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Huesca

comarca del sobrarbe

Ruidosa protesta en Plan contra la presencia del oso

Ganaderos y vecinos del valle de Chistau participan en una batida simbólica para ahuyentar al oso y exigir a la administración que se lleve a Goiat. 

Los ganaderos se manifiestan en Plan con los esquilos para pedir que echen al oso Goiat
Los ganaderos se manifiestan en Plan con los esquilos para pedir que echen al oso Goiat
Pablo Segura

Unos 200 ganaderos y vecinos se han concentrado en la mañana de este domingo a partir de las 9.00 en Plan para reclamar la expulsión del oso Goiat, que desde hace una semana ha sembrado la inquietud entre los pastores del valle de Chistau. Apoyados por colegas de todo el Sobrarbe y algunos también de la vecina comarca de la Ribagorza, han acudido acudido con sus esquilas para hacerse oír y mostrar su indignación. Tambiñen han lanzado críticas a la administración por no informar de la presencia del peligroso Goiat. Se han podido ver algunas pancartas en defensa de la ganadería extensiva y contra la reintrodución del lobo y el oso en Aragón y en alusión a la importancia que tiene el sector para frenar la despoblación.

La protesta se convocó de forma espontánea el sábado, con la propuesta de realizar una batida por el monte con esquilas y cencerros para ahuyentar al animal con ruido, pero los problemas legales derivados del hecho de acosar a una especie protegida aconsejaron que fuera un acto simbólico. En la reunión celebrada anoche en el Ayuntamiento de Plan, alcaldes y ganaderos del valle acordaron mantener las movilizaciones pero sin asustar al oso, después de la advertencia del Seprona de la Guardia Civil, en el sentido de que no se podía hacer sin permiso. En ella estuvieron representantes del valle de Chistau, así como de Bielsa, Tella Sin, Laspuña o Fiscal. También se pactó el manifiesto que se ha leído este domingo.

En él se muestra la frontal oposición a la presencia del oso y se defiende una ganadería extensiva que preserva el medio ambiente y a la población. Estos días se han vivido con “incertidumbre y miedo”, reconocen los firmantes. “La España vaciada quiere tomar sus propias decisiones y no que se nos calle con subvenciones para limpiar conciencias” de quienes están en los despachos de la administración. Advierte de que este es el comienzo de “una serie de acciones”. La siguiente será una invitación al consejero de Desarrollo Rural para viajar al valle. “No al lobo, no al oso. Sí a la vida en los pueblos. Por la ganadería de alta montaña”, concluye.

Tras la lectura del manifiesto, los concentrados han realizado una simbólica batida haciendo sonar las esquilas por un tramo de un kilómetro de la pista que va de Plan al puerto de Sahún (comarca de la Ribagorza), por donde se supone que ha pasado el oso.

Entre ellos estaba Miguel Ángel Fumanal, al que el oso mató dos terneros en el ibón de Plan esta semana. "Mi mujer rompió a llorar porque los ha criado. No tenían rastros de violencia exterior, pero se ensañó con ellos golpeándolos y los hematomas los tenía debajo de la piel", ha explicado. Fumanal es propietario de varias fincas donde están instalados campamentos de verano de Madrid y Valencia, "y me comentan que ahora cómo van a hacer excursiones con críos". No entiende que se hayan introducido osos de Eslovenia, y es pesimista respecto al futuro, "porque ahora ya es tarde". Cabe recordar que la población de osos en el Pirineo ronda los 40 ejemplares. 

Alberto Palacín, ganadero de San Juan de Plan, con una explotación de 140 cabezas de ovino, ha recordado que "con nuestro ganado limpiamos el monte y mantenemos el paisaje, y bastantes dificultades tenemos como para que ahora reintroduzcan el lobo y el oso". "Ha venido de Cataluña, lo ha soltado la Generalitat, y Aragón está en contra pero se tiene que tragar los daños. Los ganaderos estamos en tensión. El problema no es que mate un animal, es que se desperdigan por el monte y les causa un estrés tremendo. Hemos estado todas las noches sin dormir vigilando ganado. Y no podemos volver a la época en que nuestros bisabuelos dormían en el monte con una manta".  

Han sido unos días "de tensión", ha reconocido Esteban Peré, un joven del valle con rebaños de vacas y ovejas. Sonia Gabás, también ganadera, ha coincidido en que "hemos pasado miedo porque no sabías lo que te podías encontrar".    

"Queremos seguir viviendo en nuestros pueblos y seguir haciendo nuestro trabajo en el turismo y la ganadería, de lo que estamos muy orgullosos", ha declarado el alcalde de Plan, José Serveto, quien ha pedido al Gobierno de Aragón la retirada de Goiat "para que los ganaderos no se encuentren a sus animales muertos cuando van por la mañana a verlos". 

Desde el lunes han estado "noche y día por el monte", cuando antes iban un día sí y otro no a revisar el rebaño, haciendo ruido para que no se acercara el oso. Serveto ha criticado la falta de información por parte del Gobierno de Aragón  y ha exigido la adopción de medidas. "Nos enteramos por los ganaderos franceses cuando ya llevaba aquí dos días". Y ha advertido de que saldrán a la calle cuantas veces sea preciso hasta encontrar una solución.

La protesta ha estado respaldada por las organizaciones agrarias UAGA y Asaja, con la presencia de sus responsables, Joaquín Solanilla y Ángel Samper. También ha asistido el presidente de la Plataforma contra el Lobo y el Oso de Aragón, José Luis Castell,  y alcaldes, entre ellos el de Aínsa, el diputado en las Corte de Aragón Enrique Pueyo.

Ángel Samper ha recordado que Goiat es un oso "al que le gusta matar" y que está en Aragón "porque lo han echado de otros lugares". A su juicio es "un problema grave" para los ganaderos pero tambien para el turismo, porque aunque el oso no es un animal que vaya a atacar a la gente, si un paseante se lo encuentra se llevará un buen susto. "Esta era una zona donde no había presencia del oso. Estaba en la Jacetania y en la Ribagorza y ahora también ha venido al Sobrarbe".

Por su parte, Joaquín Solanilla, de UAGA, ha lamentado "que los ganaderos nos enteremos de que el oso está aquí por los franceses". No quieren conocer la localización exacta, pero sí que se les advierta cuando llega a una zona. Según él, ni siquiera los agentes forestales de la comarca lo sabían, se han enterado por los ganaderos. "Si la administración aragonesa tiene que denunciar a la Generalitat, que la denuncie, porque ellos pueden usar balas de caucho y de fogueo para ahuyentarlos, mientras nosotros tenemos que esperar 15 días para que nos den permiso para hacer una movilización", ha señalado en alusión a la batida.     

 

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