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Huesca

entrevista

Fernando Blasco: "Una autocaravana se amortiza en experiencias"

Fernando Blasco es director gerente de Tu Huesca y un aficionado a las autocaravanas, una forma de viajar
cada vez más de moda.

Fernando Blasco, aficionado de la autocaravana.
Fernando Blasco, aficionado de la autocaravana.
Verónica Lacasa

¿Cómo se aficionó a viajar en autocaravana?

Fue hace tiempo. De pequeño, con la familia íbamos de vacaciones a hotel o apartamento, pero hubo un momento en que además optábamos por la caravana, e íbamos de camping, con mis tres hermanos. Hace ocho años volví a acercarme a este mundo y solemos optar, aunque no solo, por esta manera de viajar con mi mujer y mis dos hijos. Pero esta opción no me excluye de otras.

Un mundo, el de las autocaravanas, sobre el que en España hay algunas ideas erróneas...

Sí, porque por ejemplo, viajar en autocaravana no es ir de campin. Porque en realidad, en el vehículo tienes todo, no necesitas, como en una tienda, infraestructura externa. Salvo cada tres o cuatro días, cuando se hace necesario hacer acopio de aguas limpias y tirar las grises. Esto es lo que se debe hacer en sitios habilitados.

Otra idea preconcebida es que es un tipo de turismo barato.

Una autocaravana nueva cuesta de punto de partida en torno a los 45.000 o 50.000 euros. De ahí, a lo que quieras gastarte. De segunda mano, las hay por alrededor de 30.000, en un mercado creciente, que en España ha impulsado mucho el fenómeno. Es como si compraras un apartamento.

¿Y a cambio?

Te da libertad de movimientos, de hacer rutas, no estás atado a horarios de desayunos, comidas o cenas... No tienes que andar haciendo maletas de un sitio para otro. Es como si viajaras con tu casa. Es verdad que una autocaravana no se amortiza económicamente como un apartamento, pero sí en experiencias. Porque siempre te da motivos para seguir queriendo conocer sitios.

Pero esa libertad a veces choca con la normativa. ¿Cómo estamos en España y en Aragón?

Hay normativas de convivencia lógicas. No puedes aparcar en la plaza del pueblo. Pero también existen prejuicios por desconocimiento. Hay quien se piensa que tiramos por ahí residuos o aguas grises y desde luego no suele ser así en absoluto.

¿Cuáles son las principales reivindicaciones de los autocaravanistas en este sentido?

Estaría bien que los párquines empezaran a tener en cuanta a los autocaravanistas de la misma forma que se hace con los discapacitados o se pintan las rayas atendiendo a las dimensiones de los coches. Yunificar la normativa.

¿En qué sentido?

Hay mucha confusión sobre la diferencia entre aparcar y acampar, que está prohibido. En un parquin un autocaravanista no puede plantar elementos externos, y eso queda a muy libre interpretación. Porque la Guardia Civil a veces interpreta que lo son, por ejemplo, las cuñas para nivelar el vehículo, que en realidad son un elemento de seguridad. Las multas pueden elevarse hasta los 600 euros. Yal final, en ocasiones vas con la autocaravana que parece que te tienes que esconder.

¿Ya qué países hay que mirar para aprender sobre cómo gestionar el tema de las autocaravanas?

A Francia, a Suiza... Nos llevan años de ventaja.

Pero parece que Aragón se está poniendo las pilas.

Aragón es fantástico para ir con autocaravana. Hay carreteras poco transitadas, conducción tranquila, proximidad con Francia, miradores... Ahora tenemos más recursos para autocaravanistas. Solo en Huesca, hay once puntos. Yen todo el territorio una extensa red de cámpines.

¿Y el turista de autocaravana es atractivo económicamente?

Ese es otro prejuicio. El autocaravanista gasta, aunque el poder adquisitivo sea variado. Es gente que, como mínimo, se ha gastado 30.000 euros en un vehículo de segunda mano. Y que abre la puerta y ya está en la calle para comprar el periódico, el pan, probar la gastronomía de cada sitio... La autocaravana es cómoda, te da libertad, pero necesita los servicios que te da el entorno. Y los tienes que pagar. No es como un hotel, que vas a pensión completa.

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