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Los 3 últimos kilómetros de la autovía de Monrepós se abrirán el martes

La puesta en servicio del recorrido entre el congosto del Isuela y Arguis pone fin a 13 años de obras y completa un recorrido de 39 kilómetros continuos de la A-23.

Túnel de Arguis del nuevo tramo de autovía.
Túnel de Arguis del nuevo tramo de autovía, que ahora funciona en modo bidireccional.
Rafael Gobantes

A partir del martes, día 15 de octubre, los conductores podrán circular por autovía en todo el recorrido del puerto de Monrepós, el principal acceso al Pirineo, con la puesta en servicio del tramo de la A-23 entre el congosto del Isuela y Arguis. Son solo 3,3 kilómetros, pero que concluyen un trazado que ha estado 13 largos años en obras. HERALDO ya adelantó que sería la próxima semana, pero ahora el Ministerio ha concretado el día. 

De esta manera se completan 39 kilómetros continuos de autovía entre Huesca y Lanave atravesando el congosto del Isuela y el puerto de montaña. La inversión total ha ascendido a más de 430 millones de euros, que han permitido excavar ocho túneles, entre ellos el de Caldearenas, que con 2.997 metros es el segundo más largo de Aragón tras el paso internacional de Somport, y doce viaductos.

Desde el pasado mes de marzo, la calzada de nuevo trazado del tramo que se abre el martes ha estado operativa en modo bidireccional, lo que permitió cerrar la carretera N-330 (que conforma la otra calzada de la A-23) para llevar a cabo los trabajos de rehabilitación y adaptación en los tres viaductos existentes sobre el río Isuela que ahora finalizan.

El presupuesto de las obras de los 3 kilómetros asciende a 59,4 millones de euros, que sumado al coste estimado de las expropiaciones y de las asistencias técnicas vinculadas a las obras, arroja una inversión total estimada de 61,5 millones de euros. Sigue el eje formado por la carretera N-330, que se aprovecha, de forma parcial, como una de las calzadas de la autovía, siendo la otra calzada de nuevo trazado.

Según ha destacado Fomento, "se trata de unas obras enmarcadas en un entorno montañoso de gran complejidad geológica y geotécnica". Prueba de ello es que toda la distancia discurre en una rampa de entre el 4 % y el 7% de desnivel. 

El tramo incluye el enlace de Arguis, que da acceso al actual Centro de Control de Túneles de Monrepós, a la población de Arguis y al valle de Nocito. Asimismo, se han ejecutado 3 estructuras nuevas tipo viaducto, 2 pasarelas peatonales, 1 muro de hormigón armado y otras 2 estructuras de pasos inferiores, así como el acondicionamiento de 3 viaductos existentes en la calzada de bajada a Huesca en los que ha habido que adaptar la rasante de la carretera N-330 a la rasante de la autovía. 

Como obra singular destaca el túnel de Arguis, de 932 metros, que desde marzo de 2019 está funcionando con circulación bidireccional. Tiene tres galerías de evacuación peatonales de 171 m, 146 y 152 m respectivamente.

El nuevo tramo se suma a la reciente puesta en servicio de los situados entre Alto de Monrepós y Lanave, también de la A-23, y del Jaca-Santa Cilia de la autovía A-21. Estos nueve kilómetros fueron inaugurados en julio por el ministro, pero no pudo cortar la cinta inaugural de otros dos, el pasado mes de marzo, por la cercanía de las elecciones, una circunstancia que se repite en el caso de los 3 últimos kilómetros de Monrepós.  

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