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Aragón

entrevista con el presidente del par

Arturo Aliaga: "El acuerdo de gobierno no hay que interpretarlo al pie de la letra"

El líder del PAR señala que el cuatripartito será un gobierno de moderación, se reserva la posibilidad de apoyar iniciativas de la oposición y carga contra la actitud del PP.

El presidente del PAR, Arturo Aliaga, junto a la bandera que preside la sede de su partido, en el Coso de Zaragoza.
El presidente del PAR, Arturo Aliaga, junto a la bandera que preside la sede de su partido, en el Coso de Zaragoza.
Guillermo Mestre

¿Qué hace un partido de centroderecha en una coalición con tres partidos de izquierda?

Vamos a ver. Lo de centroderecha… Nos hemos definido desde el principio como el centro necesario para Aragón. Cuando gobernamos con el PSOE de 1999 a 2011 se ratificó que éramos capaces de llevar a ese centro al PSOE y a IU. Ahora ha ocurrido lo mismo. Hemos sido capaces de ser el catalizador de los acuerdos y llevar a la centralidad el mensaje más a la izquierda de CHA y Podemos.

El PAR pasa de la foto de Colón con Vox a otra de una coalición en la que está Podemos. ¿Cómo se explica este viraje?

Estuve en Colón, no por la compañía, sino porque había que defender la unidad de España y el Estado autonómico ante el ardor guerrero del separatismo. Y estuve con destacados socialistas, como Corcuera. Lo que ha pasado ahora es que ha habido una flexibilización. CHA ya ha mostrado en los últimos cuatro años que es un partido de gobierno, dejando a un lado radicalismos, y en el caso de Podemos, estaba al principio más escorado y se ha dado cuenta que no es lo mismo plantear cuestiones utópicas que gobernar. Además, en la pasada legislatura hubo acuerdos de amplia base, por lo que no estamos descubriendo nada nuevo.

Fijó como línea roja para pactar que no compartiría Gobierno con Podemos ¿Qué ha cambiado en las últimas dos semanas?

Simple y llanamente que se podía abocar a Aragón a nuevas elecciones y que en las 132 medidas del acuerdo está reflejado un Gobierno moderado, centrado y transversal. No es ni derechas ni de izquierdas. Un altísimo porcentaje de medidas las suscribiría el PP y Ciudadanos. 

Ha pasado de exigir la rebaja de Sucesiones a solo plantear estudiarla. ¿Cedió para pactar?

Hablamos también de la armonización fiscal en las comunidades autónomas, otra cuestión clave, para evitar la evasión fiscal hacia otros territorios.

¿Pero ha supuesto una cesión?

Ha sido, digamos, una flexibilización. Por supresión total tampoco estaba el PSOE, pero sí por la armonización.

El presidente del PAR, Arturo Aliaga, responde a preguntas sobre la formación del nuevo gobierno, cómo han sido las conversaciones con otros grupos o la relación que se mantiene con los populares.

¿Se desmarcará de sus socios cuando PP y Cs planteen a la vuelta de verano la rebaja fiscal?

Vamos a ver qué plantean, cómo lo argumentan, cómo se compensa la disminución de ingresos y a costa de qué servicios públicos. Hay que hacer la cuenta siempre. Si las propuestas son buenas para Aragón, no podemos tener los grilletes atados. Ni ir todos como rebaño. Los partidos no pueden perder su identidad.

El acuerdo solo habla de mejorar las estaciones de esquí. ¿Qué hará cuando la oposición proponga la unión?

No, no, no. Hay un documento original, que es el esqueleto del pacto, donde se habla de la unidad de estaciones, y lo ha firmado PAR y PSOE. Y nosotros lo hemos aprobado en proposiciones de las Cortes. De todos modos, la unión de estaciones es una mejora estratégica como pone el documento.

¿Caben interpretaciones al acuerdo de 132 medidas?

Tiene interpretaciones. No es un documento cerrado a cal y canto, ni hay que interpretarlo al pie de la letra.

¿Y esto no generará tensiones entre los socios?

Si no, seríamos todos el mismo partido. Tiene que generar tensiones. Es lógico.

¿Cuál ha sido el punto más difícil del acuerdo?

La entrada de Podemos en el Gobierno. Se lo digo con sinceridad.

¿Por qué?

En el punto de partida se hablaba de que asumiera varios departamentos. Y claro, yo en según qué cuestiones no puedo estar de acuerdo cuando tenemos diferencias abismales. 

¿Y qué hizo que cambiara?

Hubo un punto de inflexión fundamental. El ridículo que hizo Podemos en La Rioja pidiendo tres consejerías y el hecho de no apoyar la investidura de Sánchez. A partir de ese momento, fue más fácil la negociación.

Usted se reunió con Lambán al día siguiente de las elecciones. ¿Ya tenía claro con quién quería pactar?

Al día siguiente, creo que no. Hablamos por teléfono. Pero ya dije que quien había ganado las elecciones debía gobernar y, visto lo visto, el partido que daba estabilidad y gobernabilidad de forma holgada era Ciudadanos. Y dije con generosidad que, si hacía falta, estaría el PAR.

Pero ya se mostró partidario de reeditar coalición con el PSOE.

Tenía claro, y los hechos me han dado la razón, que un bloque con Vox iba a tener muchas dificultades. En la primera sesión, el señor de Vox habló del trasvase, puso en cuestión la autonomía y habló de Aragón con ciertos aires de superioridad.

