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Aragón

historia  

Viaje en el Día D para revivir una huida en Canfranc

La viuda de Bruno Schwebel volvió al lugar por donde escapó su familia en la Nochevieja de 1941 y su visita coincidió con el 75 aniversario del desembarco de Normandia. 

Jean Brodosky, una judía residente en EE.UU., en su visita a Canfranc el pasado miércoles para rendir homenaje a su marido y a su familia.
Jean Brodosky, una judía residente en EE.UU., en su visita a Canfranc el pasado miércoles para rendir homenaje a su marido y a su familia.
George García

Cuando los líderes de Europa y Estados Unidos celebraban el 75 aniversario del desembarco de Normandía, el principio del final de la II Guerra Mundial, Joan Brodosky, una judía lituana que reside en San José (California), visitó Canfranc el mismo Día D porque la nostalgia le trajo al lugar por donde escapó su marido Bruno Schwebel y su familia austriaca en la Nochevieja de 1941. Eran un grupo de personas que huyeron de Austria en 1938 cuando les avisaron de que al día siguiente iban a trasladarlos al campo de concentración de Dachau. Pudieron escapar en dos escalas: primero a Francia, donde vivieron en París y Montauban, y segundo hacia México, tras cruzar la frontera en tren por Canfranc y embarcar en Lisboa.

"Mi marido Bruno tenía 13 años cuando pasó la frontera con su hermano Helmut, de 15, y sus padres Teodor y Theresia. Cuando estaban en la sala de espera del muelle francés, Bruno lloró mucho de miedo. No teníamos los documentos en regla y creo que Albert Le Lay (el jefe de la aduana francesa) les ayudó", explicó la Joan Brodosky, de 82 años, después de hacer una visita guiada en la estación de Canfranc y andar por el paseo de los Melancólicos. Su marido murió con 82 años, en 2011, y escribió un libro biográfico (’De Viena a México. La otra suerte’) en el que realizó "un viaje sentimental".

Bruno Schwebel.
Bruno Schwebel.
Heraldo

Cruzar del muelle francés al español y tomar el tren de Canfranc a Madrid en plena II Guerra Mundial era coger el viaje de la libertad. Sobre todo para los judíos, que no podían quedarse a dormir en Canfranc. Unos 15.000 tuvieron esa suerte, ya que al llegar los nazis a la estación fronteriza en el invierno de 1942 bloquearon esa fuga, los detenían y los llevaban a un campo de concentración en Miranda de Ebro (Burgos).

"El padre de Bruno era un socialdemócrata que trabajó en el gobierno austríaco. Se escondieron hasta que vendieron lo que tenían y pudieron llegar a Francia en 1938. Pasaron por Estrasburgo, en un hospital de monjas, y la Resistencia les ayudó a llegar a París, al hotel de Nord", revivió Joan, quien visitó en Madrid a Víctor Le Lay, el hijo del jefe de la aduana francesa, para conocer detalles de la fuga.

La viuda de Bruno Schwebel apuntó que su familia se escapó de los nazis en fases en Francia, desde la invasión en París y la zona atlántica en 1940, que los empujó al sur, hasta Montauban, donde trabajaban en unas granjas, y el 31 de diciembre de 1941 los llevó en tren a Canfranc. "El 1 de enero de 1942 llegaron a Lisboa y cogieron el barco hacia México, pero podían haberlos detenido por su documentación", concluyó Joan. Ese fue su Día D.

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