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Aragón

La hospedería de San Juan de la Peña cierra a la espera de que la DGA la recupere

La empresa gestora entregó este miércoles las llaves y hoy debería hacer lo mismo con el alojamiento de La Iglesuela del Cid, pero no ha aclarado a la DGA si lo hará.

La hospedería de San Juan de la Peña, uno de los establecimientos emblema de la red de Turismo de Aragón, echó ayer la persiana a la espera de que antes de tres meses la Justicia resuelva la restitución de este bien al Gobierno aragonés. La empresa adjudicataria que la gestionaba, Manzana Plus S. L., entregó las llaves al administrador concursal que así lo había requerido. Este gestor irá hoy hasta La Iglesuela del Cid para hacerse también con las llaves de su hospedería, gestionada por la misma firma, aunque no hay certeza de que lo consiga porque la compañía hotelera no ha aclarado a la DGA su disposición a hacerlo.

Así lo apuntaron este miércoles fuentes del Gobierno aragonés, que confía en que estos cierres sean el primer paso para recuperar la propiedad de los inmuebles, como ha ocurrido con las hospederías de Rueda en Sástago y del Papa Luna en Illueca, cuya administración el Ejecutivo también concedió en su día a Manzana Plus.

Dos representantes de esta sociedad hotelera, que entró en concurso de acreedores en julio de 2017, entregaron las llaves en las mismas instalaciones de San Juan de la Peña al administrador concursal ante notario. El gestor nombrado por el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Valencia, donde la firma tiene su sede, fue el que solicitó a Turismo de Aragón la suspensión de la actividad tanto en este complejo de la Jacetania como en el turolense.

Se trata de un cierre temporal por tres meses, el máximo que se permite en estos casos. El Ejecutivo autonómico confía en que antes de que expire este plazo el juez determine su devolución.

El comedor, cerrado por Sanidad

El responsable del monasterio de San Juan de la Peña, José Ramón Ceresuela, que estuvo presente en la visita que se giró a las dependencias, explicó que en distintas zonas es patente la falta de mantenimiento. Así, por ejemplo, varias habitaciones no se ofrecían a los clientes al encontrarse estropeados algunos de los servicios básicos. Además, el comedor lleva una semana clausurado tras una inspección de Sanidad.

El contrato para la explotación de la hospedería de San Juan de la Peña finalizó el pasado 20 de mayo y en el caso de La Iglesuela hace un año. Cuando la DGA recupere ambos inmuebles continuarán los pleitos, como ha ocurrido con las otras dos hospederías de Sástago e Illueca, para reclamar judicialmente a la empresa los impagos y daños y perjuicios.

El Gobierno aragonés estará pendiente este jueves de si las instalaciones de La Iglesuela cierran o no. El alcalde de la localidad turolense, Fernando Safont, ya denunció el pasado abril que el establecimiento llevaba meses siendo explotado sin contrato, actualmente un año, y en precario sin cocina, calefacción ni agua caliente.

"Daña la imagen turística de Aragón"

«La situación en que se encontraba la hospedería de San Juan de la Peña daña la imagen turística de Aragón». Son palabras de José Ramón Ceresuela, responsable del monasterio que se encuentra junto al alojamiento y abierto al público. Se trata de uno de los principales reclamos de la Comunidad, que el año pasado visitaron 93.000 personas.

En la medida de lo posible se va a intentar paliar la falta de la cafetería de la hospedería. Para ello la DGA ha acondicionado una pequeña estancia en el monasterio nuevo con máquinas expendedoras que permitirán que los visitantes puedan por lo menos tomar un refresco o un tentempié. A lo largo del verano pasan por este espacio cultural y natural unas 25.000 personas y en los días de mayor afluencia hasta un millar. Además, en estas fechas los viajeros tienen que estacionar sus vehículos obligatoriamente en la zona del monasterio alto y hay un servicio de autobús para acceder al cenobio románico.

Los problemas que arrastran desde hace meses las cuatro hospederías gestionadas por Manzana Hoteles se han convertido en un mal endémico de la red de nueve alojamientos, siete de ellos propiedad de la DGA y dos municipales.

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