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El Instituto de Medicina Legal de Aragón estrena la nueva especialidad mir

El manchego José David Blázquez es el residente que compaginará los próximos cuatro años su formación médica en el ámbito hospitalario con el judicial.

Salvador Baena y José David Blázquez, en la sala de autopsias de alto riesgo del Instituto de Medicina Legal de Aragón.
Salvador Baena y José David Blázquez, en la sala de autopsias de alto riesgo del Instituto de Medicina Legal de Aragón.
Guillermo Mestre

El manchego José David Blázquez, de 31 años, estrena la primera plaza mir en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Aragón, una especialidad recién creada y que ofrecía ocho puestos en España. Este joven médico, que tenía el número 690 en el proceso de selección de las más de 8.000 plazas para la residencia en centros sanitarios de todo el país, compaginará los próximos cuatro años su formación en el ámbito hospitalario y judicial. Todo un reto.

"Para nosotros, los forenses de España, esto es un hito histórico", asegura Salvador Baena, médico forense y jefe de estudios de la unidad docente del instituto. La nueva especialidad echa a andar este año tras un largo proceso que dio sus primeros pasos en 2015. El 12 de marzo de 2020, justo antes del primer estado de alarma por la pandemia de covid, se creó la comisión nacional de especialidad. Y, durante este tiempo, se ha trabajado en el programa formativo y en la acreditación de las unidades docentes. El expediente exigía también "otra cuestión importantísima", dijo Baena: un convenio con el Servicio Aragonés de Salud por el cual toda la red hospitalaria de la Comunidad podía ser empleada como vehículo de formación del residente y otro con la Mutua de Accidentes de Zaragoza (MAZ) para que el nuevo especialista pueda formarse en las áreas más relevantes de su itinerario formativo.

Por delante, José David se enfrenta a un intenso programa y a un exhaustivo calendario que le permitirá rotar (y aprender) los próximos 48 meses por el Instituto de Medicina Legal y por distintos servicios hospitalarios. El itinerario formativo contempla su paso por Psiquiatría, Traumatología, Rehabilitación, Riesgos Laborales, equipos de valoración de incapacidades del INSS o de dependencia del IASS, Anatomía Patológica, Obstetricia y Ginecología, Pediatría, Radiodiagnóstico, unidad de cuidados intensivos o Medicina Interna, entre otros. Baena, que fue miembro de la comisión nacional de la especialidad del Ministerio de Sanidad a propuesta del Salud, reconoce la importancia de pasar también por el servicio de Urgencias, en este caso en el Hospital Nuestra Señora de Gracia (Provincial).

Formación completa

Su rotación en el IMLA incluirá distintas áreas de actuación, desde clínica médico legal y forense a Psiquiatría, Patología, Laboratorio o centros externos vinculados a las ciencias forenses. Este joven médico residente había hecho, previamente, la especialidad de Medicina de Familia, de manera que el tiempo previsto de formación en Atención Primaria se convalidará con otras enseñanzas. "Hemos hecho un traje a medida, buscamos que su formación sea lo más importante para su futura dedicación forense", añade Baena. Tal y como reconoce Blázquez, la Medicina Forense era su verdadera vocación desde que empezó la carrera: "Es apasionante el estudio de todas las fases, tanto la Patología o el estudio del cadáver como la valoración del daño corporal o la Psiquiatría desde el punto de vista forense".

"El 80% de nuestro trabajo -explica Salvador Baena- está relacionado con temas de Psiquiatría, valoración de daños corporales, agresiones sexuales, violencia contra la mujer, temas de menores, accidentes laborales con incapacidades... Y el 20% restante se realiza con el servicio de Patología, como autopsias de cadáveres y restos cadavéricos que puedan ser necesarios porque son de carácter judicial". Entre los contenidos que deberá abordar a lo largo del periodo formativo figura la práctica de al menos 150 autopsias, 75 actuaciones de levantamiento de cadáveres, 200 analíticas de laboratorio o 75 actuaciones de asistencia a juicios. Al finalizar los próximos cuatro años, el residente deberá acreditar haber participado en un mínimo de 642 casos y elaborado 100 informes periciales. Según apunta Baena: "Los forenses hasta hace poco estábamos alejados del mundo sanitario". "Las ciencias forenses, al acercarse al mundo sanitario, harán evolucionar y perfeccionar el ámbito judicial al que servimos", añade.

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