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Santiago Lanzuela, un optimista de Aragón que fue seguido por ETA

El expresidente del Gobierno de Aragón (1995-1999) consiguió que ampliaran 70 hectáreas el aeropuerto de Zaragoza tras un acuerdo con Defensa.

Santiago Lanzuela, una vida en imágenes
Rueda de prensa de Lanzuela en 2008
José Miguel Marco

“Yo soy un creyente activo y optimista en el futuro de Aragón”, proclamaba Santiago Lanzuela en una entrevista con HERALDO cuando fue presidente del Gobierno de Aragón (1995-1999). No le gustaba trasmitir una imagen de pesimismo y a fe que lo consiguió en la década que estuvo ligado a la política a la comunidad autónoma, a la que llegó en 1989, y en los 14 años destinado en el Congreso y en el Senado.

Su presencia en el Pignatelli y la conexión con el Gobierno de José María Aznar (1996-2000) facilitó que el aeropuerto de Zaragoza recibiera 70 hectáreas del Ministerio de Defensa para ampliarlo porque Lanzuela se empeñó, como el impulso de la conexión por autovía norte-sur de las tres provincias de Aragón, el nacimiento de la Plataforma Logística Plaza (junto a Platea y Walqa), la creación del Instituto Aragonés de Fomento (IAF), el primer proyecto real de reabrir el ferrocarril del Canfranc y hasta convencer a Manuel Giménez Abad de entrar en la política, afiliarlo al PP y ser consejero de Presidencia del primer gobierno de coalición PAR-PP que él presidió.

Lanzuela llegó a la política con el fin de afianzar el primer gobierno PAR-PP y recuperar el PP aragonés. Lo consiguió en una etapa oscura de la moción de censura del socialista José Marco en 1993 y estabilizó la situación en las Cortes de Aragón. Cuando había reactivado los proyectos prioritarios para Aragón, ligados a la logística, optó por dejar la comunidad como senador en el año 2000 cuando fue mayoritario en las elecciones de esa segunda legislatura, pero el PAR decidió cambiar de pareja en un giro inesperado y pactó con el PSOE de Marcelino Iglesias.

Seguimiento del comando Zaragoza 

En julio del 2000, Santiago Lanzuela acudió a la Jefatura Superior de Policía de Zaragoza para reunirse con los policías de Información que habían detenido a los etarras David Pla y Aitor Lorente, quienes habían estado junto a las terroristas Ainara Esteran y Nerea Garaizar durante ocho meses haciendo seguimientos de varios políticos aragoneses del PP. Aunque la información oficial fue que el objetivo principal era el aclalde de Zaragoza, José Atarés, el presidente del PP también apareció en los papeles encontrados meses después en Francia.

Lanzuela había convencido a Giménez Abad en sustituirle al frente del PP y en uno de esos documentos encontrados en el sur de Francia años después se podía leer: “Gran Vía (Cortes de Aragón, probablemente)-Isabel la Católica-estadio La Romareda andando con su hijo”. Antes de que se produjera ese cambio, los etarras Pla y Lorente estuvieron en un partido del Real Zaragoza-Celta de Vigo el 27 de febrero de 2000, cuyas entradas encontraron en su piso franco, en la calle Doctor Iranzo, número 82, en el barrio de Las Fuentes.

El asesinato de Manuel Giménez Abad el 6 de mayo de 2001 marcó a Santiago Lanzuela, que no volvió a residir en Aragón en las dos décadas siguientes porque se quedó en Madrid, donde estuvo como diputado y senador durante catorce años, y al final se incorporó al consejo de administración de Red Eléctrica de España. Este turolense de Cella, nacido en 1948, reconoció años después en el documental ‘El último paseo’ de la productora Factoría Plural que emitió Aragon TV que la Policía le advirtió que lo habían seguido en esos ocho meses que el comando Zaragoza estuvo en la capital aragonesa y era un objetivo de ETA.

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