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Heraldo del Campo

Aromas que alimentan la carne de conejo

Los conejos de Agromatarraña disfrutan de una dieta muy especial que produce una carne más tierna y sabrosa. Un estudio del IRTA avala su iniciativa.

Animales de Agromatarrañaa que se alimentan con plantas aromáticas y medicinales.
Animales de Agromatarrañaa que se alimentan con plantas aromáticas y medicinales.
Agromatarraña

La inclusión de plantas aromáticas en la alimentación de los conejos incrementa en un 30% las cualidades organolépticas de su carne, principalmente su gusto y su terneza. Así lo demuestra un estudio realizado por el Instituto de Investigación y Tecnología Alimentaria (IRTA), ubicado en Gerona, a iniciativa de un grupo de cooperación dentro del sector cunícola de la comunidad aragonesa.

"Este estudio nos ha servido para saber en qué punto estamos y qué aspectos debemos de mejorar", afirma Míchel Campanales, gerente de Agromatarraña, empresa ubicada en la localidad zaragozana de Fabara, quien se ha mostrado "enormemente agradecido" al Gobierno de Aragón por el apoyo prestado, a través de los Planes de Desarrollo Rural, para la realización de dicho estudio, llevado a cabo "por uno de los institutos más importantes en materia de investigación", añade.

El estudio realizado por el IRTA concluye, además, que "la carne de los animales alimentados con una dieta que contiene plantas aromáticas y medicinales presenta mejores resultados en la vida útil" de los productos obtenidos de estos animales. Es decir, la carne de conejo alimentado con plantas aromáticas mantiene durante más tiempo sus condiciones de máxima calidad, frente a la de aquellos animales alimentados con dietas convencionales.

Así pues, esta investigación avala la trayectoria de más de dos décadas de constante innovación de los responsables de Agromatarraña. "Siempre hemos buscado ofrecer un producto de la máxima calidad", asevera Míchel Campanales. "Y esto solo se logra a través de la innovación constante para garantizar una correcta cadena de valor del producto". Ejemplo de ello es la empresa que dirige. Allí se instaló el primer centro de inseminación cunícola hace ya 20 años, una iniciativa que les valió recibir diversos reconocimientos.

La experiencia de este productor le lleva a afirmar con total convicción que esa máxima calidad "solo puede lograrse a través de la diferenciación organoléptica", en otras palabras, obtener la carne más sabrosa y tierna. Para ello, explica Campanales, comenzaron a diseñar dietas alimenticias para sus conejos que incluyeran alimentos como las pipas de girasol, la alfalfa del valle del Ebro, cebada de la zona, frutas, pieles de, almendra y también plantas aromáticas como lavanda, orégano o artemisa.

Como nuestros abuelos

"Nosotros somos la segunda generación de criadores de conejos, y muchas veces oíamos a nuestros abuelos quejarse de que la carne ni se conservaba ni sabía como antes, así que nos pusimos a trabajar para recuperar esas propiedades a través del diseño de dietas alimenticias que lo permitan". Como lo hacían nuestros abuelos.

Además, su empresa compra todos los subproductos y herbáceos a proveedores de las localidades del entorno de Fabara o bien las cultivan ellos mismos en algunos de sus campos. "En esta zona, plantas como el romero se adaptan perfectamente", explica Campanales, quien se muestra muy satisfecho de poder crear riqueza en la zona y vertebrar el territorio.

En su afán de continua mejora y manteniendo el carácter innovador como uno de sus ejes, Agromatarraña buscará prolongar el estudio llevado a cabo por el IRTA. El propio Instituto, en las conclusiones de la investigación recomienda "diseñar un nuevo ensayo para comparar la alimentación de los conejos con la dieta que incluya plantas aromáticas durante los últimos 15 días de engorde, respecto a una alimentación desde el inicio del engorde".

- Más información en el suplemento Heraldo del Campo. 

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