¿Cree sinceramente que las bases del PAR entienden que usted forme parte del cuatripartito?

Las dudas iniciales se han despejado en dos meses de una forma clarividente. En todas las decisiones del partido ha habido unanimidad. La gente ha visto en el territorio que era la única solución y era bueno para los aragoneses. Así se ha visto también en los acuerdos en las comarcas.  

¿No hay disidencia?

No la percibo. ¿Se hubieran producido los acuerdos en ayuntamientos y comarcas si no lo hubieran visto claro?

El PP le acusa de volverse rojo sin ponerse colorado y de formar parte de un pacto de sillones. ¿Le preocupa que cale ese mensaje entre su electorado?

Vamos a ver… Eh…

Se lo digo porque en el debate de investidura fue el blanco de sus críticas.

Si estando en coalición en el Senado, el PP contrata personas para quitarle listas al PAR en el territorio, cosa que no ha hecho otro partido, ¿de qué lealtad estamos hablando? Y de esos polvos vienen estos lodos. Y no fue porque no se le advirtiera.

Cuanto daño ha hecho el fichaje de Máximo Ariza por parte del PP.

Y unos azuzando y otros consintiendo. Eso provocó que no pudiera llevar ningún acuerdo con el PP, como ya pasó en las generales, con lo que se estaba produciendo en el territorio.

¿El PP es responsable de estar en la oposición?

Que se lo hagan mirar.

Hace dos semanas, Vox ofreció su apoyo gratis a un gobierno de partidos de centroderecha con el PAR. ¿Ni siquiera llegó a sopesar entonces esta posibilidad?

No podía condicionar la política aragonesa a tres votos de Vox. De ninguna de las maneras. No podía cometer esa imprudencia.

¿Era más fácil entonces entenderse con Podemos, que está en el otro extremo?

De Podemos tengo de partida más datos, como los acuerdos que hemos alcanzado en las Cortes sobre la infancia, la ciencia, la financiación autonómica, la deuda histórica… Es un partido constitucionalista y autonomista que ha apoyado las comarcas, aunque tenemos diferencias sobre el Pacto del Agua, la interconexión eléctrica y la Travesía Central. 

Ha gobernado con PSOE y PP. ¿Su experiencia le ha llevado a revalidar con los socialistas?

Ha pesado la cultura de pacto, de gobernabilidad y los grandes proyectos que han sido posibles gracias a PSOE y PAR. Apuesto por algo seguro, que se respetará el Estatuto, que hará que vengan los bienes, las obras del Pacto del Agua, que pedirán infraestructuras… Lo tengo clarísimo. 

Y por lo que ha dicho, también ha influido el fichaje de concejales del PAR por parte del PP

Eso se lo transmití al señor Beamonte hace mucho tiempo. Y al señor Casado y al señor García Egea y a otros ilustres del PP. Les dije que así mal íbamos. Lo tengo constatado y documentado. No me puedo poner colorado porque antes otros tendrían que estar, no ‘coloraos’, sino negros.

¿Se sintió ninguneado cuando los negociadores de PP y Cs se reunieron en Zaragoza sin ustedes?

No juego al intercambio de cromos y aquí vinieron a eso.

¿Quiere decir que Aragón era moneda de cambio?

Hombre… Lo sabe todo Aragón. Se vio clarísimamente. Y yo pregunto, ¿para qué tienen que venir dos de Madrid a negociar? ¿No tienen capacidad de negociar los de aquí? ¿O la negociación de aquí estaba condicionada a otras autonomías? Aragón era plato de segunda mesa. Cuando negociamos con Marcelino Iglesias o ahora con Lambán, Soro y Maru Díaz aquí no ha venido nadie a tutelar.

¿Ha sufrido presiones para decantarse por la derecha?

No les llamo presiones, las voy a llamar, de forma suave, recomendaciones. A mis años, con mi trayectoria, ganando el congreso con el 86%, siendo funcionario de carrera, no me puede presionar nadie. Y mi partido me respalda.

¿Qué puede lograr en un gobierno con socios de izquierdas que no logre con otro de derechas?

Quiero que salgan las cosas, que no falten plazas de médicos en el medio rural, acabar los hospitales, arreglar las carreteras, seguir creando empleo… Es muy sencillo, la gente quiere que resolvamos sus problemas, no que lancemos cohetes a Marte. Y eso requiere eficacia, agilidad administrativa, gobernabilidad y tener los presupuestos en plazo.

¿Esas cosas sencillas se pueden lograr mejor con la izquierda que con la derecha?

Hay 320.000 votantes frente a 302.000. No podemos despreciar esa base. No me gusta la política de frentes, pero las diferencias, al final, no son tantas.

¿Cuál será su primera medida?

Inmediatamente, ponernos a trabajar para que haya presupuesto. Y empezar a atender expedientes muy interesantes para Aragón.

¿Se refiere a inversiones?

Inversiones que generan empleo y necesitan infraestructuras.  

¿No puede adelantar nombres?

No debo, no debo. Aún no estoy en el Gobierno.

Si se repiten las elecciones generales. ¿Qué hará el PAR?

Esa es una gran pregunta. Volveremos a hacer algo original.  

¿Tampoco lo puede adelantar?

Noooo.

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