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Alberto Jiménez Schuhmacher: “La investigación es un fondo de inversión”

Desde su laboratorio, busca nuevas formas de diagnosticar el cáncer. Reclama estabilidad porque la ciencia que transforma el mundo viene de la lenta investigación básica.

ARAGON. ESPECIAL 23 ABRIL. A CANFRANC EN EL CANFRANERO. ALBERTO J. SCHUHMACHER / 29-02-2019 / FOTO: GUILLERMO MESTRE [[[FOTOGRAFOS]]]
"Una vez que da fruto, la investigación es muy rentable", asegura Alberto Jiménez Schuhmacher.
Guillermo Mestre

Un científico trabaja con la mirada en el horizonte. A Alberto Jiménez Schuhmacher le gusta decir que "la investigación de hoy es la medicina del futuro". Dirige el Grupo de Oncología Molecular del Instituto de Investigación Sanitaria Aragón, donde está desarrollando una nueva técnica de diagnóstico del cáncer bautizada como ‘biopsia virtual’. Es lo que él llama "proyectos de la leche: o son la leche o te das la leche". Su meta es conseguir un diagnóstico más eficaz y menos invasivo del tumor cerebral más letal, el cáncer de páncreas y ciertos tumores infantiles.

"Estamos en la década D de la guerra contra el cáncer, un enemigo complejo que podemos predecir"

Aunque el suyo es "un enemigo complejo –son 200 enfermedades, no una–, podemos predecir cómo evoluciona". Ya es posible "leer el genoma, la inmunoterapia va a cambiar la manera de abordarlo y las herramientas de edición genética son ya como el agua destilada para los químicos". Por todo eso, cree que estamos "en la década D de la guerra contra el cáncer".

Es partidario de favorecer que los hospitales hagan más investigación porque "los hospitales que investigan son mejores hospitales; están más al día y se ayuda a la traslación de nuevas tecnologías y tratamientos". Se siente privilegiado por contar con el Instituto de Investigación Sanitaria "porque actúa como un catalizador, que ayuda a que los médicos hagan investigación, crea puentes para que investigadores puros y duros como yo puedan colaborar con ellos". Paradójicamente, le resulta más fácil obtener muestras aquí que en el CNIO (Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas), en cuyo laboratorio de Tumores Cerebrales trabajó y donde hizo su tesis doctoral bajo la dirección de Mariano Barbacid y Carmen Guerra. También realizó una estancia de tres años y medio en el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York. Ya se prueba en pacientes el nuevo fármaco frente al tumor cerebral más letal que desarrolló.

Tras estar "expuesto a una ‘ciencia de la champions’ –en Nueva York yo coincidía en el ascensor con premios Nobel–", tuvo que hacer "descompresión científica", pero "uno se siente más de casa cuanto más lejos está". Actualmente, la ciencia es muy diferente a cuando acabó la carrera hace 15 años y se siente totalmente conectado mediante internet y skype y gracias al Ave, que convierte a Madrid y Barcelona "en barrios de Zaragoza: si necesito un aparato, basta con pasar dos o tres horas en Madrid".

"La ciencia transforma el ecosistema entero: el tejido empresarial, sanitario, social..."

Para él, Aragón también se construye desde los laboratorios. "La investigación es un fondo de inversión. Además de formación, aportamos rendimiento a largo plazo". Pero también es como una planta que hay que cuidar. "Si damos las condiciones para que crezca mejor esa especie, se transforma el ecosistema entero: el tejido empresarial, sanitario, social...", asegura. En su opinión, "es importante apostar por la investigación porque no solo genera empleo de batas".

Pero no siempre se riega con el presupuesto y la estabilidad que necesita. "A veces se deja de regar, o viene una granizada burocrática, hay cambio climático y hace sol o llueve cuando no toca. Hace falta tener estaciones". Esa falta de estabilidad cala en su vida real. En estos momentos, ningún banco le concede una hipoteca porque su contrato acaba en 2021.

Con el compromiso del Pacto por la Ciencia , se abre un escenario de oportunidad: "Habíamos descarrillado y hemos vuelto a poner el tren en la vía, ahora toca decidir si queremos ser un Ave o un cercanías. Dependerá de las políticas de los próximos años".

Ficha personal

Aborda el cáncer muy de cerca, desde el grupo de Oncología Molecular del Instituto de Investigación Sanitaria Aragón que dirige. Iba para veterinario pero terminó siendo bioquímico; su modelo es Carlos López Otín. Alberto Jiménez Schuhmacher (1980) es Hijo Predilecto de Zaragoza.

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