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Monrepós ya es autovía tras 13 años de obras pero quedan 28 km por desdoblar hasta Jaca

Fomento está a punto de iniciar las obras de la variante de Sabiñánigo, adjudicadas por 71 millones. En la A-21 (Jaca-Pamplona), se abrirán antes de final de año otros 7,2 km pero faltaran casi 20 más.  

Fomento ha abierto este mediodía el último tramo de autovía de Monrepós a su paso por Arguis.
Fomento ha abierto este mediodía el último tramo de autovía de Monrepós a su paso por Arguis.
Pablo Segura

Han pasado 4.684 días, casi 13 años (con el parón de la crisis incluido), desde que el 19 de diciembre de 2006 se colocó el primer cartel de obras para convertir en autovía el puerto de Monrepós (N-330). Y esta martes, por fin, se ha cerrado el círculo abriendo los últimos 3,3 kilómetros que faltaban por desdoblar entre el Congosto del Isuela y Arguis. En total, algo más de 27 kilómetros para la que ha sido necesario invertir más de 430 millones de euros ya que se han tenido que construir 8 túneles -uno de ellos de casi 3 kilómetros- y 12 viaductos.

Una fecha histórica que, sin embargo, no empaña el retraso que sigue acumulando la construcción de la A-23, principal acceso al Pirineo oscense. Y es que a estas alturas, entre Huesca y Jaca, se han puesto en servicio 51,5 kilómetros divididos en ocho tramos, pero hay otros cuatro que suman 28,6 kilómetros donde todavía no hay comenzado las obras.

El más avanzado es la variante de Sabiñánigo ya que Fomento ha adjudicado ya los trabajos por 71 millones de euros a la UTE Aldesa Construcciones y Rover Infraestructuras y está previsto que arranquen a finales de año. Pero tanto los 12 kilómetros de Lanave-Sabiñánigo Sur como la variante de Jaca (8 km) ni siquiera se han licitado. Y teniendo en cuenta los plazos administrativos que conllevan estos macroproyectos, todo apunta a que al menos hasta dentro de cinco años no será posible hacer el recorrido continuo entre Huesca y Jaca.

Jaca urge su variante

El alcalde de esta última localidad, Juan Manuel Ramón, urge a Fomento una solución, "la que el Ministerio estime oportuna, pero el tráfico no puede seguir pasando por el centro de Jaca", subraya. Y es que denuncia el peligro que supone el paso del tráfico pesado y de mercancías peligrosas por el casco urbano.

Ramón considera que las obras de la A-23 "se podían haber hecho en menos tiempo", pero recuerda que "pilló la crisis por medio y generó un retraso evidente". Aun así, valora la puesta en servicio de los últimos tramos en el puerto de Monrepós "porque con ello mejora nuestra calidad de vida por un lado y nuestra competitividad en sectores como el turístico, logístico o industrial, por otro". Con todo, reclama que se acaben cuanto antes todos los tramos pendientes entre Lanave y Jaca.

Uno de ellos es la variante de Sabiñánigo. La alcaldesa de esta localidad, Berta Fernández, asegura que por ahora desconocen la fecha exacta del esperado inicio de los trabajos. "En noviembre se tramitarán las expropiaciones y lo demás sigue su marcha", añade. En la hoja de ruta de Fomento está poder comenzar las obras antes de finales de año, pero Fernández no se atreve a asegurarlo al cien por cien "porque una vez que se formalizan las adjudicaciones, las empresas tienen unos plazos y dependerá de eso". De todas maneras, se felicita de que el proyecto ya está lanzado definitivamente.

Con todo, también comparte la reivindicación de su homólogo de Jaca de seguir luchando para que se impulse el tramo entre Lanave y Sabiñánigo "porque el problema estará ahí ya que se generará un embudo". Su intención es presionar para conseguir que en esta legislatura se adjudiquen las obras de este tramo y para ello espera mantener reuniones con el nuevo Gobierno que se forme tras las elecciones, siguiendo los mismos pasos que dio con la variante. "En Zaragoza ya hemos estado, pero hay que seguir tocando más puertas", señala.

Berta Fernández entiende que una obra tan compleja como la de la A-23 se alargue varios años "pero indiscutiblemente creo que estamos ya viendo el final y lo que queremos es que se acaben todos los tramos pendientes, para que esta autovía sea por fin una realidad y un eje vertebrador de nuestro territorio", concluye.

En la A-21 (Jaca-Pamplona), hay 24,1 kilómetros abiertos y en las próximas semanas se sumarán 7,2 más del tramo Santa Cilia-Puente La Reina que, según Fomento, "está muy avanzado y de hecho se están realizando actuaciones de remate y acabados". Así, hasta el límite con Navarra solo quedarán pendientes los 8,6 km entre Sigüés y Tiermas (ya en obras) y los 11,7 km de Puente La Reina-Fago (todavía sin licitar).

37 accidentes en el puerto en 6 años, solo 4 de ellos en la A-23

La conversión de una carretera en autovía siempre conlleva una evidente mejora de la seguridad vial y en el caso de Monrepós no ha sido una excepción. Según los datos de la DGT, en los últimos seis años se han registrado 37 accidentes con víctimas en todo el trazado del puerto. De ellos, 33 se han producido en tramos de la antigua N-330 y solo cuatro (ninguno en 2018 ni en 2019) en los nuevos de la A-23 que se han ido poniendo en servicio. El balance desde 2014 arroja un fallecido, 12 herido graves y 46 leves de los cuales la autovía contabiliza solo un herido grave y cuatro leves. A ellos hay que sumar otros 179 siniestros sin víctimas: 142 en la N-330 y otros 37 en la A-23 . R. D. N.

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