Despliega el menú
Aragón

Agricultura

Apenas un 20% de los 1.900 millones de la renta agraria aragonesa llega a las explotaciones familiares

El consejero Joaquín Olona muestra su «preocupación» por la pérdida de peso de este modelo de agricultura en las grandes cifras del sector, que facturó el pasado año 4.270 millones de euros.

El plan Renove ha sido dotado con ocho millones de euros. Asaja
El plan Renove ha sido dotado con ocho millones de euros.
Asaja

La agricultura familiar está perdiendo peso en las grandes magnitudes económicas del sector. Lo dice un estudio realizado por el Gobierno de Aragón que evidencia que el sector de la producción final agraria de la Comunidad (la facturación de los sectores agrícolas y ganaderos) creció el pasado año un 5,1% hasta alcanzar los 4.270 millones de euros. También aumentó la renta agraria, que sumó los 1.913 millones de euros, un 3% más que en el ejercicio anterior.

Sin embargo, la realidad es mucho más compleja que lo que las cifras podrían dar a entender y tienen razón los profesionales del sector cuando aseguran que a sus bolsillos no llega la elevada cifra que resulta de dividir la renta por los 40.000 perceptores de la PAC. De hecho, según ha detallado el consejero de Agricultura, Joaquín Olona y el director de Desarrollo Rural, Jesús Nogués, "el problema está en que toda esa renta no es imputable al modelo familiar". Es más, han señalado, apenas el 20% de esos más de 1.900 millones llega a este tipo de explotaciones y, lo que es peor, el porcentaje no deja de reducirse con el tiempo.

"Vemos esta situación con enorme preocupación", ha reconocido el consejero, que ha insistido en que este retroceso se produce en favor de los grandes modelo corporativos (como el sistema de integración vertical del porcino, pero también los cada vez más habituales cultivos sujetos a contrato). Unas fórmulas, eso sí, que, según el consejero "no son el enemigo", porque aportan competitividad al sector agrario aragonés y facilita el acceso a los grandes mercados. Y aunque Olona ha insistido en que ambos modelos tienen que convivir, ha sido rotundo al asegurar que "no nos podemos permitir que desaparezca la agricultura familiar, un factor clave para proteger el equilibrio territorial y el medioambiental". En eso trabaja el Ejecutivo, ha añadido, con dos herramientas: una reforma de la PAC que centra su objetivo en la renta y en la explotación familiar y una ley de protección de la agricultura familiar que garantice el modelo.

El informe presentado este martes desvela una fotografía del sector agrario en la Comunidad en la que el sector ganadero es el principal protagonista del la Producción Final Agraria (PFA). Supone nada menos que el 65% de esta magnitud, liderada por un potente sector porcino que contribuye con un 43% de toda la facturación agraria con una significativa importancia en la provincia de Teruel, y creció el pasado año un 11%. En la otra cara se encuentra la producción final agraria, que supone el 35% del total y cuyos ingresos por ventas cayeron el pasado año un 4%. Esta estructura, ha destacado, es muy diferente a la que presenta el conjunto de España, donde la producción final agraria, que alcanza los 50.000 millones de euros, esta formada en un 58% por las producciones vegetales y el resto por las ganaderas.

El regadío oscense

La rentabilidad del regadío es evidente en este informe, que pone de manifiesto que la provincia de Huesca es la produce la mayor parte de la renta final agraria. En total, un 49%, y se lo debe a los cultivos situados en tierras de riego. Zaragoza aporta a esta magnitud el 36%, mientras que Teruel genera el 15% de la PFA de la Comunidad, con el impulso de un sector ganadero que supone el 75% de la facturación agraria de la provincia, lo que explica, ha señalado Nogués, la apuesta del Departamento junto con porcino turolense para diferenciar las producciones de calidad a través de la Denominación de Origen Jamón de Teruel y, más recientemente, a través de la IGP Cerdo de Teruel, todavía en curso.

Etiquetas
Comentarios