De momento, el Ayuntamiento ainsetano no se plantea suspender ni retrasar su festival que se si pasa a agosto chocaría con las fiestas de muchos núcleos de la zona. «Y si en julio la gente se puede empezar a mover por provincias, tendrían aquí una posibilidad de ocio que daría aire a las terrazas y restaurantes del pueblo»», añadió el alcalde.

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