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Aragón

NAVIDAD

Los tres Reyes Magos blancos… y aragoneses

La postal navideña de Vox en Cádiz, con un Baltasar de raza blanca, suscitó una intensa polémica hace pocos días. Hasta antes del Renacimiento, no obstante, la iconografía representaba a los tres reyes blancos, como lo demuestra una tabla de la Epifanía del Museo de la Colegiata de Borja.

Un detalle de la tabla de la Epifanía, realizada por los hermanos Zahortiga en 1460 y que se conserva en el Museo de la Colegiata de Borja.
Un detalle de la tabla de la Epifanía, realizada por los hermanos Zahortiga en 1460 y que se conserva en el Museo de la Colegiata de Borja.
Heraldo.es

Ríos de tinta han corrido desde que el grupo municipal de Vox en Cádiz decidió enviar una felicitación navideña con los tres Reyes Magos… de raza blanca. Al torrente de ruidosas críticas se sumó también la opinión más silenciosa de algunos expertos en iconografía cristiana, que señalaban que hay numerosos ejemplos de representaciones de Baltasar con tez blanca. Sin ir más lejos, el Centro de Estudios Borjanos ha recopilado esta semana y ha colgado en su web algunas obras que ponen en cuestión las convenciones de Sus Majestades de Oriente.

Sin ir más lejos, en el Museo de la Colegiata de Borja se muestra una tabla de la Epifanía, realizada por los hermanos Zahortiga, en 1460, en la que Baltasar, es blanco. “En aquellos momentos los Reyes Magos simbolizaban a las tres edades del hombre: joven, adulto y anciano”, señalan desde el Centro de Estudios Borjanos, donde explican que las procedencias a cada uno de los reyes se les otorgaron más tarde. “Para dar un sentido universal a la Adoración cuando se decidió transformar a Baltasar en negro etíope, de manera que los Magos simbolizaran a los tres continentes conocidos: Europa, Asia y África”, añaden.

Según el evangelio de San Mateo, los tres protagonistas fueron primero nobles peregrinos poseedores de conocimientos astronómicos y astrológicos que siguieron la estrella hasta Belén. La tradición popular convirtió a los magos en reyes y sus nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar aparecieron por primera vez en el mosaico de una iglesia del siglo VI en Rávena, Italia. Entonces, los tres eran blancos y no fue hasta el Renacimiento cuando se empezó a representar a Baltasar de raza negra.

Pero muy diversos acontecimientos también han trastocado a lo largo de la historia la estampa tradicional de los Reyes Magos. Así, según el Centro de Estudios Borjanos, tras el descubrimiento de América hay representaciones de un rey con un atuendo casi indígena y una tez más oscura en los lienzos del portugués Vasco Fernandes. El mismo centro, dependiente de la Institución Fernando el Católico, explica que para conocer algo más de la procedencia de los Reyes se puede acudir a los evangelios apócrifos, donde también se ahonda en los símbolos de los tres regalos que ofrecieron al Niño. Al margen de los clásicos, Sus Majestades portaban también cintas de lino, libros sellados por el dedo de Dios, canela, perlas, zafiros…

Harina de otro costal es el tema de ‘ennegrecer’, mediante pintura y betún, a un Baltasar autóctono en las cabalgatas de muchos municipios españoles. Lo que durante años fue algo habitual en muchas calles aragonesas (y lo sigue siendo en los pueblos) resulta que en el extranjero se considera un grave insulto con tintes raciales. Basta con recordar que ‘el disfraz’ casi le cuesta el puesto al primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, que tuvo que disculparse públicamente tras aparecer una fotografía en la que aparecía con la cara pintada haciendo de Aladino. En España, son conocidas las fotos de Sergio Ramos, Jesulín de Ubrique o Alberto Ruiz-Gallardón ‘entizonados’ de arriba abajo para fingir su ascendencia africana en unas cabalgatas que no resultaban demasiado inclusivas.

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