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Ecologistas reclama una moratoria para la instalación de granjas de cerdos en Huesca

La organización presenta alegaciones al borrador de la nueva ordenanza de purines por considerar que se queda "corta".

Cerdos en una granja.
Cerdos en una granja.
Javier Escriche

Ecologistas en Acción ha presentado alegaciones a la nueva ordenanza de purines que pretende impulsar el Ayuntamiento de Huesca con el objetivo de regular los vertidos, estiércoles y otros subproductos de origen agrícola y ganadero que causan molestias. Entre otras medidas, la organización reclama una moratoria para nueva instalaciones industriales de porcino, siguiendo el ejemplo de otros municipios de la provincia como Jaca, Sabiñánigo, Puente la Reina, Lupiñen-Ortilla, Aínsa-Sobrarbe, Siétamo o Loporzano, que ya han puesto restricciones.

Esta normativa pretende establecer medidas para prevenir y corregir la contaminación medioambiental y controlar la aplicación de estas y otras deyecciones en los suelos agrícolas del municipio de Huesca. Además, se revisarán su almacenamiento y transporte para minimizar las molestias de olores que estas actividades pueden ocasionar. Entre estas medidas destaca la prohibición de la aplicación de purines del 1 al 31 de agosto, así como los días festivos de ámbito local, autonómico y nacional.  

Ecologistas considera "una oportunidad perdida" que la ordenanza se centre, únicamente, en evitar las molestias de olores por el vertido de purines en determinadas fechas y los fines de semana. Y es que advierte de que una "mala aplicación" de los purines conlleva, entre otros factores ambientales, la contaminación de aguas subterráneas y superficiales, la emisión de gases de efecto invernadero, amoniaco, metano y contaminación de suelos por exceso de nutrientes (nitrógeno, fósforo y potasio). "Los malos olores son solo una consecuencia de lo anterior", resume.

Los conservacionistas recuerdan, además, que el propio municipio de Huesca se encuentra entre las zonas designadas por el Gobierno de Aragón como vulnerables a la contaminación de las aguas por nitratos procedentes de fuentes agrarias "y en la práctica asistimos repetidamente a casos de contaminación del agua de boca de los barrios rurales como está ocurriendo en la actualidad en Cuarte". También llaman la atención sobre el "impacto sobre los suelos agrícolas".

Reconocen que la prevención y corrección de la contaminación medioambiental "es más complicada y requiere de mayor esfuerzo" que la generación de malos olores en determinadas fechas. Algo que atribuyen a que se han otorgado licencias ambientales sin tener en cuenta las necesidades de los cultivos, "lo que se ha traducido en una situación de vertido de cantidades excesivas año tras año". Por ello, concluyen que el "único modo" de conseguir ese objetivo es establecer una moratoria a la concesión de nuevas licencias para construcción de explotaciones hasta conseguir normalizar la cantidad generada de purines y sus dosis de aplicación basadas en el criterio de necesidades de los cultivos.

También denuncian que el Ayuntamiento de Huesca no concreta los medios y los mecanismos de seguimiento y control que va a establecer "y sin conocerlos es difícil valorar la eficacia que pueda tener la ordenanza". "Los problemas de malos olores, un síntoma de la contaminación, se podrá acotar en cuanto a fechas pero no solucionar de esta manera", concluyen.

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