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Aragón

consecuencias de la borrasca gloria

Alarma por la crecida de los ríos, mientras el temporal de nieve se traslada al Pirineo

Quince empresas del polígono La Laguna de Alcañiz sufrieron inundaciones por un deficiente drenaje de la zona.

El Matarraña, con el caudal disparado por la fusión de la nieve a su paso por Beceite
El Matarraña, con el caudal disparado por la fusión de la nieve a su paso por Beceite
Javier de Luna

Preocupación en las cuencas del Matarraña y Guadalope por las súbitas riadas que ha provocado la borrasca Gloria. La crecida de los ríos agravó la inquietud en todos los municipios ribereños. En algunos de ellos se vivieron horas de angustia cuando la avenida repentina se añadió a la incomunicación por carretera y telefónica.

Tras vivir una tarde con tormentas, viento y lluvia torrencial, el río Matarraña y sus afluentes Ulldemó, Tastavins y Algars experimentaron una extraordinaria crecida que en algunos momentos llegó a hacer temer a los vecinos una situación catastrófica parecida a la vivida en octubre de 2000. Finalmente, la lluvia cesó en torno a las 23.00 y ello permitió que el caudal de los ríos comenzase a bajar, por lo que el pico máximo de la riada fue, afortunadamente, de corta duración. La estación de aforos del Matarraña en Nonaspe arrojó un caudal máximo de 395 metros cúbicos por segundo, frente a los 0,24 previos al temporal. A pocos kilómetros de su nacimiento, en Beceite, el río Ulldemó registró una punta de 66 metros cúbicos por segundo –según datos de la CHE– que se unieron a los más de 70 que registró el río Matarraña.

También se vivió preocupación en el río Algars, que alcanzó una punta de 374 metros cúbicos por segundo frente los 0,13 previos a la borrasca. En localidades ribereñas como Lledó y Arens de Lledó hubo momentos de tensión durante el paso de la punta de la riada que provocó varios problemas. Entre otras incidencias, preocupa en Lledó uno de los muros próximos a la carretera de Horta de San Joan.

El delegado territorial de la DGA, Benito Ros, reconoció que el martes estuvo "preocupado" ante la falta de noticas de Arens en plena riada debido a que "era imposible" acceder al pueblo por carretera y no había comunicación telefónica.

La inquietud también se extendió en la cuenca del Guadalope. A su paso por Alcañiz, el río se desbordó aunque sin afectar a viviendas. El Ayuntamiento cortó los accesos al cauce para evitar accidentes y pide a la ciudadanía "la máxima precaución" en las proximidades del río. Las intensas precipitaciones provocaron inundaciones en 15 empresas del polígono de La Laguna por un problema de drenaje. Hasta el lugar se desplazaron bomberos del parque de la Diputación Provincial en Alcañiz, técnicos municipales y el alcalde, Ignacio Urquizu. Las naves se anegaron por un deficiente funcionamiento del Escorredor de Mangón.

También como consecuencia de las persistentes lluvias, 15 familias permanecen desalojadas de sus viviendas en la Subida del Corcho de Alcañiz. Un deslizamiento de tierras obligó a evacuar a los residentes en casas cercanas por precaución. Actuaron conjuntamente el Ayuntamiento y los bomberos.

Además, la empresa Espuña de Utrillas reanuda este jueves su producción después de que fuera desalojada por riesgo de hundimiento por el peso de la nieve acumulada en el tejado. La inspección de la fábrica, con un centenar de trabajadores, ha confirmado que no presenta daños estructurales.  La localidad permaneció todo el día de ayer sin servicio de teléfono.

El temporal se traslada al Pirineo

El temporal de nieve se ha extendido desde este jueves también a la provincia de Huesca, donde nueve carreteras presentan incidencias que se suman a las 50 que todavía presentan las de Teruel y las cinco de la de Zaragoza, y que mantiene cortadas cinco vías.

En Teruel permanecen cerradas las carreteras a la altura de Camarena de la Sierra, Mosqueruela, Castellote y Puertomingalvo y es necesario el uso de cadenas (nivel rojo) en dieciocho.

Se trata de los tramos en el término de Andorra y desde este municipio a Oliete, en Nogueruela, en El Pobo, de Monroyo a Valderrobres, Anadón, Alcorisa, de Cedrillas a Cantavieja, desde Albarracín a Orihuela del Tremedal, de Mora de Rubielos a Gúdar, a la altura de Muniesa, de Teruel a Valdecuenca, entre Royuela y Calomarde, en Camarena de la Sierra, en Valdelinares, de Palomar de Arroyos a Castel de Cabra, en Formiche Bajo y en Torrijas.

Además, otras ocho presentan nivel amarillo, transitable con precaución.

Asimismo, en otros veinte tramos de la provincia turolense la circulación está condicionada por nieve o niebla.

En la provincia de Huesca está cortada la carretera autonómica A-139 de Benasque a Llanos del Hospital y es necesario el uso de cadenas en Salinas de Bielsa, de Noales a Bisaurri, de Bielsa a la frontera, entre Panticosa y Baños de Panticosa, de Torla a Linás de Broto, desde Sallent de Gállego a la frontera, entre Cerler y Ampriú y de Lanave a Compodarbe.

En Zaragoza es obligatorio el uso de cadenas entre el Monasterio de Piedra y Campillo de Aragón y en el término de Santed y otras tres vías son transitables con precaución por nieve o niebla.

En todas las vía con nivel amarillo o rojo de las tres provincias sigue prohibida la circulación de camiones, autobuses y vehículos articulados y el Gobierno de Aragón ha decido, por precaución, suspender las rutas escolares en la provincia de Teruel y las de Zaragoza que pasen por carreteras con ese nivel de riesgo. 

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