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Aragón, un país de montañas

El Moncayo en invierno: blancos paseos por los bosques desnudos

El frío deja estampas mágicas en el Parque Natural del Moncayo, que pueden conocerse a través de las visitas interpretativas en la naturaleza que se organizan desde el Ayuntamiento de Tarazona.

Hayedo sin hojas, en el invierno, en el Parque Natural del Moncayo.
Hayedo sin hojas, en el invierno, en el Parque Natural del Moncayo.
Ayuntamiento de Tarazona

El Moncayo muestra en invierno una cara inusual y mágica, al ser el único momento del año en el que se puede ver sus hayedos y abedulares desnudos, sin hoja. Pese al frío, el clima suele respetar al Parque Natural. “Nunca he tenido que suspender una salida”, afirma Andrés Omeñaca, educador ambiental y guía de las visitas interpretativas por el entorno del Moncayo que se organizan desde el Ayuntamiento de Tarazona. La nieve caída hasta el momento, no ha cuajado y, en todo caso, “hay muchos recorridos que se pueden realizar en función del tiempo”, señala el experto, ante la entrada del invierno el día 21 de diciembre.

Durante las salidas, que se realizan por las mañanas, esta época del año permite disfrutar “del único momento en el que el sol entra dentro de los hayedos, ya que están totalmente despojados de hojas. Normalmente siempre son recorridos que se hacen a la sombra, pero en invierno, el sol entra entre las ramas y deja imágenes muy bonitas que a los fotógrafos les encanta recoger con sus cámaras”, explica Omeñaca. Los mismo sucede en los abedulares, también especie caducifolia, cuyas hojas, como las de las hayas, tapizan el suelo, ofreciendo un hermoso cromatismo, que se vuelve mágico a primeras horas del día cuando el suelo parece un blanco tapiz de terciopelo, cubiertas las hojas por una frágil capa de escarcha.

“Solemos salir a las 8.00, a esas horas todavía se ven los chupones de hielo, el musgo escarchado y los árboles coníferos totalmente cubiertos por la escarcha”, explica Omeñaca, describiendo un bosque de cuento. “Mientras el sol acaba de salir, el color del cielo tiene unas tonalidades increíbles”, añade el guía, explicando que son imágenes que hacen las delicias de los aficionados a la fotografía, así como “las de la hojarasca que cubre el suelo, primero blanca y luego, cuando los cristales de la escarcha se derriten, por los amarillos, marrones y ocres de las hojas caídas”.

Estos recorridos botánicos llevan también por bosques de encinas y otras masas boscosas de hoja perenne: pinares y robledales, presentes igualmente en el Parque Natural del Moncayo, dentro del término municipal de Tarazona.

La salida puede retrasarse a las 9.00 “si se trata de personas que vienen desde fuera de la comarca”, y se realiza en vehículos todoterreno. “Una vez llegados a los distintos enclaves se recorren con micropaseos por el entorno”, explica Omeñaca. Las salidas pueden reservarse en el teléfono 638 984 572. La tarifa general es de 20,6 euros, pero existen diversas bonificaciones para grupos de al menos 3 personas, jubilados, estudiantes y visitantes que se alojen en alguno de los establecimientos de la comarca.

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