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Aragón

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La DGA hará limpiezas en la ribera del Ebro todos los veranos para minimizar las riadas

Este año se centrará en 10 hectáreas de Pradilla, donde se comenzará a trabajar mañana, y en Quinto.

Raúl Moncín –derecha–, actual alcalde de Pradilla, junto a su padre y anterior alcalde, Luis Eduardo Moncín, en la ribera del pueblo, donde se realizarán tareas de limpieza a partir de este lunes.
Raúl Moncín –derecha–, actual alcalde de Pradilla, junto a su padre y anterior alcalde, Luis Eduardo Moncín, en la ribera del pueblo, donde se realizarán tareas de limpieza a partir de este lunes.
Aránzanzu Navarro

La DGA hará limpiezas en la ribera del Ebro todos los veranos para minimizar las consecuencias de las riadas. Fuentes de la Consejería de Desarrollo Rural y Sostenibilidad confirmaron a este diario que los trabajos, iniciados en 2018 como una experiencia piloto, "se instaurarán" la próxima legislatura y dejarán de ser algo puntual. Este verano se actuará en 10 hectáreas de soto de Pradilla y en hasta 57 de Quinto, para lo que se contará con un presupuesto de 100.000 euros.

Las tareas comenzarán este lunes en Pradilla, una vez sorteados todos los condicionantes ambientales, como la época de nidificación, y se alargarán hasta el Pilar, cuando suelen producirse las primeras crecidas. La intención es aprovechar los meses de menor caudal para retirar zarzas y madera seca, una tendencia que se repetirá en años sucesivos.

El creciente enfado de alcaldes y agricultores, que insisten en limpiar el cauce y solo este año han protagonizado tres manifestaciones, llevó al Ejecutivo autonómico a plantear en 2018, dentro de sus competencias y en colaboración con los ayuntamientos, actuaciones para rebajar los efectos de las riadas. Entonces se adecuaron 35 hectáreas de Sobradiel, Pradilla, Pina y Alcalá de Ebro. Los regidores opinan que estas actuaciones tendrían que extenderse "a todos los municipios de la ribera", por lo que exigen "un mayor ritmo inversor".

La principal cortapisa, además del presupuesto, es que la DGA solo puede actuar en montes de utilidad pública, lo que ha obligado a municipios como Quinto a solicitar el cambio de titularidad para poder acometer estas tareas.

En materia económica, el propio consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, Joaquín Olona, actualmente en funciones, ha exigido en reiteradas ocasiones fondos estatales para acelerar las actuaciones de carácter preventivo, una petición que, por el momento, ha caído en saco roto.

Hasta la fecha, el Ejecutivo autonómico ha priorizado aquellos municipios en los que, además de existir una petición expresa, se ha visto que existía una mayor necesidad. La DGA garantiza nuevas actuaciones de cara a próximos años, aunque, según fuentes consultadas, es pronto para determinar dónde se trabajará en 2020. Los desbroces que comenzarán este lunes en Pradilla rematarán los iniciados en 2018, que no pudieron acabarse, de acuerdo con el Ejecutivo, "por falta de tiempo".

Se harán por encargo a la empresa pública Sarga, que utilizará personal "no apto". Es decir,personas que "han sido descartadas para la extinción de incendios", o personal adicional. El objetivo es que la ribera se encuentre "en la mejor situación posible ante una eventual crecida".

Esta nueva fase –se comenzó a trabajar en mayo, pero hubo que parar por la época de nidificación– arrancará con la eliminación de zarzas y lúpulo en los sotos, una labor que "se realizará en toda la superficie necesaria para minimizar el riesgo de accidentes". Una vez superada, se procederá a localizar los fustes y ramas de madera depositados por el río. Entonces, se sacarán "mediante un tractor forestal hasta la zona de cargadero próxima a la mota". En lo que respecta a los árboles, se apearán y se procesarán "los pies muertos".

Las reivindicaciones

Raúl Moncín, alcalde de Pradilla, aseguró que, pese a estar inacabada, la limpieza realizada en 2018 "se notó" en la avenida ordinaria de este año. Pero lo importante, subrayó, es que estas tareas vayan acompañadas de un mantenimiento periódico. "Si no, dentro de unos años volveremos a la misma situación", aseveró.

En Quinto, las tareas se centrarán en 570.000 metros cuadrados situados entre motas, en los que ha crecido una excesiva vegetación. Para su alcalde, Jesús Morales, es "positivo" que se adopten medidas para reducir el impacto de las riadas. "¿Que no es todo lo que se necesita? Desde luego, pero es lo único que puede hacer el Gobierno de Aragón", expuso. Pero como Moncín, advirtió de que los trabajos "se tendrían que prolongar en el tiempo". "Lo importante es limpiar hoy y ver cómo se conserva lo que se ha adecentado", destacó el regidor.

Colectivos como Ecologistas en Acción ven con buenos ojos que se protejan los cascos urbanos "sin intervenir en el cauce". Insisten, no obstante, en la necesidad de "dar espacio al río". "Si no, estos problemas volverán a repetirse", aseguró Juan Carlos Gracia, miembro del colectivo, al tiempo que incidió en la necesidad de "integrar la perspectiva ambiental en todas las acciones que se aprueben". "Si lo fundamental no se hace bien, todo lo demás son medidas paliativas", añadió.

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