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La ribera del Ebro exige “más compromiso” y partidas anuales un año después de la riada

Alcaldes y agricultores creen que es momento de abordar “definitivamente” la limpieza del río.

ARAGON ISLAS DE GRAVA EN EL EBRO EN LA ZONA DEL PABELLON PUENTE / 11-04-2019 / FOTO: ARANZAZU NAVARRO [[[FOTOGRAFOS]]]
El Ebro ha arrastrado esta semana más de 90 metros cúbicos por segundo. El dato se aleja de los 60 que llevaba hace algo más de siete días, pero nada tiene que ver con los 2.037 de hace un año. Su aspecto actual saca a la luz la maleza y las gravas depositadas en el cauce, visibles en puntos como el Pabellón Puente o el puente de Piedra.
Aránzazu Navarro

Los alcaldes de la ribera critican un año después de la última avenida extraordinaria del Ebro que las administraciones “sigan sin escuchar a los municipios” y “no hayan hecho nada” por limpiar el cauce y corregir la situación actual. Pese a que las motas y las infraestructuras de riego dañadas están ya reparadas, los regidores consultados insisten en que el problema “sigue estando” y en que se agrava “año tras año”. Los municipios exigen “un mayor compromiso” y piden a quien gobierne la próxima legislatura “partidas específicas” en los Presupuestos Generales del Estado de 2020.

Este lunes hace un año, el Ebro alcanzó los 2.037 metros cúbicos por segundo a su paso por Zaragoza. La fuerza del agua arrasó unas 19.000 de hectáreas de cultivo en la cuenca y destrozó numerosas defensas, obligando a actuar de urgencia en localidades como Quinto y a cortar carreteras como la A-110, que une Pina con la N-232. Las movilizaciones y protestas se han multiplicado desde entonces. En los tres últimos meses, alcaldes, vecinos y agricultores se han manifestado con sus tractores en Quinto, Luceni y Villafranca para exigir la limpieza del río. También han creado un grupo de trabajo para reivindicar un plan estructural que garantice el futuro de la ribera y sus vecinos.

“Estamos cansados de decir que ya basta de reparar. Hay que prevenir e impulsar actuaciones para que los daños sean menores”, explicó Luis Eduardo Moncín, presidente de la comisión de municipios afectados por el Ebro. El también alcalde de Pradilla recordó que esta es, precisamente, una de las ideas que aparecen en el dictamen aprobado en la comisión del agua. Urgió, asimismo, a que Gobierno de Aragón y CHE “vayan de la mano”. “Hace falta dinero y voluntad”, sentenció.

Para el alcalde de Villafranca, Roberto González, el problema radica en que el Ebro “está cada vez más sucio”. “Se piensa mucho en lo que hay dentro del río y poco o nada en lo de fuera. En estos meses, las administraciones nos han escuchado, pero no nos han hecho caso”, aseveró. La solución pasaría, en su opinión, por impulsar nuevas concentraciones parcelarias, una opción que permitiría “evacuar mucha agua” durante las avenidas y haría que la cosecha “no sufriese tanto”.

También propone crear nuevas zonas de inundabilidad controlada y abrir nuevas compuertas, aspectos en los que ya trabaja la Confederación. Lo importante, destacó el alcalde de Quinto, Jesús Morales, es que los municipios de la ribera comparten un mismo objetivo. “La reivindicación, hables con el alcalde que hables, es la limpieza del Ebro”, manifestó.

Aunque agradece que la Confederación esté aplicando técnicas novedosas como el ‘curage’, que consiste en clarear zonas concretas para facilitar la libre circulación del agua, y que por primera vez el Gobierno de Aragón haya impulsado limpiezas puntuales, cree que “es momento de que se aborde definitivamente” la limpieza del cauce. “Tras la avenida extraordinaria de abril esperábamos más”, dijo.

Municipios como Novillas aún se recuperan del susto de la avenida ordinaria de principios de año. “Había terraplenes y riegos estropeados. Todavía están terminando de arreglar todo”, señaló el alcalde de la localidad, José Ayesa. A su entender, técnicas como el ‘curage’ son clave para mitigar los efectos de las avenidas. “Esperamos que esta vez se haya dado en el clavo”, expuso.

El problema, coinciden los alcaldes de la ribera, está en que la suciedad que acumula el río hace que los municipios estén “cada vez más expuestos a crecidas de ‘apenas’ 1.500 metros cúbicos por segundo”, de ahí que reivindiquen partidas anuales para garantizar el mantenimiento del cauce.

Daños e indemnizaciones

El Ebro necesitaría, según los cálculos del Gobierno de Aragón, un plan integral de 80 millones de euros, una reivindicación a la que no se han comprometido ni Pedro Sánchez ni Mariano Rajoy.

La limpieza del cauce no es, en todo caso, el único problema un año después de la avenida extraordinaria. Los afectados por las riadas han denunciado esta semana que parte de las indemnizaciones del Gobierno de Aragón siguen sin cobrarse. El colectivo lamenta que la aprobación del correspondiente decreto se produjese “con dos meses de retraso” y que el Ejecutivo autonómico haya incumplido los plazos sistemáticamente, de ahí que exigiese una respuesta “urgente” y una reunión con el presidente de Aragón, Javier Lambán.

De cara a futuros episodios, los afectados exigen “agilizar la tramitación” para que no se den más situaciones como esta y que los agricultores no tarden hasta un año en cobrar las ayudas.

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