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Los precios de los productos navideños continúan al alza a un mes de las fiestas

Los hogares comienzan a planificar las comidas y cenas típicas de estas fechas con más previsión por el desabastecimiento de algunos productos y su encarecimiento

El Mercado Central de Zaragoza.
El Mercado Central de Zaragoza.
Francisco Jiménez

"¿Cuándo te tenemos que decir lo que queremos para Navidad?", preguntaba el jueves por la tarde una clienta del Mercado Central de Zaragoza en uno de los puestos. "Pues, según lo que sea, te lo tienes que llevar ya", contestaba, tras el mostrador de Carnicería Antonio Maestros del Corte, Antonio Langoyo, que aseguraba que, por poner un ejemplo, "el solomillo de ternera está imposible". "Como en la vida", recalcaba. El vendedor hacía referencia a la escasez de materias primas, que se está haciendo cada vez más acusada y que ya tiene su reflejo en los precios de la cesta de la compra, mucho más elevados de lo habitual. Todavía más si se compara con el año pasado, cuando las dudas por las restricciones sanitarias postergaron a última hora la organización de las comidas y cenas propias de estas fechas.

Por eso, cuando en 2020 faltaba un mes para la Nochebuena, los precios de algunos de los productos típicos de las mesas navideñas estaban hasta 10 euros más baratos que el año anterior, tanto por esa incertidumbre como por las medidas sanitarias de la hostelería, que no podían trabajar al ritmo precovid. Ahora, está ocurriendo todo lo contrario. Bien lo saben los minoristas del centenario mercado municipal, que ven cómo muchos zaragozanos están adelantando sus compras, pese a la escalada en los precios, ante el temor de que suban todavía más dentro de unas semanas. Langoyo explicaba la situación a sus clientas: "Yo voy preparando lo que puedo. Hoy me han traído dos solomillos y la semana que viene vuelvo a pedir, pero llegará un momento en el que me dirán, 'no hay'". "Pues enseguida lo pensamos", respondió rápido una de ellas, que se alegró de haber preguntado porque creía que todavía era pronto para empezar la planificación de la Navidad.

Después, le preguntó por el ternasco. "Las espaldas llévatelas cuando puedas. Está ya a 19 euros y sigue", respondió. "¡Madre mía!", atinó a exclamar, perpleja, la clienta. El cordero, según indica el detallista, está siendo el gran afectado, con un precio que no para de subir cada semana debido a la "escasez tremenda" que hay en todo el país. "Hay que repercutirlo o bien en costillas o en pierna y sobre todo ahora en la paletilla que es lo que se va a demandar", aclara. En su caso, si el año pasado pagaba por un ternasco de Aragón de unos diez kilos entre 85 y 88 euros, ahora tiene que desembolsar hasta 120 euros. "El incremento es brutal", lamenta.

Sobre su recomendación de adelantar las compras navideñas y hacerlas ya mismo, dice que "no te puedes descuidar". "Al solomillo le esta pasando lo mismo, siempre según la demanda que tenemos los mayoristas te ofrecen lomos italianos, alemanes, franceses... Pero este año está imposible. Primero, porque no hay distribución, está parada, y segundo, por los precios, todo lo que llega, viene carísimo", detalla Langoyo, que cuenta que en algunos de los restaurantes que conoce "lo están pasando mal". A todo esto también contribuye el incremento del precio de la luz y el consiguiente encarecimiento de las materias primas. No obstante, no cree que el verdadero problema vaya a estar en la campaña de Navidad, porque considera que los clientes están haciendo el "esfuerzo" de comprar para estas fechas, sino que teme lo que venga tras las fiestas. "Después esto se va a quedar como un solar, es una verdadera burrada –lamenta–. Yo personalmente en 36 años que llevo aquí nunca había conocido una cosa así".

En el puesto vecino, Lorenzo Sinusia, de Carnes Lorvi, no titubea a la hora de definir la situación del sector. Asegura que este año es "complicado" porque "todo está demasiado caro": "La gente pregunta mucho y algunos aprovechan y compran, aunque son cosas que se van de precio, por miedo a que después sea peor". En general, de media está notando que los productos de su carnicería son entre siete y ocho euros más caros que el año anterior y determinadas piezas, igual que en el caso de Langoyo, ni siquiera le llegan o lo hacen a cuentagotas. "Es un verdadero problema", añade.

De 90 a 130 euros el kilo

En muchos hogares, el principal protagonista de las celebraciones navideñas es el pescado, y la gran estrella, el marisco. También estos alimentos, según cuentan los detallistas de la histórica lonja, están subiendo de precio, sobre todo por el coste del transporte –igual que ocurre con la carne– y por los temporales en alta mar. Afanado tras el mostrador de su puesto, Pedro Huerta, de Pescados y Mariscos Selectos Pedro, asumía que los productos congelados están "un poco más caros que otros años". En los frescos la subida es más notable, aunque varía según el caso. En general, dice, son unos cuatro o cinco euros de subida respecto a la pasada Navidad.

El rape, por ejemplo, ha pasado de los alrededor de 24 euros el kilo que costaba hace un año a acercarse ahora a los 30. Mientras, el besugo, uno de los platos más demandados en las mesas navideñas, estaba hace poco en 49 euros y ahora ya ronda los 60. No obstante, hay casos mucho más extremos. Huerta indica que la mejor muestra son los carabineros, que en 2020 estaban, como máximo, sobre los 90 euros el kilo, y ahora ya han alcanzado los 130 euros. Ante esto, los compradores parece que han entendido que lo mejor es no dormirse en los laureles y actuar con previsión. "De normal empezábamos sobre esta época, igual una semanita o dos más tarde, pero ahora desde principios de noviembre la gente ya está comprando los productos de Navidad", resume el pescadero, que añade que el mayor incremento de los precios se notará cuando se acerquen las fechas señaladas.

De la misma opinión era Luis Gracia, pero en este caso hablaba de la fruta. Ocupado en su negocio, aseguraba que la uva, que ahora se vende por 2,29 euros el kilo, todavía "tiene que pegar un cambiazo enorme". "Esta es tipo moscatel –aclaraba mientras levantaba un racimo–. La que tengamos entonces será peor, más basta y más cara". En el caso del tradicional cardo, se encuentra en 1,49 euros, pero Gracia no augura un gran aumento porque, según dice, cada vez se consume menos.

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