Despliega el menú
Huesca

huesca

"Nunca habíamos visto tanto coche"

Vecinos y comerciantes que están a pie de carretera en Lanave y Hostal de Ipiés piden que la autovía se termine cuanto antes porque los atascos «no benefician a nadie».

olanda Alonso, de la panadería de Lanave, junto a la carretera N-330.
olanda Alonso, de la panadería de Lanave, junto a la carretera N-330.
Laura Zamboraín

El tramo de la N-330 entre Sabiñánigo y Lanave se ha convertido en un cuello de botella para los vehículos, sobre todo en jornadas festivas, como ocurrió el pasado puente de la Constitución. Los coches pasan de circular por los dos carriles de la autovía a uno solo, lo que provoca retenciones kilométricas. Esto no es nada nuevo, es la tónica habitual de los días de más afluencia al Pirineo oscense. Por ello, comerciantes y representantes municipales piden que se ponga solución cuanto antes finalizándose los tramos de autovía pendientes.

Y es que esta es una situación que no beneficia a nadie, ni a los vehículos, ni a los comercios y restaurantes de la zona, ni por supuesto a los vecinos de pueblos como Hostal de Ipiés o Lanave. "Las retenciones nos afectan para mal, porque aunque estamos junto a la carretera y pasan por la puerta, la gente tiene miedo de entrar porque luego cuesta mucho salir si los coches van en caravana", explica Yolanda Alonso, de la panadería de Lanave. "Y los que van dirección Huesca mucho menos: el viernes pasado por la tarde entraron 5 o 6 personas, cuando hubiera sido un día majo, así que el perjuicio es grande para nosotros", añade. La autovía "es muy necesaria", pero "no de ahora, desde hace años, porque esta es la entrada al Pirineo".

"Las retenciones nos afectan para mal porque, aunque estamos a pie de carretera, la gente tiene miedo de entrar porque luego cuesta mucho salir si los coches van en caravana"

Yolanda Alonso asegura que el volumen de coches que hubo el pasado puente festivo fue "brutal" y que no lo habían visto nunca. "Se forma un cuello de botella, y se supone que la gente viene a pasar unos días tranquilos, de relax y se encuentran horas de atasco, de estrés y agobio, y eso se podría evitar". Pese a estos problemas, "ha sido un buen puente y la verdad es que hemos estado desbordados", apunta.

Desde el Hostal de Ipiés también piden la finalización de la autovía cuanto antes, porque en este caso el tráfico pasa por en medio del pueblo, con el peligro y riesgo que esto conlleva, sobre todo para los vecinos que quieren incorporarse a la carretera. "Cuando hay tanto tráfico es imposible salir, a no ser que alguien te deje pasar", explica la alcaldesa pedánea Anunci Sesé. El problema es que los atascos aquí cada vez son más habituales, "porque desde que termina la autovía en Lanave, todo el volumen de dos carriles se concentra en uno en esta zona".

Y en el Hostal de Ipiés sufren esta situación "durante todo el invierno". La alcaldesa subraya que en este tramo siempre hay muchísimo tráfico "porque salgas a la hora que salgas tienes que esperar un rato para poder incorporarte a la carretera". Y si se va en dirección Huesca solo hay que salir al carril, pero en el caso de ir hacia Sabiñánigo hay que cruzar los dos carriles "y es un peligro, porque además no todo el mundo lleva la velocidad que hay que llevar, por lo que es un riesgo grave, así que queremos la autovía ya".

Etiquetas
Comentarios