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Al menos setenta ayuntamientos de la Comunidad y cientos de negocios podrían haber sido estafados

Los afectados, que actuaban de buena fe y no sospecharon, están sorprendidos y esperan que la Justicia resuelva el caso.

Así quedó el centro de llamadas donde operaba Licenci tras el registro y las detenciones que se practicaron el pasado miércoles.
Así quedó el centro de llamadas donde operaba Linceci tras el registro y las detenciones que se practicaron el pasado miércoles.
Toni Galán

Al menos setenta ayuntamientos aragoneses podrían haber sido estafados por Linceci (Liga Nacional contra el Cáncer Infantil), según se desprende de los listados de colaboradores que la asociación publica en las últimas páginas de sus revistas, a través de pequeñas donaciones económicas que no llegaban en muchos casos a los 200 euros o con la organización de actividades en las que recaudaba dinero. Entre las posibles víctimas hay cientos de negocios y establecimientos de la Comunidad de todo tipo, desde casas rurales, hoteles, bares y restaurantes a carnicerías, librerías, estancos y empresas que adquirían o vendían sus productos solidarios.

Las cantidades económicas que podían recibir de algunos consistorios eran "casi simbólicas", como dice el alcalde en funciones de Pedrola, Felipe Ejido. Durante dos años este ayuntamiento les dio una ayuda de 60 euros anuales. "Contamos con una pequeña partida para este tipo de entidades sociales y la solemos distribuir en función de la proximidad y la cercanía", explicó el edil, para quien este tipo de acciones son propias de "desalmados".

Su homólogo de Quinto, Jesús Morales, también mostró este domingo su indignación. Este Ayuntamiento apoyaba a la asociación desde hace años con una aportación de 100 euros. "De confirmarse el origen ilícito de esta entidad, desearía recuperar el dinero, con intereses, para donarlo a otra como la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC)", escribió en las redes sociales.

"Me gustaría que las personas que están detrás de la recaudación de dinero usando como excusa un tema tan grave como el cáncer infantil, tenga una vida larguísima en el tiempo llena de dolor"

"Particularmente, me gustaría que las personas que están detrás de la recaudación de dinero usando como excusa un tema tan grave como el cáncer infantil, tengan una vida larguísima en el tiempo llena de dolor. Lo que han hecho no tiene nombre", dijo.

Otro caso es el de Fayón. El municipio lleva a cabo una marcha solidaria en verano en la que se recoge dinero para alguna oenegé. "El año pasado se puso en contacto esta asociación y nos propuso comprar unos globos de agua para los niños. La víspera de que se celebrara, la delegada aquí de la AECC nos avisó de que desde Zaragoza le habían dicho que las actividades de esta asociación eran oscuras. Al final, de los 200 euros que se recogieron les dimos 50, un poco más de lo que costaban las globos", comentó el primer edil en funciones, Roberto Cabistany.

Una de las campañas de imagen de las que más ha presumido Linceci este año fue ‘Valientes al volante’, en la que regalaba a los hospitales cochecitos eléctricos para que fueran utilizados por los niños en sus desplazamientos internos. Entre otros, los proporcionaron a los hospitales Ramón y Cajal de Madrid, Universitario de San Sebastián y Puerta del Mar de Cádiz. Esta iniciativa no la llevaron a cabo en Aragón, pero sí entregaron juguetes en el Clínico de Zaragoza y recaudaron fondos en el San Jorge de Huesca.

Como fachada de las actividades que organizaba en la Comunidad también ha echado mano de oenegés como El Refugio o el Banco de Alimentos, además de colegios. "Se pusieron en contacto con nosotros para conocernos y el día que vinieron fue muy raro. Hablamos, pero no llegamos a nada en concreto, trajeron unos juguetes para los niños y nos pidieron permiso para hacer unas fotos. Fue una sensación agridulce y ahora nos sentimos utilizados", apuntó ayer Santiago Sánchez, Hermano Mayor del Refugio.

Para colectar fondos, Linceci también recurría a grupos que actuaban gratis para apoyarles. Matices Musicales dio un concierto solidario el pasado 13 de abril en el centro cívico Sánchez Punter de Zaragoza, para el que el Ayuntamiento cedió el local, como es habitual en estas ocasiones siempre que se cumplen unos requisitos. A 3,5 euros la entrada, la taquilla ascendió a unos 1.290 euros.

Los negocios de todo tipo que vendían artículos solidarios de la asociación, como los lapiceros planta, los sacos térmicos, las bolsas de tela y las servilletas, recibían también un diploma por su colaboración que algunos exhibían. Linceci también obtenía fondos a través de pruebas deportivas que destinaban a este fin un porcentaje de las inscripciones, como en el campeonato de Aragón de duatlón en 2017.

"Es muy duro que alguien juegue así con el cáncer"

Pilar Viñas es la presidenta del Club Patinaje Artístico Garrapinillos y socia de Aspanoa (Asociación de Padres de Niños con Cáncer de Aragón) desde que a su hija Paula le diagnosticaron en 2017 un cáncer. La casualidad ha querido que ella, al frente de esta agrupación deportiva, comprara los saquitos térmicos y no esconde su enojo por sentirse timada y por el daño que este tipo de casos pueden hacer a otras organizaciones que trabajan "desde hace años con mucha seriedad, entrega y transparencia".

"Es muy duro que alguien juegue así con una enfermedad como el cáncer infantil. Es vergonzoso que apelen a los buenos sentimientos de las personas de esta forma y se aprovechen", se lamentó. Unos meses después de que a su hija le detectaran el cáncer, Linceci se puso en contacto con ella para ofrecer al equipo sacos térmicos que acabó comprando y que regalaron al final de la temporada. Hace unos meses volvieron a ponerse en contacto con ella por Whatsapp (una práctica habitual) para que apoyase la campaña de la donación de coches eléctricos a los hospitales con la adquisición de bolsas de tela. Estaba en alerta gracias a Aspanoa.

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