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Aragón

La patronal aragonesa se rebela ante el pacto con Bildu porque "desprecia el diálogo social"

CEOE, Cepyme, AEFA y Cámaras tildan de "gran error" la derogación ahora de la reforma laboral.  Lambán elude valorar el acuerdo para no generar "ningún tipo de crispación ni enfrentamiento".

Ricardo Mur, presidente de la patronal aragonesa.
Ricardo Mur, presidente de la patronal aragonesa.
HERALDO

El acuerdo del Gobierno con EH Bildu para derogar la reforma laboral de 2012 ha destapado la caja de los truenos en el sector empresarial aragonés. CEOE, Cepyme, la Asociación de la Empresa Familiar (AEFA) y el Consejo Aragonés de Cámaras mostraron ayer su malestar ante el "grave error e irresponsabilidad" de Pedro Sánchez al no consultar a los afectados, empresas y sindicatos, en un momento de emergencia económica en la que el diálogo social se hace más necesario que nunca.

Indignado. Así reconoció estar Ricardo Mur, presidente de CEOE Aragón. "No se puede dejar la normativa laboral en manos de los herederos de ETA", manifestó en una jornada de APD Zaragoza sobre la salida de la crisis. "Este acuerdo dinamita el diálogo social y rompe todos los puentes", advirtió, a la vez que recordó que esa norma aprobada por el PP en 2012 es la que ha permitido "en estos momentos" aplicar la figura de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) para afrontar la crisis sanitaria. Por eso, recalcó, lo que ha pactado el Gobierno es "un error que solo genera más inseguridad jurídica, más desconfianza y va a provocar mucho más paro y más destrucción de empresas". Lo que se precisa, recalcó, son certidumbres y "trabajar desde la unidad para salvar a las empresas y los empleos".

Manuel Teruel, presidente de l Consejo Aragonés de Cámaras, consideró un grave "error estratégico" el pacto del Ejecutivo con Bildu. "En una situación tan complicada con tantos trabajadores en ERTE lo que hay que hacer es sujetar el empleo. No es momento de cambio en las normas sino de apalancar a las empresas, el único sitio donde se crea empleo". Ya habrá tiempo, dijo, de "modificaciones legales o fiscales, pero ahora todo el esfuerzo debe ir a apalancar las empresas –grandes, medianas, pequeñas, autónomos, etc.– porque el tejido productivo somos todos".

Es una "irresponsabilidad" y resulta "inadmisible aprovechar una situación tan excepcional como el estado de alarma para obviar el papel que la Constitución otorga a los agentes sociales", subrayaron en un comunicado conjunto las organizaciones más representativas del mundo empresarial en la región, molestas por el "desprecio al diálogo social". El presidente de AEFA, Alfonso Sesé, rechazó el pacto con Bildu al "generar una gran inseguridad a los ciudadanos y a las empresas, que necesitan un marco estable y fiable para desarrollar su actividad y poder hacer frente a una situación tan difícil como la que atraviesan hoy en su gran mayoría".

Aurelio López de Hita, presidente de Cepyme Aragón, consideró "una barbaridad anunciar la derogación de la reforma laboral sin tener una ley que la sustituya". El acuerdo entre el Gobierno y Bildu, dijo, es "una prueba más del esperpento de un Ejecutivo que dice y se desdice". Con este "guirigay", no se da una imagen seria: "¿Cómo vamos a ir a Europa a pedir fondos si son incapaces de ponerse de acuerdo".

Por parte de los sindicatos, hubo críticas al momento y las formas. "El Primero de Mayo ya lo dijimos. No nos olvidamos de la derogación de la reforma laboral. Pero ahora estamos en lo que estamos, que es salvar a las empresas y, por ende, los empleos", manifestó Daniel Alastuey, secretario general de UGT Aragón. "La cuestión de fondo es derogar la reforma laboral, pero las formas han fallado. No nos gusta este juego político y que a los agentes sociales nos hayan metido en medio. Igual que se ha logrado un buen acuerdo en la prórroga de los ERTE, habrá que dejar el cambio de la reforma laboral a sindicatos y empresarios".

El presidente del Gobierno aragones, Javier Lambán, eludió valorar el pacto con Bildu para "no generar ningún tipo de crispación o enfrentamiento". Sin embargo, sí repaldó el acuerdo con Cs para prorrogar el estado de alarma con el argumento de que va en la línea de "los grandes acuerdos entre partidos que creen en España y en el futuro de los españoles". En este sentido, trasladó una vez más su preocupación por la "crispación, enfrentamiento y ruptura permanente de puentes de entendimiento" en la política nacional. Algo que le llevo a sostener que casi más que el virus le preocupa esta situación politica para "combatir los efectos del virus".

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