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El gran inicio de la campaña de esquí deja un 60% más de contratos a pie de pistas

El tempranero arranque respecto a la anterior temporada dispara las cifras en Sallent de Gállego (de 203 a 757), Jaca (de 428 a 533) y Aísa (de 29 a 143). Es el tercer mejor estreno después de los años 2017 y 2016.

La Escuela de Esquí de Candanchú duplicó su plantilla fija en diciembre y llegó a 60 profesores.
La Escuela de Esquí de Candanchú duplicó su plantilla fija en diciembre y llegó a 60 profesores.
Escuela de Esquí de Candanchú

La temporada de esquí ha comenzado de manera casi inmejorable en el Pirineo. Las copiosas nevadas de noviembre permitieron adelantar el inicio y disparar las ganas de los esquiadores, como demostraron los balances de las estaciones al cerrar el período navideño: Aramón obtuvo el segundo mejor arranque de su historia con más de 325.000 esquiadores, Candanchú también calificó de "éxito" este primer tramo y para Astún fue la mejor Navidad de la última década.

Cifras que se han trasladado también a las contrataciones a pie de pistas, que se han incrementado casi un 60% respecto a la temporada pasada, que comenzó tarde por la falta de nieve en todos los valles, salvo en Benasque.

En total, los siete principales municipios más cercanos a las pistas de esquí (Aísa, Canfranc, Jaca, Sallent de Gállego, Biescas, Panticosa y Benasque) sumaron en diciembre 2.266 contratos del sector servicios vinculados a actividades como estaciones, hoteles, bares, restaurantes o comercios. Es el tercer mejor dato de la serie histórica, prácticamente igual que el segundo del año 2016 (2.272) y a solo 260 de diferencia del récord de 2017 (2.527).

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El año pasado, el número de contrataciones en ese mismo mes alcanzó las 1.444. Los récords negativos siguen correspondiendo a los diciembres de 2006 (1.095) y de 2011 (1.018), dos campañas en las que casi todas las estaciones no pudieron abrir hasta después del puente de la Constitución.

Si Sallent fue la temporada pasada la cruz de la moneda en ese arranque de temporada con un 77% menos de contratos, esta vez es la cara ya que casi se han cuadriplicado, pasando de 203 a 757. Aun así, está lejos de su mejor registro de 2017, cuando llegó a 905. También han experimentado importantes aumentos Jaca (de 428 a 533, un 25%) y Aísa (de 29 a 143, es decir, cinco veces más). Menores han sido en Panticosa (de 154 a 176), Canfranc (de 53 a 70) o Biescas (de 44 a 72).

Mientras, Benasque batió el año pasado su récord histórico de contrataciones llegando a 533 al ser el único valle con una oferta de nieve suficiente, y aunque esta vez ha disminuido el número, se ha quedado otra vez muy cerca de ese registro con 515.

Álex Masonet, que regenta una tienda de alquiler de esquís en la urbanización de Formigal, se congratula de este gran arranque de temporada. "El año pasado estábamos aquí todos cruzados de brazos y este casi no hemos parado", subraya. En su caso, suele contratar todos los años al mismo número de empleados (cuatro en tienda y tres en alquiler), siempre desde el primer día de temporada –que este año se adelantó al 16 de noviembre– y hasta el último. "Hay años que se me da bien y otros que no y pierdo dinero, como el pasado, pero lo que no hago es apurar las contrataciones porque entonces cuando vas a buscar ya no hay gente disponible", explica.

"Y porque no he encontré más"

Muchos establecimientos hosteleros han reforzado esta temporada sus plantillas, como el restaurante Yeti, de Astún. Su propietario, Fernando Abadías, asegura que la diferencia con la campaña pasada es "abismal" ya que han pasado de estar siete trabajadores entre fijos y extras de fin de semana a 11 o 12 "y porque algunos días no he conseguido más algunos días que había una barbaridad de gente", afirma este hostelero, que reconoce que el inicio de temporada anterior fue "para salir corriendo".

Lo achaca a las tempranas nevadas pero sobre todo al sol del que disfrutaron durante varias semanas seguidas. "Porque aquí puedes tener tres metros de nieve y no hacer nada si hay mal tiempo. Pero con sol y aunque haya poca, es un triunfo seguro", recalca. Por ello, augura que con estas últimas nevadas, febrero puede ser "espectacular" si acompaña el tiempo entre carnavales, semanas blancas, las vacaciones en Francia... "El año pasado fue el mejor febrero de la historia de Astún, fue sensacional todos los días, no solo los fines de semana, pero en enero y diciembre casi no se trabajó", recuerda.

Sin parar de trabajar en las escuelas

Otro de los subsectores que ha visto incrementando el número de contrataciones son las escuelas de esquí, como la de Candanchú, que en Navidad dio trabajo a 60 profesores (duplicando el número de fijos) e impartieron 3.000 horas de clase. "Estuvimos completos todas las horas desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde y eso es un comienzo de temporada bueno", valora su director, Daniel Cruz.

Uno de los complejos turísticos más importantes del Pirineo es el Balneario de Panticosa. En su caso, sin embargo, el volumen de contrataciones no fluctúa tanto en función de la nieve que haya o de las condiciones meteorológicas. "Nuestra apuesta es tener una plantilla bastante estable de unas 120 personas que en algunos momentos es mayor de la que se necesitaría, pero que te permite atender momentos puntuales de gran afluencia como Navidades, puentes o fines de semana de manera óptima", argumenta su director, Jesús González. Por ello, sus refuerzos son "muy puntuales". El año pasado, ante el difícil inicio de campaña por la falta de nieve, adelantaron vacaciones y libranzas para compensar.

Mientras, los hoteles Tobazo de Candanchú y Santa Cristina de Canfranc, que comparten propiedad, mantienen los contratos del año pasado (18 en cada establecimiento) "porque los clientes siguen viniendo igual haya o no nieve ya que por suerte hay más atractivos en la zona", resalta el director, Ricardo Álvarez.

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