Despliega el menú
Ocio y Cultura

La Cultura se prepara para la desescalada pero con muchas interrogaciones

Las salas de cine españolas acumulan pérdidas superiores a los 100 millones de euros desde la declaración del estado de alarma.

Foto de archivo de una sala de cine.
Foto de archivo de una sala de cine.

Más interrogaciones que certezas, así está el sector cultural tras conocer el plan de desescalada propuesto por el Gobierno, eso sí, tienen claro que necesitan ayudas "proporcionales a las restricciones de aforo", como en el caso del cine, o una "fecha" que marque cuándo se pueden celebrar conciertos.

Las salas de cine de nuestro país acumulan pérdidas superiores a los 100 millones de euros desde la declaración del estado de alarma, según ha informado la federación de exhibidores FECE, que reclama al Gobierno un fondo con ayudas "proporcionales a las restricciones de aforo" previstas de cara a la reapertura.

"Las ayudas son fundamentales para garantizar la supervivencia del sector", ha indicado FECE en un comunicado.

De cara a esa reapertura han elaborado un protocolo sanitario con diez medidas de seguridad, entre ellas fomentar la venta de entradas por internet, la colocación de paneles informativos sobre las medidas sanitarias y distancia física a respetar, la instalación de dispensadores de gel hidroalcohólico y de mamparas en la taquilla o la formación y protección de todos los trabajadores

Por su parte, los promotores musicales han considerado que el plan de desescalada del Gobierno deja fuera "prácticamente a la totalidad de la música en directo" y han exigido con urgencia una fecha para el retorno de los conciertos con aforo completo que les permita apelar a una causa de fuerza mayor.

"Lo que espera ahora mismo todo el sector es una fecha que marque hasta cuándo no se van a poder hacer conciertos y festivales para que así, con esa situación de fuerza mayor, podamos empezar a trabajar, poner un punto de salida a cancelaciones y aplazamientos y comunicarlo al público", han explicado a Efe desde la Asociación de Promotores Musicales (APM).

Muy crítico con este plan del Gobierno para alcanzar la normalidad se ha mostrado el presidente de La Federación de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza (Faeteda), Jesús Cimarro, quien en declaraciones a Efe ha calificado de "precipitado" el planteamiento de desescalada, hecho "sin contar con las artes escénicas": "No se entiende que las iglesias puedan tener un 50% de aforo y los teatros un 30%".

"No se han sentado con nosotros. No entendemos cómo pueden lanzar medidas así sin consultarnos. No se entiende que la iglesia se pueda ocupar al 50% y el teatro al 30%. ¿Por qué se marcan esas diferencias? No lo comprendemos", recalca.

Otro sector que ha reaccionado ha sido el de los museos, que tras dos meses de cierre será de las primeras instituciones culturales que podrán abrir (fase 1) con un tercio de su aforo. Representantes de grandes museos consultados por Efe han señalado que están valorando distintas opciones para su reapertura sobre la hoja de ruta marcada ayer por el Gobierno, y que la apertura podría incluso retrasarse hasta fijar las condiciones adecuadas para la visita

En cuanto a los libreros españoles, estos han visto con alegría que exista un "horizonte" para la apertura de sus comercios dentro del plan de desescalada aprobado por el Gobierno, que permitirá en la fase 1 el inicio parcial de actividades como el pequeño comercio con condiciones estrictas de seguridad, aunque consideran prioritario el establecimiento de un protocolo común para garantizar la salud tanto de los profesionales como de los lectores y clientes.

Así lo ha indicado a Efe este miércoles el portavoz de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal), Alberto Manso, que ha señalado que si este protocolo no lo establece el Gobierno lo pondrán en marcha los propios libreros estudiando medidas como las adoptadas en Alemania por sus colegas al abrir sus comercios tras el cierre por la pandemia.

Desde el Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo han asegurado a Efe que todavía no tienen claro en qué fase de desescalada se encuadran sus negocios y está a la espera de una aclaración por parte del Ministerio.

El plan del Gobierno fija para la primera fase la apertura de museos (con un tercio del aforo) y para la segunda las salas de exposiciones (con un tercio de aforo), pero las galerías piden que, por sus características, se las considere como pequeño comercio y puedan abrir, como las librerías, en fase cero.

Tanto el espacio, como el flujo de público que tienen es pequeño salvo en las inauguraciones, pero dan por sentado que cambiarán de formato por la crisis sanitaria.

Por otro lado, el sector taurino, a través de la Fundación del Toro de Lidia (FTL) está también a la espera de conocer la situación definitiva una vez terminadas todas las fases de transición, aunque han avanzado que estudiarán junto al ministerio de Cultura medidas de apoyo y compensación a la industria taurina para poder organizar festejos de manera viable con la reducción de aforo que plantea la nueva medida.

El presidente de la FTL, el ganadero Victorino Martín, ha declarado que "al menos comenzamos a ver claridad después de la noche, aunque todavía queda mucho" y ha recordado que el toreo "apenas ha tenido nunca apoyo económico del Estado", al que ahora pide su apoyo y un trato "similar" al resto de sectores culturales y acorde "con nuestra importancia económica, cultural y social".

Por su parte, según ha asegurado a Efe Modesto Lomba, presidente de la Asociación Creadores de Moda de España (ACME), como asociación están pensando en establecer un protocolo conjunto, aunque considera que en esta desescalada el principal problema es la "masificación" en tiendas.

Para Eduardo Zamácola, presidente de Acotex, a pesar de que aún existe "confusión" y quedan "muchos cabos por atar" y cree muy "oportuno" retomar la actividad en las tiendas de moda para "remontar" la economía.

El comercio de moda, muy perjudicado con un stock de prendas en su almacenes de seis meses, garantiza en esta reapertura "seguridad y normalidad en la compras", asegura Zamácola, quien considera que "se estima una caída de las ventas del 70% lo que hace insostenible el desescalado sin ayudas".

Etiquetas
Comentarios