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Covid-19 La lucha de los sanitarios

Los centros de salud de Zaragoza hacen frente al coronavirus

Los profesionales de Atención Primaria plantan cara a diario a la pandemia y mantienen un seguimiento con decenas de pacientes que están en cuarentena.

Una de las dos reuniones de coordinación de la plantilla del zaragozano centro de salud del Arrabal
Una de las dos reuniones de coordinación de la plantilla del zaragozano centro de salud del Arrabal
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"Nos hemos organizado muy bien. Cada día nos reunimos a las 8.00 y a las 14.00 para coordinarnos. Tenemos triaje en la puerta y una zona de aislamiento, en la consulta de la matrona, ante posibles sospechas de coronavirus". Así relata una médica del centro de salud del Arrabal, en Zaragoza, las primeras pautas de trabajo ante el estado de alarma decretado para luchar contra el Covid-19.

Atención Primaria, con unos 118 centros de salud repartidos por todo Aragón, de los que dependen numerosos consultorios médicos, actúa como "barrera de contención" en la lucha contra esta pandemia. Las medidas de seguridad que se tomaron desde el minuto 0 de la crisis sanitaria pasaron por recomendar a los pacientes que limitaran las consultas y se priorizara la atención telefónica. Muchos centros, además, colocaron plásticos o sillas para mantener una distancia prudencial en el mostrador de información.

Además, de forma general, se ha instalado un punto de triaje en la parte más cercana al acceso en los centros de salud, un área de atención respiratoria, otra destinada a los pacientes que acuden con otras patologías... Cada uno se ha organizado de una forma diferente, pero siguiendo unas normas comunes básicas.

El Salud decidió, desde el lunes 16 de marzo, que, por regla general, todas las citas con los profesionales de los centros de salud fueran no presenciales. Desde el que da servicio al barrio del Arrabal, que atiende a unos 20.000 habitantes y cuenta con unos 30 profesionales, por ejemplo, explican que cuando reciben algún usuario, se le pregunta en la zona de triaje por los motivos de su visita, por si se puede solucionar por teléfono y evitar que pase a consulta.

En caso de que requiera atención médica, accede al centro. Si manifiesta síntomas de dificultad respiratoria, tos o fiebre, se les deriva a una zona de aislamiento, que suele ser el área más alejada para evitar que los posibles contagiados atraviesen todo el edificio. En el Arrabal se ha instalado en el área de la matrona.

Sara Rodrigálvarez, residente de último año de Medicina de Familia en el centro de salud de San Pablo, explica que, en el caso de estas instalaciones, se ha habilitado una zona en el gimnasio de fisioterapia, donde se han acondicionado tres boxes. Para atender estos puntos de triaje se suelen establecer turnos entre los profesionales sanitarios para intentar exponerse lo menos posible a un contagio.

"Lo que más ha cambiado es que la mayoría de consultas intentamos hacerlas por teléfono, siempre que sea posible", comenta. Por este medio hacen el seguimiento también de aquellas personas que permanecen en cuarentena en sus domicilios con sospecha de coronavirus. Así se controlan los casos de posibles infectados o de positivos: "Desde Atención Primaria estamos colaborando para contener el coronavirus. Llamamos todos los días, a los que tienen síntomas, a los que tienen positivo y a los contactos". En el caso del centro de salud de San Pablo, según la gravedad, "se llama cada día, cada dos o cada tres para comprobar la evolución y ver si los síntomas mejoran".

Para Rodrigálvarez, la labor de contención que se hace desde Atención Primaria consiste, básicamente, en asegurarse de que los pacientes "hacen el aislamiento correctamente y siguen las recomendaciones y, de momento, son muy conscientes de que tienen que hacerlo". 

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