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Formación

Dudas sobre las becas Erasmus para el Reino Unido del próximo curso por el ‘brexit’

La incertidumbre sobre cómo será su salida de la UE genera inquietud en los 87 estudiantes de la Universidad de Zaragoza que prevén estudiar allí en 2019-2020.

Beatriz Sánchez, estudiante de Ingeniería, ayer, en la redacción del Heraldo.
Beatriz Sánchez, estudiante de Ingeniería, ayer, en la redacción del Heraldo.
José Miguel Marco

El embrollo del ‘brexit –la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea y la incertidumbre sobre cómo acabará siendo esta salida– está generando serias dudas y preocupación en los 87 estudiantes de la Universidad de Zaragoza que se están planteando ir el curso próximo a estudiar a Gran Bretaña con el Programa Erasmus.

El hecho de que el 29 de marzo expire el plazo para saber si el ‘brexit’ se hará con acuerdo o sin él, complica la decisión de los estudiantes, ya que los jóvenes deben hacer el 13 de marzo su elección definitiva para los Erasmus del 2019-2020, antes de saber qué ocurrirá con el Reino Unido.

En cuanto a la Universidad de Zaragoza, tampoco está en este momento en condiciones de dar certezas a sus universitarios. El vicerrector de Internacionalización y Cooperación, Francisco Beltrán, ha explicado que, de acuerdo con los datos que maneja la institución, el peor escenario se les presentaría si Gran Bretaña pide una prórroga para decidir sobre el ‘brexit’. "Si el país pide un aplazamiento –dijo–, nos deja sin margen de maniobra y probablemente tendremos que suspender todos los Erasmus para el Reino Unido del curso próximo".

En opinión de Beltrán, en este momento, la situación está tan abierta, que puede ir de la normalidad a la cancelación, pasando por dos o tres escenarios diferentes, en función de lo que pretendan los británicos y lo que esté dispuesta a aceptar la UE.

"Lo que me parece temerario –afirma– es pensar que el Programa Erasmus se viene abajo por el ‘brexit’. Estoy convencido de que el intercambio de estudiantes entre este país y la Unión Europea se mantendrá y dentro de dos cursos será normal, pase lo que pase con el acuerdo". En este sentido, recuerda que ya hay intercambio de estudiantes universitarios con países como Turquía o Islandia, que no pertenecen a la UE, pero sí están incluidos en las becas Erasmus porque se han comprometido a financiar los programas. "Algo que el Reino Unido tiene, en principio, voluntad de hacer también", afirma el responsable de la Universidad de Zaragoza. "Lo que ocurre es que para esta próxima convocatoria estamos a expensas de cómo se resuelvan las negociaciones, que se han complicado mucho", argumenta.

"El problema serio –reitera– puede generarse en 2019-2020. Las becas Erasmus que ya están dadas para este curso no corren el menor peligro. Y mi convicción es que a partir del 2020-2021, independientemente de cómo sea el ‘brexit’, tampoco habrá problemas porque, en el peor de los casos (una salida dura), Gran Bretaña puede decidir seguir financiando el programa de formación o las universidades británicas alcanzarían acuerdos bilaterales con el resto de las europeas para facilitar estos intercambios".

De hecho, la Universidad de Zaragoza ya ha recibido numerosas propuestas de sus colegas británicos para pactar mutuas exenciones de tasas universitarias y para reconocer las calificaciones. "Intentaremos –asegura Beltrán– que los resultados académicos no se vean dañados".

"Estoy pensando qué hacer. Nadie nos asegura nada"

Beatriz Sánchez Murillo es una de los 87 aspirantes de la Universidad de Zaragoza a estudiar el curso próximo en un centro académico británico con una beca Erasmus. Estudiante de segundo del grado en Ingeniería de Tecnologías Industriales de la EINA (Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza) deshoja la margarita en este momento. Sabe que tiene de plazo hasta el 13 de marzo. Ese día tendrá que decidir si mantiene su elección inicial y opta por una universidad del Reino Unido o se decanta por cursar tercero en algún país nórdico, "por no arriesgarme", explica. Su buen expediente académico se lo permitiría.

Entre las ventajas que encuentra para mantener su elección por las universidades británicas enumera que son centros prestigiosos que aparecen muy bien situados en los ranking internacionales. Entre las desventajas cita el ‘brexit’ y la incertidumbre que ese proceso conlleva. Esta joven universitaria no quiere quebraderos de cabeza añadidos, tener que bregar con problemas que no dependen de ella, que bastante tendrá con centrarse en sus estudios de Ingeniería en un país extranjero.

En los más desfavorables –que se haga sin acuerdo o que el país pida una prórroga–, la institución avanza que tratará de firmar acuerdos bilaterales con la universidades británicas que acepten exención de tasas y el reconocimiento de asignaturas, algo que la Universidad cree que podría hacerse ente abril y julio. Y en el peor de los casos, se ofrecerían destinos alternativos. "Pero yo tengo dudas. Nadie nos asegura nada".

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