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Cada aragonés consume 666,4 kilos de comida al año, ¿pero de qué tipo?

Las patatas frescas, los tomates y las cebollas son los productos más consumidos.

Los datos del IPC de abril han reflejado un incremento de los precios en Aragón del 0,8%.
Cada aragonés consume 666,4 kilos de comida al año, ¿pero de qué tipo?
Laura Uranga

Cada aragonés consume 666,4 kilos de comida al año, pero ¿cómo se distribuye esta alimentación? Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, recogidos por EAE Busniess School en su informe 'La alimentación saludable en España', los residentes en Aragón son los quintos que más alimentos adquieren a lo largo de un año y, además, lo hacen por un precio bastante moderado. Si se diferencia por tipos de productos, comprobamos que suelen tener una dieta bastante equilibrada, aunque esto no significa que sea todo lo buena que debería.

La Comunidad lidera el consumo de verduras y hortalizas: 111,31 kilos al año; una cifra muy superior a la media española, que se sitúa en 82,61. Los productos que más se ingieren son las patatas frescas (27,3%), los tomates (17,2%) y las cebollas (8,9%). Por el contrario, la fruta no es un alimento que atraiga en exceso a los estómagos aragoneses. A pesar de ello, es la sexta comunidad en la que más se adquieren estos productos, con un consumo medio de 102,71 kilos. La media española se sitúa en 99,54 kilos y lo más comprado son las naranjas (19,7%), los plátanos (10,9%), las manzanas (10,9%), la sandía (8,7%) y el melón (8,5%).

“Tanto la verdura como la fruta son alimentos que deben comerse varias veces al día. De hecho, cada vez son más los estudios que recomiendan que cada día se tomen entre 5 y 10 alimentos de estas características”, recalca Asun Armas, 'coach' nutricional de Espacio Ágape. Desde su punto de vista, la alimentación en Aragón es bastante buena, aunque “siempre se puede mejorar”. “Gracias a los productos de la huerta zaragozana, los aragoneses estamos habituados a llevar una alimentación basada en los vegetales, que es lo más importante. Por el contrario, en otros puntos del país existe más índice de sobrepeso debido a unos malos hábitos”, recalca.

 


La capacidad económica también tiene un efecto directo en la alimentación. Así lo demuestra el estudio de EAE Business School, que destaca que existe un mayor consumo de productos saludables (hortalizas frescas y legumbres y carnes y pescados) en las familias con ingresos más elevados, vinculadas a comunidades autónomas con mayores rentas per cápita.

"Otro de los factores que amenaza la alimentación es el tiempo que se le dedica", subraya Armas. Así, cada vez es más común que las nuevas generaciones no planifiquen las comidas semanales y preparen los platos en pocos minutos. Prueba de ello es que muchos apuestan por la comida precocinada, "menos sana y más adictiva". Según los datos del Ministerio el consumo de estos alimentos ha crecido hasta los 13,4 kilos por persona. "Si planificamos la semana y analizamos qué comemos cada día y posteriormente lo cocinamos en casa, nuestra alimentación será más equilibrada y saludable", recuerda.

Aunque los aragoneses son los que más verduras comen, Armas hace especial hincapié en la importancia de consumir estos alimentos. "Mucha gente se pregunta: '¿tengo que comer todos los días varios platos de borrajas, acelgas o espinacas?' La respuesta es no. Lo importante es incluir las verduras y hortalizas de manera cotidiana en nuestra alimentación, como por ejemplo, un arroz de verduras o una carne a la plancha con pimientos", puntualiza.

Otros alimentos saludables y que se deben consumir con cierta asiduidad son la leche, el aceite de oliva, el pan y los cereales. En el primer caso, el consumo en Aragón es moderado, con 76,82 litros por persona; una cifra muy alejada de los grandes consumidores lácteos que se encuentran en Castilla y León (96,14), Asturias (91,49) y Galicia (86,33). No hay que olvidar que todas estas zonas se caracterizan por un gran volumen de ganadería de vacuno. El aceite de oliva (7,56) no se usa de manera cotidiana en las cocinas de Aragón; aunque esto no quiere decir que sea de las comunidades en las que menos se consume. En esta posición se encuentran Navarra, Comunidad Valenciana y Castilla La Mancha, con menos de seis litros anuales.

A pesar del importante consumo de migas que hay en la Comunidad, el volumen de pan ingerido a lo largo del año no es excesivo. En concreto, se adquieren anualmente 31,29 kilos; mientras que la media española es tres kilos superior. Respecto a los cereales, la comunidad aragonesa ocupa una posición similar, dentro de la media, con 1,52 kilos al año por persona.

El consumo de bollería, dentro de la media

La bollería y las galletas constituyen uno de los principales ejemplos de la mala alimentación; además, su retraso en la caducidad provoca que muchas familias y jóvenes apuesten por su compra para evitar tener que ir de manera más continuada al supermercado. En Aragón, el consumo por persona es de 10,19 kilos anuales; una cifra que se encuentra casi en la media si tenemos en cuenta que los asturianos comen 12,18 kilos y los andaluces 7,73.

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