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Huesca

Pirineo

El oso Neré vuelve a atacar

Esta vez, el plantígrado habría sorprendido a un rebaño a dos kilómetros de Aragüés del Puerto dejando una oveja gravemente herida.

El oso Neré dando un paseo por la noche.
El oso Neré en una imagen de archivo.
Heraldo

El oso Neré continúa por el valle de Hecho y ha vuelto a atacar, esta vez a un rebaño de ovejas a unos dos kilómetros de Aragüés del Puerto. El resultado es de una oveja muy herida y otra desparecida, que podría estar muerta porque se han visto muchos buitres por la zona. Esta vez, al contrario de cómo suele actuar, ha atacado de día, ya que este rebaño por la noche se encierra en una nave. Es el segundo ataque de Neré en apenas una semana, ya que tras descubrirse las huellas en una pista a un kilómetro de Hecho, el sábado pasado atacó en varias ocasiones al rebaño de cabras del ganadero José Ramón Marraco. El saldo final fue de 4 cabras muertas y 11 desaparecidas.

Este segundo ataque que la DGA ha confirmado que se está investigando como un ataque de oso, se podría haber producido el sábado. Las 10 ovejas y 40 cabras de María Bueno y su marido, se encuentran en una nave a unos 2 kilómetros de Aragüés del Puerto, en la carretera que hay cerca del cruce de acceso a Hecho. Hace un par de días, al ir a recogerlas porque sólo están sueltas de día, notaron que faltaban dos ovejas y aunque pensaron en que podía haber sido el oso, confiaban en que se hubieran podido asustar por otras cuestiones. Pero tras estar buscándolas el domingo sin resultado, en la mañana de este lunes una de ellas ha regresado a la cuadra muy mal herida. Los propietarios del rebaño han avisado a la patrulla de vigilancia del oso, que tras examinarla, les han dicho que podría haber sido atacada por el plantígrado por los arañazos, las heridas y el mordisco que lleva la oveja. No obstante, se van a llevar a este animal para analizarlo. La otra, sigue sin aparecer, aunque “pensamos que puede estar muerta, porque hemos visto muchos buitres por la zona”, asegura María.

Hasta ahora “no pensábamos que esto podía pasar”, explica la ganadera, que junto a su marido e hijos pequeños, vive desde hace 3 años en Aragüés de Puerto, donde quieren montar una quesería. Las cabras “estaban bien”, además están algo más pendientes de ellas porque las ordeñan para sacar la leche con la que elaboran el queso. Y si se hubieran asustado más de la cuenta “se les podría haber cortado la leche”.

Ahora y tras este nuevo ataque de Neré, sienten miedo e incertidumbre.“No me atrevo a sacar a los animales, aunque tenga perros, y tenerlos encerrados supone más costes económicos, porque no pueden comer en el exterior”, concluye.

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